miércoles, 8 de mayo de 2013

Cañadío. Madrid

Tras una mañana que espero sea productiva, hemos sido invitados a este restaurante de la calle de Conde de Peñalver en Madrid. Al entrar llama la atención la presencia del color rojo en la decoración en todas partes, de hecho nos sentamos en el piso de arriba en un banco corrido de este color muy llamativo. Ya por los comensales s se ve que es un sitio elegante (y eso en Madrid se traduce en euros).

Nos atienden educadisimamente, y tras una breve deliberación elegimos la clásica comida en reuniones, unos entrantes a compartir y un plato. En la carta hay carnes y pescados al estilo del norte, tiene un local hermano en Santander , por cierto.



Al sentarnos nos traen unas lascas de queso, bastante buenas pero excesivamente minimalist a. De aperitivo de la casa unos buñuelos de bacalao muy sabrosos y un vasito con gazpacho de fresa.

A continuación unas rodajas de un buen tomate con un queso por encima del que no recuerdo el nombre pero que estaba muy bueno. Se me olvidaba, muchos tipos de pan en rebanadas pequeñas nos han llenado previamente entras esperábamos, un vicio el buen pan, de maíz, de nueces, de centeno, gallego.....

Unas croquetas de chorizo muy buenas y unas rabas llegaron a continuación. Tras ellas unas albóndigas  de pescado muy conseguidas.

De segundo nos ofrecieron una venresca de atún sobre porra antequerana (sui generis gurnición) que resulta suave, la sirven poco hecha, buen género. Otros compañeros comen un steak tartar con un aspecto envidiable.

Algún postrecillo salpica la mesa, que regamos con un Alella Chardonnay con barrica flojito y un Arzuaga crianza que se explicó sólo.

Buena comida, a unos 50 € por barba, algo cara si eres de fuera de Madrid, asumible para los que viven allí y están acostumbrados.

Muy buen servicio, calidad acorde con él. Bien insonorizado.


Cañadio Madrid,
Conde Peñalver 86
Teléfono  912819192


martes, 23 de abril de 2013

Filandón

Elevadísimo nivel el de éste restaurante de Madrid al que fui invitado tras una mañana densa de trabajo. El subtítulo del restaurante (cuando hay nivel...) es "el campo en la ciudad", y doy fe de que está bien puesto.
 
Es un chalet (concepto antiguo de chalet) gigante, en el monte del Pardo en Madrid,  en una esquina, la que pega a Fuencarral,  reluciente, y con un concepto de diseño difícil de describir, ya que es rústico y moderno a la vez, una combinación de techos de madera tipo nave de campo, con sillas diferentes dos a dos y un color gris de fondo, muchos espacios interconectados y una enorme cocina central con cristaleras y las parrillas más grandes que he visto últimamente.

Múltiples espacios, exteriores e interiores, pero amplios, ejército de recepcionistas y camareros (me gustaría averiguar cuanta gente trabaja aquí), y un concepto de calidad de producto, carnes a la parrilla, pescados frescos, en la comida.

Tomamos unos huevos con jamón y patatas (los rompimos nosotros) y ensalada de tomate con ventresca, ambos excelentes. Después unos rodaballos frescos (no de criadero) y un lenguado bastante grande. Todo sencillo. Servicio eficiente pero cercano, tipo Madrid elegante. Clientela igual.

Con un postre que no recuerdo y cafés, bebiendo un Valdeorras y alguna cerveza, sin excesos, salimos a 55 € por persona, un día es un día.

Muy recomendable, para alguna ocasión especial. Se puede aparcar allí, sin problema.


Filandón
Carretera Fuencarral-El Pardo (M - 612) Km. 1,9
28049 Madrid
(Coordenadas 40.504728, -3.716737)
Teléfono 917 343 826


www.filandon.es

lunes, 22 de abril de 2013

Villa del Pescadito Madrid


De paseo por los alrededores de la Plaza Mayor, en la zona más concurrida de Madrid, y donde cada vez es más difícil encontrar sitios auténticos, (no copias de antiguos sitios auténticos), bares familiares, de gente local, sin pda ni imitaciones de platos típicos prefabricadas, y después de haber recibido un sablazo en el precioso Mercado de San Miguel (ya lo sabía de antemano), entramos en este estrecho bar de los de toda la vida.

No resulta muy atractivo para los extranjeros, pero tiene una pátina de bar español que nos hizo entrar. No tiene más que barra y una mesa alta a la entrada. Especialidad en pescado frito. Yo iba tras unas bravas de Madrid clásicas.

Las bravas son un plato un poco manido y variado. Las típicas de Madrid son a cuadrados grandes, cocidas y luego fritas, y con una salsa picante en la que la base es el pimentón, salsa de tomate (no mucha) y fondo de carne. Nunca con alioli o mayonesa con ajo, ni cortadas finas, ni por supuesto a bastones.

Acierto pleno, unas bravas como las esperadas, de las que disfrutamos dos platos, junto a unas estupendas cañas de Mahou con la espuma a la madrileña (también es muy diferente a la del resto de España, muy batida), servidas con una tapita de pan con embutido, y un bocadillo de calamares también tradicional.
Larga vida a éste bar auténtico, al que entraré mientras conserve la originalidad. Frituras y pinchos de tortilla grandiosos pasaron por delante de nuestros ojos. No esperéis decoración, ni iluminación moderna ni infografía, para eso hay muchos otros sitios.

Magnífica elección al azar. Larga vida al plato redondo.

Por cierto, al día siguiente fuimos a otro bar tradicional, a la calle del Pez 11 que también cumple con parte de los requisitos de bar de plato redondo.

Villa del Pescadito
Toledo, 26
Madrid

Mad*28001


En la búsqueda de sitios para ir a comer en Madrid de viaje familiar sin sufrir graves agujeros en el bolsillo, encontré un muy entretenido blog  www.chicandcheapmadrid.com , en el que seleccioné el Mad*28001, mutación que ha sufrido el wagaboo o wogaboo.

En Ayala 14, junto a Serrano, con una pequeña fachada, entramos a un comedor en L con la cocina al fondo visible con un gran ventanal, música de los 80 y decoración con grandes pósters. Nos sentamos en una mesa entre dos bancos de altos respaldos junto a la entrada de la cocina. Los camareros son “good-looking”, ya que estamos en una parte de la ciudad que lo requiere.

La carta es amplia, a base de tapas, se ha españolizado mucho. Pedimos bastantes, entre otras, una burrata con tomate (muy buena), una tortilla de patatas (tipo gallego, blandita, que luego repetimos), una carrillera con salsa, una presa con chimichurri, unas croquetas, un plato de arroz orientalizado, y unas hamburguesitas pequeñas pero muy gordas, de buena calidad.

De postre los niños tomaron unos helados que estaban quizá excesivamente suaves.
En resumen estuvo bien, a unos 20 € por persona, sin excesos con las bebidas, y el servicio correcto.

Mad*28001
Ayala 14
28001 Madrid
Teléfono 915783368

viernes, 29 de marzo de 2013

Manhattan American Burger

Escribir sobre un restaurante con ese nombre puede ser controvertido para algunos, Sin embargo,  todo tipo de comida se puede hacer bien y mal, industrialmente y manualmente, por lo que no hay que tener tantos reparos.

Aunque mis hijos aprecian la comida, y les gusta probar de todo, no dejan de estar muy influenciados por el entorno, y tras quedarme sólo con uno de ellos, y ofrecerle opciones para ir a comer, optamos por éste sitio del que había oído hablar bien en el grupo de facebook supernumeroso sobre los restaurante de Alicante que frecuento últimamante.link. Está en Torre Golf, en la zona de Miriam Blasco e Historiador Vicente Ramos, entre la playa de la Albufereta y la de San Juan.

El lolcal es oscuro, herencia de algún negocio anterior, y con unas enormes láminas en blanco y negro de Nueva York. Mantelitos individuales negros de usar y tirar, y mesas negras. Fuera hay una terraza de considerables dimensiones. La carta es típica con starters y hamburguesas de diferentes carnes y combinaciones. Elegimos unos fingers de pollo con un grueso empanado y buena fritura, con tres salsas barbacoa, salsa de carne y de queso fresco. Después las hamburguesas, una americana, bien gruesa  y con un huevo a la plancha dentro, bacon, queso y patatas fritas de verdad. La que comí yo era Thai, con especias y pimiento en tiras por encima. El pan no es bollo blando, sino pan, y la carne es de buena calidad. El servicio fue rápido (no había mucha gente, no se cómo será si se llena).


Mi hijo tomó de postre un mouse que estaba muy bueno (le rateé un poquito).

La cuenta, 34 € los dos. Todo hay que pagarlo. Puestos a comer comida americana, es una opción razonable, ya que se ve que todo está cuidado.

Manhattan American Burger

Centro Comercial Torre Golf
Av Ansaldo 8
03540 Alicante


domingo, 24 de marzo de 2013

La lonja. Córdoba


En la calle con más novedades gastronómicas de la ciudad, María de la Judía, que se ha convertido en un auténtico "Paseo Marítimo" de la moderna Córdoba, en el Tablero Bajo, visitamos recientemente este restaurante para cenar. Como casi todos los de la calle tiene una amplia terraza. En el interior, mesas de mármol, una barra al fondo y un armario con el género en medio del local, mucho pescado expuesto. Elegimos tres raciones (son bastante grandes) y rematamos con unas puntillitas fritas.



Primero un salpicón de marisco, auténtica debilidad de P, de la cual no podemos prescindir en un local de éste estilo. Bien resuelto, aunque no es un plato para tirar cohetes, luego un tartar de atún, muy bueno, con daditos de mango, especias, y servido con wasabi y mostaza. Gran plato, y también muy grande. Un revuelto de bacalao, rematado con una gamba pinchada en una brocheta, en forma de bola, muy colocado.






Como éramos cuatro, el curto plato fue una gran ración de puntillitas (aquí los llamamos chopitos y en Málaga calamaritos) bien fritos con un poco de ensalada.


Buen servicio, con varias cañas y algún vino, pagamos 60 € los cuatro, que para la calidad del género estuvo bastante bien.

Córdoba sigue sensacional para comer, casi donde vayas.

María la Judía, -14011 -Córdoba ( Córdoba )
Teléfono: -957404680
www.lalonjacordoba.com


lunes, 18 de marzo de 2013

Rincon del Sibarita Don Diego




En la Santa Faz, junto al monasterio y en una calle peatonal muy tranquila, se encuentra este restaurante-tienda de delicatessen, de nombre descriptivo. En la calle peatonal hay unas mesas donde debe ser estupendo desayunar (veo la pizarra con la descripción), y entrando por el pasaje lateral, se accede a un comedor pequeño, con estanterías en la entrada con productos expuestos y una isla central con bancos de bar para comer en plan barra decorada con productos que también están a la venta. No hay muchas mesas. La carta es original, con la valoración de los vinos, y bastante información.



Elegimos un crujiente sibarita, a modo de rollo de primavera crecido, con pulpo, jamón ibérico, setas y alcachofas, muy conseguido, una Ensalada de tagliatelle de sepia, muy finos y crujientes asimismo, y una escalivada muy fresquita, (creía que se escribía con b pero es con v, como lo ponen ellos).


De segundo compartimos un chuletón de vaca D.O. Galicia en un punto excelente. Bebemos un Casa Corredor Cabernet y Tempranillo que  está francamente goloso, y tiene una buena relación calidad-precio.

El servicio podría ser algo más rápido, pero es correcto. En líneas generales es un buen sitio, para repetir, agradable, bonito, bien montado, y la comida tiene buen nivel. Habrá que probar más platos.



El Rincón del Sibarita Don Diego
c/ San Diego
Santa Faz 03556
Teléfono 965264714