domingo, 30 de diciembre de 2007

Nespresso


Mis amigos de End.esa me han regalado una cafetera Nespresso esta semana. La verdad es que aparte del anuncio de Clooney no sabía mucho del tema. Es un concepto de marketing verdaderamente estudiado. Para los que no sepáis, es una máquina de café a presión realmente pequeña, que funciona con unas cápsulas de aluminio rellenas de café molido de forma que la máquinita no va si no usas el café de la marca.

Las cápsulas tiene un color distinto por cada tipo de café. Hay 12 tipos distintos: 6 para café expresso, 3 para café largo, y tres descafeinados. Sólo puedes comprar las recargas en internet (registrándose en su web), o en algunas tiendas propias (Madrid, Barcelona, Valencia y Palma).

El café está bastante bueno y sale muy rápido. La máquina es bonita y pequeña, y por estas cosas del marketing y los anuncios, les encanta a los niños y a los "fashion victims". En un par de días casi nos hemos cepillado las 12 muestras que trae, ya que todos los que vienen a casa (y en estas fechas son bastantes) quieren probarlo.

Cada cafecito sale a 0,32 € (0,34 € las cápsulas de café largo), más 5,50 € por gastos de envío, así que la broma respecto a un café normal de cafetera italiana es muchísimo más caro. Ahora bien, mola bastante. Ya veremos lo que dura el invento. De momento compraré una recarga.

viernes, 28 de diciembre de 2007

La Posada. Torrellano.

Torrellano es un pueblo situado entre Alicante y Elche, junto al Aeropuerto. Aunque técnicamente es una pedanía de Elche, en otra provincia sería un pueblo con entidad propia. En la carretera que lo cruza, justo enfrente de un supermercado Consum, se encuentra el restaurante La Posada, debajo de un Hostal, que se ha convertido ahora en un aspecto secundario del negocio, tras la ambiciosa remodelación del restaurante. 

Es un local muy profundo, de decoración sólida, rústica. El personal es muy amable. Nos atendió Carmen, la hija del dueño, muy correctamente.

Para empezar, nos dejaron en la mesa unos bolecitos con aceite y tomate, y una tapenade (aceitunas negras machacadas con un poco de anchoa y alcaparras). Pedimos un plato de queso (lo sacan viejo, con almendras muy bien fritas), unas croquetas (gordas, con una bechamel con jamón y puerros, que les dan peculiaridad), y unas tostaditas con tomate seco.

Después una dorada salvaje a la sal para los cuatro, que sirven con unas salsitas y unas verduras al vapor. Nos limpian y sirven las raciones en el plato. Una exquisitez. Rematamos con un tiramisú (demasiado dulce, ración tremenda de grande), y un café. De beber, una cerveza, y un infalible: Viña Ardanza (del 2000, que no es su mejor año, pero es un Viña Ardanza).

Algo menos de 50 € por persona.

En la carta hay carnes, pescados, arroces, mucha variedad y todo de muy buena calidad. Es un sitio recomendable.

La Posada
Avenida de Ilice, 42
03320 Torrellano
Teléfono 965682957

maps.google.es

sábado, 22 de diciembre de 2007

Los regalos de Navidad



En la Navidad, aparte de las horribles comidas de empresa (gracias a Dios en la mía no hay), casi todo lo gastronómico es agradable.




Uno de los mayores placeres del ser humano es tener un Jamón en la cocina, para poder "tocarlo" a todas horas del día. En otras épocas del año no es lo mismo, ya que como hace frío ahora, se mantiene estupendamente. Esas cenas como la de hace dos noches, con una copa de vino (era Laderas del Sequé, un vino que para tapear está muy bueno y es barato), y además una tortilla de patatas de esas andaluzas, gordas y cuajadas, con el cuchillo en una mano y una barra de pan de la que pellizcar sin cortar al lado son memorables.




Otro placer es el turrón. Todos los años me regalan una enorme caja de turrón de Antiu Xixona, (ya contaré cosas de Roberto Soler, de La Fama, que es uno de mis ídolos), en la que predominan los turrones por definición, el de Alicante y el de Jijona. El de Alicante ahora en dos tabletas para no ser tan gordo, con esas almendras Marcona enteras tan fantásticas, y el Jijona, que suda un poquito. Un truco, el turrón Hacendado de Mercadona lo hacen ellos, y es el mismo, de la misma calidad, y mucho más barato.




En estas fechas se piensa mucho en lo que se va a hacer de comer, con lo que se come mejor.




Feliz Navidad

domingo, 16 de diciembre de 2007

Señorío de Plumarejos

Ayer 15 de Diciembre volví al espectáculo-cata de Bodega Selección Esteban de la Rosa, en Campello. Respecto a hace quince días, había algunas variaciones, como la desaparición de la mesa estelar del Marques de Legarda Reserva Especial de 1994 (excelso) y su sustitución por menores espadas.

Yo probé vinos de los comprables, y de entre ellos, una sorpresa muy agradable, Señorío de Plumarejos Reserva 1999, de la Ribera del Duero. Es un vino de nariz muy buena, pero sobre todo, un laaaaargo recorrido despues de beberlo. Quizá el vino que más me gustó, de entre los que bebimos, incluyendo los relatados en el post anterior. Quizá sea una herejía el decir esto, pero que le vamos a hacer. Además, había Sequiot (un vino valenciano que está muy muy bueno),Penya Cadiella Selecció 03, Viña Hermosa, (crianza y reserva, quizá mejor el primero), y muchos más.




miércoles, 12 de diciembre de 2007

One One

Hoy he disfrutado de una gran comida en uno de los restaurantes que más me gustan. Es de esos locales pequeños, en los que la personalidad de su dueño es suficiente para llenarlos, y donde la mayoría de los que van a comer repiten de manera compulsiva. No tiene termino medio, o lo amas o lo odias, ya que no es un local característico, y sobre todo en esta ciudad.

Se entra por un callejón a espaldas de la calle Valdés, en el centro de Alicante, por una puerta de madera y cristal después de subir un par de escaloncitos, como si estuvieras entrando a tu casa, y es que en realizada lo estás haciendo. Una decoración abigarrada, con muchos motivos franceses, varios "Rodolfos" (un gallo que Bartolo promociona), fotos de sus viajes por Asia, Cabo Verde, América ...

Sobre la mesa, un paté de pimienta muy picante y unas cebollitas rojas en vinagre, pepinillos y aceitunas. Bartolo te saluda, y empieza el show. Te explica lo que hay, se va a la cocina, vuelve, se enfada con unas anulaciones, (por supuesto no hay carta), trae unas cervezas y acaba trayendo los primeros que quiere, un plato con unas alcachofas a la plancha con foie y un poco de jamón ibérico que corta en ese momento, otro sustituyendo el foie por un revuelto de hongos, una brandada de bacalao con un huevo crudo en el centro y una ensalada espectacular, de tomate, tomate seco de Abanilla, (su pueblo murciano), queso de cabra, lechugas, un aliño especial y un poco de Mozzarella. Todo muy bueno.

Una botella de un Rioja bastante normal (el vino es normal, Riojas, Riberas, nada especial; como diría mi amigo J "poco original, pero infalible"), y los segundos. Unos entrecots fileteados a comer en un plato caliente con un centro de unas patatas guisadas con foie que están deliciosas, y unos confit de pato.

De postre, unas tartaletas de manzana bonsai y una tarta de chocolate y café (esta era nueva). Yo siempre pido un Vixca Alacant, el postre donde los haya. Otro día que lo coma lo describiré mejor. Frutas del tiempo, Mandarina Imperial flambeada que cae en una galleta en el fondo de una gran copa y que retiene los jugos de todo.

Un café Mussetti (me gusta mucho esta marca), por fin express, ya que durante años era de calcetín. Y con una mítica cucharilla de "Free Kuwait" que data de la primera guerra del golfo (1991) y que no se de donde trajo en su día. (No las tiene ya en la vajilla, pero yo se la pido siempre).

Familiar, simpático, temperamental. Una cocina notable, y un precio decente (todo esto, unos 35 € por persona con poco vino).

Y encima tardo tres minutos desde mi oficina.


One One
Valdés, 9 (entrada por el callejón de detrás)
Alicante 03001

Teléfono 965206399

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martes, 11 de diciembre de 2007

Los Borrachos de Velazquez


Hoy he comido en este restaurante andaluz de Madrid, que conozco hace unos 15 años, aunque tiene bastantes más.

He comido muchas veces bien aquí, una cocina totalmente tradicional, y que no cambia con el tiempo. Tras una copa de Manzanilla, (el catavinos está ya colocado encima de la sólida mesa en el comedor al que se llega bajando unos escalones desde una puerta de madera sin cristal), comemos unas entradas, y yo un plato de carne con tomate (la de P está mucho mejor, pero puede pasar).



Cazón en adobo, tortitas de camarones, un salpicón, una ensalada de patatas, unas aceitunas verde malaquita superpotentes, una pasta de roquefort con un pan y unos picos de jerez extraordinarios, y salgo pitando que pierdo el tren.



Tienen unos guisos muy buenos, olla podrida, pochas con almejas, cocido (los martes), rabo de toro, callos ...



Ya no cojo el avión casi nunca, ya que se ha convertido en un auténtico sablazo si vas y vuelves en el día y lo coges a las horas punta.



El servicio, se comenta con lo siguiente. Hoy comía con mi amigo R, de Montilla. Siempre que voy con él pido vino de Montilla, que es extraordinario, y casi nunca tienen fuera de Córdoba. Hoy lo he pedido y la contestación del camarero ha sido "eso ya no existe", y para rematarlo, "eso es muy antiguo, creo que hay una botella hace un montón de años por ahí dentro". Im-presionante.



Los Borrachos de Velazquez
C/ Príncipe De Vergara 205
28002 Madrid
915 634 002


maps.google.es

domingo, 9 de diciembre de 2007

El Mercat. Plaza de los Luceros





Vispera de la Inmaculada, vamos a cenar/tapear a un sitio que no conocía, en La Plaza de Los Luceros de Alicante, que después de su remodelación está bastante bonita, con la piedra de la fuente muy limpia, aunque la Plaza dentro del caos circulatorio/de ordenación que vive nuestra ciudad.

Es un local amplio, como un tubo ancho muy profundo con una terraza grande con alguna estufa de exterior (como la noche era cálida, la terraza estaba casi llena). Hay una barra grande a la izquierda, y la decoración es semi-oriental-diseño, con calidades aceptables y con carteles grandes de motivos varios en las paredes (anuncios antiguos, por ejemplo). Es agradable en su conjunto. Tomamos raciones en una mesa, al principio tardaron bastante en atendernos, pero luego un camarero bastante voluntarioso aunque le faltaba un punto de profesionalidad en el trato.

Una ensaladilla rusa bastante comible, unas bravas demasiado picantes, una ensalada de queso de cabra aceptable (pero que no admite una comparación con la de Toch), un revuelto hecho sin batir el huevo y moldado que se podía comer, unas berenjenas con miel (con miel demasiado dulce y con parmesano rallado encima, combinación desafortunada), no se si algo más, y atún de ijada a la plancha (bueno) y un entrecot con ajos tiernos que podría haber estado mejor. Una cerveza, y unas botellitas de Enrique Mendoza Merlot ( un vino todoterreno, muy bueno para tomar con cualquier cosa). Todas a buena temperatura menos la última, caliente.



Una vez terminadas las existencias de Merlot a buenas temperaturas, rematamos con una botella de Alceño selección, de Jumilla, que fue un error, ya que nos supo rancio, en comparación a lo anterior. No se si en otra circunstancia mejorará, pero creo que no lo volveré a pedir.


 

Unos cafés y en el centro un postre que he visto en sitios muy diferentes, "Muerte por Chocolate", una combinación de tarta, helado y mousse. A los que les gusta el chocolate dijeron que estaba bueno.

En resumen, calidad media a precio medio, 52 € por cada pareja, contando una cantidad de vino no excesiva pero sí respetable.

El Mercat
Plaza de Los Luceros, 7
Alicante

Teléfono 965213549


maps.google.es

Una queja a google maps, no se encuentra Plaza de los Luceros en su aplicación de mapas, aparte de venir grafiada como Estels, que es un nombre que nadie usa en Alicante, una traducción. Si preguntas a cien valencianohablantes, creo que la conocerán dos. Si son castellanohablantes, uno o ninguno.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Cata. Bodega Selección Campello


El pasado sábado, fuimos a uno de los mejores espectáculos del vino en España, la cata de Diciembre de la Bodega Selección, de Esteban de la Rosa, en Campello. Creo que es imposible encontrar una cata mejor desde el punto de vista de lo que se bebe, la selección y desde luego, calidad-precio.

Por una entrada simbólica, año a año Esteban te permite poder probar grandes vinos, muchos de los que no probarías nunca en tu vida por ser de un precio prohibitibo. Gracias a él, se puede valorar el que lo importante de un vino no es le precio. Otros años, he tomado vinos de moda, espectacularmente caros, y que no me han gustado en absoluto. O comparar vinos sin mirar el precio en absoluto, y salir ganando uno de forma repetitiva siendo de precio o fama mucho más modesta.

La cata está dividida en tres ambientes distintas, dentro de la enormemente surtida y caótica a veces tienda-supermercado, donde el vino come espacio año a año a la comida. La teoría defendida por Esteban (muy interesante persona, asiste a todas las catas y habla con todo el mundo poniéndose a tu nivel), es que en Alicante el vino se pude guardar de pie sin estropearse por la humedad, que hace que el corcho no se reseque.

La primera selección es de vinos comprables, Riojas, Riberas, y vinos de toda España. Las novedades del año, los clásicos, y las sorpresas. Alguna referencia en Crianza y Reserva para poder comparar. (Todavía no la he evaluado este año, ya que en Diciembre este año hay tres catas y voy a catarla otro día). En el interior de la colección, donde ni se sabe el vino que puede haber expuesto, en cajas, apilado o colocado, hay una zona de Cavas y Champagnes, y otra de grandes vinos.

Lo primero que catamos fueron los espumosos. Había una selección de Cavas catalanes, del resto de España, y un Champagne. Probé tres cavas catalanes de tres y cuatro años, y el Champagne.

Un buen Magnum de Rovellats, con un sabor muy clásico, correcto y justo.





A continuación, un Joan Raventos Rosell Gran Reserva, excepcional, elegante y para mí, el mejor incluso por delante del Champagne.



Y finalmente un Lenoble Grand Cru Blanc de Blancs. No siempre el Champagne es mejor que el Cava, aunque sí es verdad que el Champagne es todo bueno.


Una vez refrescados, pasamos a la mesa de los grandes vinos. La selección era básicamente la del año pasado, con algunas novedades, y algunos que Esteban convertirá en clásicos.


Haciendo patria, primero tomamos Montcabrer, de Vins del Comtat, excelente pero sólo para los que nos gusta este tipo de vino potente, pero muy equilibrado. Yo no pagaría lo que cuesta para tomarlo en casa, pero si me lo regalaran me pondría contento.

Después uno de los Riojas llamados "de alta expresión" que es un término abstracto que no me gusta nada, pero el vino es una maravilla, completamente diferente a un Rioja clásico. Imprescindible probarlo si te gusta algo el vino. Sólo por este vino merece la pena la cata.


Después un Montsant, Clos d'englora (no me gustó nada).

Un Pagos Viejos Artadi, muy particular, con un sabor profundo. Otro que merece la cata.


Un Ribera muy bueno, Palomero, que quizás lo tomé de más en esta cata, ya que me quedaba el paladar justo y tenía ganas de probar los dos finales, por lo que no le presté toda la atención que debía.



El ganador de la tarde, Marques de Legarda 1994 Gran Reserva. Había probado el Marques de Legarda Crianza hace años, como descubrimiento, y ahora está super consolidado. Este Gran Reserva, que tiene una botella con una presencia espectacular y una etiqueta preciosa (no es igual que el de esta foto que he encontrado), dura dentro de la boca diez segundos más que los demás. Tiene un color ya teja y está explosivo en la boca.



Y finalmente, un Vega Sicilia Unico 1965, de 725 € la botella que permite en la comparación probar que pasados más años de la cuenta, y aún sin estropearse, lo magnífico se aplana.






Para poner los dientes y la lengua larga a más de uno. El próximo sábado 8 y el 15 se repite, y el resto del año, cada primer sábado de mes, una cata diferente. Verticales, zonales, dispersas...

Tenemos suerte.

Taberna del Mar










He estado pensando si hacer este post por motivos egoistas. Esas veces que descubres un sitio diferente, bueno, y además barato, y que dudas si decirlo porque sabes positivamente que cuanta más gente vaya, antes se acabará.
Está en Benimagrell, ese pueblo que se ha detenido en el tiempo, que fue un núcleo importante de población y que se quedó estancado, con sus casas bajas, rejas en los balcones y donde aún se juega a la pilota. (Hoy había dos niños de siete u ocho años jugando a pilota) . En una de las casas del pueblo, junto a la panadería (el mejor pan de la zona), un pequeño local alargado, con tres mesas a la izquierda y tres o cuatro a la derecha, y una barra al fondo donde caben cuatro o cinco personas. En el fondo del tubo, la cocina. Decoración algo kitsch, mesas y sillas sencillas, al igual que platos, cubiertos, y el resto.

El dueño recibe a los vecinos a los que conoce, parlant en valencià. Como no hay sitio en las mesas, (siempre está lleno), nos sentamos en la barra, delante tenemos unas tapas con muy buena pinta. Tomamos un salpicón de pulpo con mejillones estupendo, luego pedimos unos chipirones fritos (fantásticos), una sepia a la plancha (en una bandejita, troceada, nada gomosa y con su ajito), unas patatas bravas (patatas pequeñas, cortadas en rebanadas con su piel, fritas al punto de crujiente y con la salsa de tomate picantita encima), y al final un plato de arqueología culinaria, tomate con pericana. Tomate en gajos y encima capellanes asados con aceite y picante desmenuzados. Una pasada. Hace muchos años que no tomaba una cosa tan bien hecha. Los capellanes tienden a estar tan fuertes que casi no se hacen en los bares. Están desapareciendo en esta época de la globalización de las tapas.

Hemos visto pasar unos calderos espectaculares, a 12 € con su pescado primero, y luego el arroz. Tenemos que llamar para probarlo, antes de que el seguro éxito acabe con lo que ahora es la Taberna del Mar, un sitio especial.

Lo de antes, con cinco cañas, por 26,50 € dos personas. Al fondo, una botella de cerveza El Neblí, la protomarca de El Aguila que se hacía en Alicante. Interesante artículo sobre ella aquí.


La cuenta, indicativa de cómo es el sitio.

Segunda visita 18/01/2008:

Visitamos otra vez la Taberna del Mar, después de que vaya cogiendo éxito. Gran crítica la de Nuño de la Rosa, acompañado del Bluesman, publicada en el Mundo. Creo que el martes va a ir a comer Carlos Herrera, el de Onda Cero. Tomamos Tellinas en una bandejita, con una gota de aceite y sal a la plancha, sabor a mar puro, la pericana, esta vez con Fonoll de Mar del Cabo de las Huertas (sigue con la arqueología), unos calamares a la romana nada fuertes, una mojama ahumada de atún que nos ofrecen de tapa (muy especial, nunca había tomado nada igual), unas gambitas fritas (se comen enteras incluso la cabeza y la cáscara, crujientes, como kikos), una dorada (de verdad, no de pisci) a la plancha impresionante, qué sabor, y de postre un Tiramisú (a compartir) que incluso para P, que lo hace muy bien, estaba bueno.

Sigue en su línea, una pasada, un descubrimiento. Todo esto por 49 € dos personas.


Tercera revisión: Por fin he conseguido tomar el caldero. Es un espectáculo, primero el calderito con el fondo de pescado, gallina (incluida su cabeza), mero y rape. Delicioso, luego el arroz (dejamos caldito para ponerle encima un poquito y tomarlo jugoso). Otro arroz imprescindible. 

Pongo unas fotos





La Taberna del Mar
Benimagrell, 28
03550 San Juan de Alicante
678939136





jueves, 29 de noviembre de 2007

Aldebaran

Ayer disfruté de un arroz de rape y gambas.

Hace ya bastantes años, el club de regatas fue trasladado desde el centro de la darsena interior, al sur. El antiguo edificio, adosado al que ocupaba el primer restaurante Darsena, (hoy convertido en una industria del arroz para visitantes), tenía un sabor especial, y el pequeño comedor situado al fondo, subiendo las escaleras, primero fue servido por el propio vecino, y posteriormente por personal del malogrado Delfín. Se comía un fant'astico arroz, entonces.

El nuevo edificio del Club es mucho mas grande, pero sin alma, una auténtica pena. En la primera planta, se sitúa el restaurante, gestionado por el famoso Maestral (otro día hablaré de él). Es un local muy espacioso, con un suelo de madera (le hace falta un pulidito), y ventanas de aluminio blanco con vistas a los yates.

Las mesas se sitúan bastante separadas, y hay bastantes grandes. Ideal para comidas de hasta 10 personas. El servicio es bueno, clasico, eficiente. El trato, correcto.

Comimos unas tostas alargaditas, con unos ajitos, tomate suavemente frito, queso de cabra fundido (nada fuerte), y una anchoa encima. Muy conseguido. Una botella de un Ribera, servida en un decantador, pero sin ofrecerla a probar ni dejar la botella para leer la etiqueta (fallo). Ni siquiera puedo decir cual es porque no lo pedí yo.

Unos boquerones fritos muy bien hechos pero algo grandes para mi malagueño gusto. Limpios, eso sí.

Tras estas entradas, y un panecillo con algo de salmón que trajeron de entrada de la casa, comimos el citado arroz de rape y gambas que estaba soberbio, en su justo punto de cocción y grasa, suelto, con la cantidad justa de tropezones de pescado.

Un poco caro, ya que, con un café, una teja y trufita de regalo, mas una cerveza (sin alcohol, día de trabajo), y ese Ribera (de 0,50 l) para dos, 88 €.


Restaurante Aldebarán
Muelle de Poniente, 1 (Real Club de Regatas)
03001 Alicante
Reservas 965123130

viernes, 23 de noviembre de 2007

El Rincón de Chico Medina



Después del fiestón, (seguimos en Córdoba) y de un día intenso de visita a la Mezquita (sigue siendo una maravilla de Iglesia),  relaciones sociales, llegamos en un estado semiderrotado a intentar tomar unas tapas en la Taberna San Miguel (El Pisto) un sitio precioso, templo del tapeo nacional, pero claro, atestado y sin que cupiese un alfiler (ni diez que íbamos, claro).

De recurso, y cerca de Las Tendillas, llegamos al Rincón de Chico Medina, un bar que emula una Taberna Cordobesa. Una barra grande, con unas mesas al fondo (4), y un cuarto algo más grande al fondo a la derecha donde nos sentaron muy amablemente. Pedimos todo lo cordobés que pudimos (P quería mostrar la gastronotapia a los alicantinos). De beber, un medio, que es una copa de vino de montilla llena hasta el borde. de Medio Cuartillo, 125 cc ;) . Berenjenas con miel, (fritas y con miel de caña), flamenquines con patatas (un filete de cerdo enrrollado en jamón serrano y empanado), servido con mayonesa al lado, mero al limón, una ensaladita, un salmorejo (impresionante), unas tortitas de gambas (un poco quemadas), y unas alcachofas a la montillana (las alcachofas no muy buenas, la salsa de vino mucho mejor).

 El salmorejo es un plato en sí mismo, denso, untuoso diferencia del gazpacho que es una bebida. Con su jamoncito picado, y sin demasiado vinagre, con el aceite adecuado, es un plato que uno no se puede perder. La porra antequerana es más o menos lo mismo, aunque malagueños y cordobeses podrían discutir mucho ésto.

Unos cafes y algún orujo. Alucinante, a 11 € por persona.

Pensaré en jubilarme en Córdoba.



Historiador Diaz del Moral, 5 (junto a Cruz Conde)
14008 Córdoba
Córdoba (España)
Tlf. 957482808


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lunes, 19 de noviembre de 2007

Gran Fiesta en Cordoba

Con el motivo del n cumpleaños de P, hemos organizado una fiesta en Cordoba. Una de las más divertidas de los últimos años, y que la verdad creo que ha salido bastante bien. Pero bueno, a lo que nos ocupa, describiré los aspectos gastronómicos del evento.
Cordoba es una gran ciudad para comer. Lo único es que si no estás acostumbrado, su gastronomía puede trastocarte el estómago, si abusas de los fritos, por el aceite que normalmente se emplea. La fritura es diferente a la de Málaga, donde aunque te atiborres a fritos, lo digieres muy bien.
Toda la cena fue de pie, y consistió en unos platos de Jamón ibérico (correcto), queso (no estaba mal), unas cucharitas de pimientos con bacalao, tartaletas y canapés varios fríos, y luego calientes, tartaletas de habitas con jamón (muy buenas) flamenquines de bocado, rosada frita, gambas con gabardina (muy buenas), berenjenas fritas. Todos los fritos en bandejas y super calientes. Los camareros sirviendo vino de montilla, cerveza, cambiándote la copa, muy eficientes. También unos vasitos con dos o tres gazpachos bastante originales.
Finalmente, brochetas de fruta y pastelitos. (Bueno, y cubatas a gogo y música de los ochenta hasta las 3 de la mañana).
El Hotel, un excelente sitio para ir a Córdoba, magníficas vistas, andando al centro histórico, pero al otro lado del río, con aparcamiento en la calle y tranquilidad. Un acierto.

HESPERIA CÓRDOBA
Avda. Fray Albino nº 1
Córdoba 14009
tel. +34 957421042

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domingo, 11 de noviembre de 2007

Zhu

La comida China, una de las mejores del mundo, está desgraciadamente asimilada en España a algo barato, uniforme, y los restaurantes chinos normalmente considerados como de baja calidad.

Esto está cambiando, y con frecuencia, de llama a los restaurantes de mayor calidad como asiáticos. En este caso, la dueña, de Shanghai, sirve comida de diferentes orígenes asiáticos:
Japón, Vietnam, Tailandfa y China.

En Alicante hay uno de estos restaurantes, de una calidad en la comida y de un servicio extraordinario (por lo cuidado), en la entrada desde Valencia, en una bocacalle que va del Colegio de Médicos a la Avenida del Padre Esplá, la calle del Doctor Sanchez San Julián.

Hoy hemos comido allí, y de la extensa carta, conde hay comida japonesa, vietnamita Tailandesa y China, hemos tomado de primero un barco con Sashimi de Lubina, atún y salmón, también unos rollitos de Sushi, Maki y Nigiri, aompañado de su salsa de soja, su wasabi (de calidad, no ese fosforescente que venden en los supermercados), y jenjibre rosa muy aromático. Un día que comí en Zhu a los cuatro días de venir del antiguo Suntory de Madrid (Hoy Shiratori) muy bien considerado por la crítica, lo encontré mejor hecho. Además, unos rollitos vietnamitas y unas empanadillas tailandesas, ambos fritos en aceite super caliente y muy crujientes (nada aceitosos, como cuando se fríen en girasol u oliva).

Después, diferentes platos de carne: buey con bambú y setas (otras veces lo he tomado mejor aquí), solomillo de cerdo shichuan (extraordinario, agridulce), cazuela de pollo Thai (picante, con una salsa cremosa conm almendras y cilantro fresco), acompañado de unos tallarines fritos y un arroz con pato. Para beber los adultos, cerveza china Tsin Tao (muy fresca) y los niños, Coca Cola. Además agua mineral.

No hemos tomado postres, ya que teníamos hoy que tomar unos pasteles por la tarde en casa y no había que sobrecargarse. Tienen un te verde japonés buenísimo.

El pato lacado es su especialidad, preparado en sus tres servicios y cortado a mano en la mesa. Antes de la comida, te traen una toallita caliente para lavarte las manos.


La página web está muy bien hecha. http://www.restaurantezhu.com/


Es un restaurante frecuentado por todo tipo de gente, incluso políticos de alto nivel (locales). Por cierto, Zhu significa palillos (de comer), que por supuesto, te dan para comer con ellos (además de tenedor y cuchillo). La carta de vinos es buena, y lo sirven muy correctamente. 6 personas, 120 € (sin vino ni postre ni café).




Zhu
Doctor Sanchez San Julian 8
03013 Alicante
Teléfono 965263665

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viernes, 9 de noviembre de 2007

Alboran. Madrid

Ayer comí en un restaurante clásico, prueba de que en Madrid se sigue comiendo uno de los mejores pescados de España.

El local forrado en madera, tiene pasillos y comedores ganados a diferentes salas, convirtiéndolo en un laberinto. Su estado de conservación es bueno, aunque mejorable. El servicio impecable en su trato. Madrid sigue llevando una gran ventaja al resto del país junto con Andalucía, aunque más profesional que ésta.

Primero tomamos unas Manzanillas (no había Montilla, que para mí es el mejor fino para el aperitivo). Unas aceitunas gordales algo partidas y suavemente aliñadas muy sabrosas. Después, y ya con un Raimat chardonnay con un poco de madera muy bueno aunque demasiado frío, frituras excelentes, verduras, calamares, boquerones ...

De segundo plato una dorada a la sal sobresaliente, jugosa, sabrosa, nada nada seca, que es lo que tiende a estar muchas veces. Era de mar abierto, no de granja. Me resisto a usar el término actual "salvaje". La sirvieron con unas patatas al vapor que tan bien le van al pescado suave, y unas salsas en el centro: tártara, mayonesa, y allioli sin trabar.

De postre un sorbete de champagne (no me vuelve loco, pero era una mesa grande). Me levanté algo pesado, por el vino, no por la comida.

Altamente recomendable, para volver en cuanto pueda.

Me dieron CD en forma de tarjeta, ya postearé algo de él cuando esté delante de mi pc. (un video, tenía la tarjeta, lo he subido a youtube).


Pagué 50 €, pero porque me tuve que ir antes de que acabara la comida, seguro que fue más caro.



Alborán
Ponzano 39
28003 Madrid

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jueves, 8 de noviembre de 2007

Mundial de Motociclismo Cheste.



menu motogp

No es propiamente el tema del blog, pero como al fin y al cabo también voy a hablar de comida, realizaré un post sobre el Domingo pasado, en el que Repsol me invitó (gracias) a una entrada VIP en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana en Cheste, Valencia.

Lo primero que impresiona es la enorme cantidad de gente (este año 130.000 personas) y lo que eso supone en : policías, organizadores, aparcamientos, y miles y miles de motos juntas.

La zona VIP consiste en un recinto cerrado en el que los patrocinadores principales tiene unas carpas (muy bien montadas, parecen desde dentro locales fijos), y un patio central con algún servicio central. Toda la comida y bebida por supuesto es gratis.

El servicio del restaurante viaja con el mundial, excepto algunos camareros, por lo que hay mucha gente que no sabe hablar en español (alemanes). Es un cátering, de semi-autoservicio, con ciertas aspiraciones. Incluyo el menú.

Llegas y desayunas, café, huevos, jamón, quesos variados, bollos de todo tipo, bien, como de un hotel de cuatro estrellas.

Después visitas el pit lane (los boxes) e incluso puedes ver los rizos de Valentino Rossi. La potencia de los equipos se ve en la presencia de azafatas neumáticas.

Luego, ves las carreras en una grada especial, la de 125 estuvo muy emocionante, entre Faubel y Talmacsi.

Visita al Paddock (el montaje de caravanas donde viven los mecánicos, los pilotos, los bares de los invitados de los equipos, una pasada. Allí vimos al Pocero y a Karlos Arguiñano, unos de mis ídolos. Igual de simpático que en la tele, y con una paciencia de santo mientras le pedíamos autógrafos.

Una vez terminada la carrera de 250, a comer. Por deformación, lo probé todo. Primero, y en la mesa, nos sirvieron una especie de vaso de tubo ancho y corto con una ensalada césar un tanto particular con unos cangrejos de río. Buena. Después, plato en mano, al self service. Cassarecci con tomates secos, (era una pasta seca con forma de hojanervada con una salsa con tomates secos bastante buena), pierna de cordero con gratinado de patatas y apio y judías verdes envueltas en tocino (cordero sabroso, cortado en lonchas en el momento por un cocinero con gorro, y el acompañamiento pasable), Pollo al Curry con verduritas asiáticas y arroz al jazmín (un plato bastante conseguido, con una salsa suave, curry europeo, a diferencia de los indúes, y un arroz basmati suelto y aromático). También había salmonete, pero no lo probé.

De postre una Mousse al jerez (buena).

Para beber, se puede tomar lo que quieras, incluyendo una carta de cócteles, mojitos, daiquiris...

A cuerpo de Rey, y siempre  intentando disfrutar con la comida. Salimos antes de acabar la carrera de Motogp, ya que si no, la cola es espeluznante.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Raco del Turia. Valencia

Mucho podríamos hablar acerca de las diferencias entre el arroz en Alicante y en Valencia, pero sólo expondré una que debía ser definitiva. Los valencianos tienden a decir que el mejor arroz se come en su casa, mientras que los alicantinos tendemos a discutir en qué restaurante, chiringuito o bar está mejor. Esto no indica que cocinemos peor, sino que el nivel del arroz en los restaurantes es superior.

Hoy he comido una típica comida de picaetas y arroz, en un restaurante de buen nivel, pero sin pretensiones decorativas, donde el dueño saca más o menos lo que quiere. Antes de un mitad y mitad de arroz a banda y arroz de verduras, hemos comido unas anchoas caseras servidas en tomate triturado (a mí me gustan mucho más que las envasadas de Cantabria o la Escala, están mucho más suaves y saben a pescado, y no a sal), unos boquerones sin cabeza (no especialmente buenos) y unos mejillones Tigre.

Los arroces estaban para mi gusto con falta de aceitito, muy poco engrasados. El de verduras más apetitoso, el a banda con poco sabor a pescado.

He bebido una copa de fino (sería Tío Pepe), servida en una copa de vino blanco, en la que pierde el 60 % de su gracia) y luego un Viña Sastre muy bueno, algo frío en la primera copa de cada botella, pero así estaban mejor las demás.

Lo que más me ha gustado ha sido el postre. He pedido una mandarina, ya que ahora están buenas, y me la han sacado en un plato grande gajo por gajo separados de forma equidistante y colocada de manera regular.

Desconozco el precio.


Racó del Turia
c/ Císcar, 10
46005 Valencia
Teléfono 963951525

maps.google.es

martes, 23 de octubre de 2007

Lamar de Rico

Situado en la "nueva" calle de Castaños, que hace tan solo meses era un desierto, y que gracias a las terrazas que se van instalando en verano, a la rehabilitación de edificios (Espléndida la del Palacio Salvetti), y a la apertura de nuevos locales, está el Restaurante Lamar de Rico. A principio de año, estuve en una comida multitudinaria de compañeros del Colegio, ya que hace n años que terminamos. A pesar de ser más de 30, comimos bastante bien, no recuerdo muy bien qué, ya que estaba en otras cosas.
Después de entonces, lo he visitado dos veces más, ya que me pilla muy cerca del trabajo y es un excelente sitio para una comida con alguien de fuera. El local, la antigua Juguetería de la familia, que han recuperado despues de que hubiera instalada antes alguna franquicia casi innombrable, está muy bien resuelto, con una barra a la izquierda y una sala profunda, con un altillo bastante independiente. Las paredes se han rascado para recuperar la piedra, y se ha combinado con madera, en un armario para guardar el vino bien combinado.
El servicio es bueno, y correcto. Antesdeayer, comimos un carpaccio de bacalao en un lecho de tomate triturado, sin que estuviera nada salado, y con un aceite bastante bueno. Un envuelto en pasta bric de espinacas frito, con una reducción de vinagre que me gustó. Después un entrecot para dos en una bandeja caliente (no muy caliente) de una carne buena, con unas salsas de pimienta (prescindibles). Una guarnición de verduritas al dente lo acompañaba. Lo único que me decepcionó fue un postre de frutas al que sin saberlo, añadieron nata montada. La nata montada debería estar prescrita de los postres, salvo expresa mención (fresas, por ejemplo).
En total 74 € dos personas sin vino (por desgracia, entre semana y a la hora de comer teniendo que trabajar ...)

Restaurante Lamar de Rico
Castaños, 16
03001 Alicante

Cerrado actualmente El Suquet de Castaños

maps.google.es

Teléfono 965219137

jueves, 18 de octubre de 2007

Caminos. Valencia

En el centro de Valencia, tuvimos ayer una muy agradable comida de trabajo. Los Valencianos son muy hospitalarios, y a pesar de nuestras rivalidades, nos tratan estupendamente.

Un restaurante pequeño, minimalista y moderno en su decoración, que me dicen es propiedad del Colegio de Ingenieros de Caminos, de ahí el nombre. Está en el centro histórico de Valencia, que está rehabilitado y da gusto pasear por él. Además, tiene unas tiendas (de las de mirar el escaparate y no comprar) como dicen ellos "de categoría". No me extraña que ahora todo el mundo vaya de fin de semana a Valencia. Antes, comer bien en Valencia era difícil. Ultimamente siempre que he ido he comido muy aceptablemente.

Con la discreción que uno debe tener, al no pagar he escogido un menú que valía 17 euros. De primero unos buñuelos de bacalao (8 de unos 4 cm de diámetro), con una ensalada verde en el centro aliñada con aceite y vinagre balsámico. Después una pularda rellena de setas (cuatro trozos, no muy grandes) acompañada por unas patatitas torneadas. Bastante conseguidos los dos platos. De postre un babá de ron con helado y frutas rojas. Es una especie de mini "muffin" repletito de ron, en una cama de grosellas y moras (de frasco) con un heladito que estaba muy bueno.

Lo mejor de la comida, el vino. Un descubrimiento para mí. En Valencia, que son bastante más chauvinistas que nosotros, en los restaurantes hay una cantidad de referencias de vinos de Valencia y Alicante muy notable. En Alicante hay sitios de los que siempre están llenos que tienen tres. (Y 9 Riojas y 10 Riberas). Un Daniel Belda Merlot Reserva, servido en su temperatura. Muy sabroso, buen paso de boca y mejor retrogusto.

Muy recomendable el restaurante para una comida de trabajo y el vino en cualquier comida.


Caminos
Calle del Mar esquina Luis Vives
Valencia
telefono 963154758
maps.google.es

domingo, 14 de octubre de 2007

Fast Good

BubbleShare: Share photos - Safe Toys





Un poco tarde, pero por fin escribo este post. En el pasado fin de semana volvimos a ir al Fast Good, ese original concepto-proyecto liderado en su día por Ferrán Adriá y ahora gestionado por nh-hoteles. He ido bastantes veces desde que abrió, y he podido observar que nunca ha sido un gran éxito comercial, a pesar de la publicidad y de que es una idea fantástica, de que la comida está buena y es barato. Pero muchas veces, aunque todo indica que un proyecto irá bien, no sale.

La evolución de la comida ha sido a la simplificación de todo lo que no son propiamente las comidas centrales, las hamburguesas, el pollo y los paninis. El local es moderno, con una decoración mezcla de los años 70 y el siglo XXI, al entrar al local hay unas cestas, tipo las antiguas de los supermercados, de metal, para que tú mismo cojas unos primeros platos (ensaladas, sandwiches, alguna otra cosa fría), la bebida: refrescos, aguas un poco selectas mezcladas con la de Coca Cola, (Bonaqua, que es horrorosa), vino blanco frío, cerveza (antes más marcas, ahora solo Mahou y Heineken), y los postres, frutas (en mezclas originales), yogures y cuajada (la de Irún de leche de oveja, Doncel, que está buenísima a pesar de ser comercial).
Luego se va a una barra tipo fast food, donde se piden las hamburguesas, paninis o pollo en diferentes preparaciones (el menu está en la web, cuyo enlace he puesto antes), pagas, y te dan un numerito que te llevas, con el que el camarero luego te identifica cuando te llega la comida.

El vino tinto está en la sala, a temperatura ambiente (o sea, más caliente de lo que debe), pero por lo menos ahora te dan unas copas de cristal (antes a veces no lo hacían). Hay una campaña en la que te permiten llevarte el vino de tu casa para que te lo puedas tomar allí, sin cobrarte nada. El vino está a un precio bastante bueno, aunque no hay casi variedad. Además hay algo de comida para llevarte. También menús para niños).

Esta última vez hemos comido un panini (bocadillo) de setas con gorgonzola y jamón ibérico que estaba bastante bueno, una italian burger y una pampera con una carne muy bien cocinada, al estilo americano, sin nada más que carne en la hamburguesa, con unas patatas que están bien fritas pero que ya no son tan buenas como las de antes. Detecto que han sido fritas en aceite bueno, no diría que enteramente de oliva, y antes sí era claramente de oliva. También un supuesto pollo Thai, que estaba bueno, pero no era Thai. El arroz era un basmati con unas hierbas, el pollo era tipo playa.
De postres probamos la cuajada (estupenda) unas manzanas con albahaca semiacompotadas bastante originales.

Además al principio una ensalada con nueces, alguna castaña y alguna seta.
Todo bueno, pero en disminución de originalidad y variedad (ya no hay salsas para las ensaladas, sólo aceite y vinagre), su originalidad ha bajado mucho, la variedad de los primeros, del vino, de los postres ya no es la misma.

Sin embargo, hay más gente (adolescentes generalmente) que antes, y parece que va mejor.
Inexplicable, pero como me dijo un consultor fantástico con el que trabajé "El mercado no eres tú", y muchas veces lo que uno piensa de un sitio o de una comida no tiene que ver con su éxito.
Fast Good C/ Juan Bravo 3c (esquina Lagasca) Madrid
Teléfono: 91 577 41 51
Abierto de lunes a domingo Horario de 12:00 a 00:00 (fines de semana hasta la 01:00)
Dos adultos y tres niños por 53 €.



sábado, 13 de octubre de 2007

El cocido madrileño

Los grandes platos de hoy en día, son tanto los elaborados por los supercocineros, de una complejidad técnica que impide su reproducción doméstica, o los clásicos absolutos, como el cocido.

Contrariamente a lo que podamos pensar, comer un cocido en Madrid es bastante difícil, y con los cientos de restaurantes que hay, hay muy pocos que ofrezcan un cocido clásico. Uno de ellos, donde hemos ido hoy, es Casa Carola. Tiene dos restaurantes iguales, uno en el barrio de Salamanca y otro en el de Chamartín. Menú unico, incluyéndolo todo menos el vino, a 27 €.

Primero la sopa con fideos, en una cacerola de barro, con su capa de grasa, acompañada de unas guindillas en vinagre y cebolleta, luego tres bandejas, los garbanzos, con un cuenco de salsa de tomate triturado con aceite y un pelo de comino, la carne y la verdura. Todo para servirse uno mismo. La carne es: pollo, tocino, chorizo, morcilla, vaca y jamón con su hueso. La verdura, patatas, zanahorias y repollo. Todo en abundancia y en su absoluto punto. Ese tocino que se deshace, chorizo suave, morcillo fuerte, carne de vaca para deshilarla y pollo aún consistente. Gran cocido. Si viviera aquí lo repetiría cuando alguien de fuera viniera. También te dan postre, tartas, natillas, helado (tomamos un poco de helado) y café.

Te dan un babero rotulado que te puedes quedar como recuerdo.


Por criticar algo, el vino es caro. Nosotros bebimos un Berberana joven, que es un falso Rioja, por el que como máximo pagaría 2 € en el supermercado, y pagamos 10.

BubbleShare: Share photos - Share your baby pictures



Casa Carola
Victor Andrés Belaúnde, 6
28016 Madrid
Teléfono 914583159
www.casacarola.com

maps.google.es


Aún así, ningún cocido como el que hacía mi Abuela, que era más madrileña que nadie.

martes, 9 de octubre de 2007

Oktoberfest. Calpe

En Calpe, un poco después de Altea según se llega desde Alicante, se celebra desde hace años un Oktoberfest bastante divertido, más de una semana de fiesta en una carpa "tipo Munich". Yo no he estado, pero tenemos un amigo que es de Freising (Baviera) que dice que el aspecto está bien, pero que es como si "en la feria de Sevilla las que bailan fueran de Cuenca". Lo que nosotros, la verdad, no notamos demasiado.
BubbleShare: Share photos - Halloween contest

Llevamos 12 años visitándola, casi siempre por el día. Hay que ir a comer a las 12 y media, ya que a las 2 está ya la cocina cerrada. El sistema es el siguiente: en la mesa hay un periódico cuya parte trasera es la carta.
Las cervezas y la comida de cocina, las sirven unos camareros, que la traen de la cocina y para la segunda parte de la carta hay otros camareros distintos que llevan unas bandejas con la comida que te dejan en el momento, rábano, medio bollo con carne cruda o salmón, rosquillas saladas...
Las jarras de cerveza Paulaner están rotuladas con un dibujo a color de la Oktoberfest, y la comida es my básica, pero la que debe comerse en ese ambiente, el codillo quizá es lo mejor, y las salchichas de Nueremberg (en el Lidl venden unas muy buenas). Desde luego, no es un deleite gastronómico, pero entras en otro país cuando estás en la carpa. El grupo de Música (edad media mayor de 65), y la mayoría del público son enteramente alemanes.
Muy recomendable para todo el mundo que viva más o menos cerca. Otros años he bebido más cerveza que éste, pero tal y como están las cosas, y teniendo en cuenta que sólo se puede ir en coche, no queda otro remedio.

Los camareros son correctos, para el trabajo que tienen, aunque antes eran todos alemanes y ahora ya hay de todo. También se puede rematar la comida con un Kümmerling, un licorcillo de canela en unas botellitas con un número en el fondo con el que se hace un juego que no conozco.
Está un poco retirado, adjunto un mapa. (Para ir desde otro sitio, cambiar la dirección de origen)
Prost!!

domingo, 7 de octubre de 2007

Pilsner Urquell. La influencia del paquete en lo que tomamos



El viernes, cuando fui al supermercado del Corte Inglés a comprarme algo para comer, compré (por impulso, es el supermercado perfecto para perder el control), 
una cajita con cinco cervecitas Pilsner Urquell y una copa para beberla de "regalo",
 aunque la verdad es que cobran parte, ya que la cajita costó 5,80 €.

En fin, el día anterior había visto un reportaje en el canal Viajar, sobre Pilsen (Plzen), en la república Checa (Checoeslovaquia para los antiguos y nostálgicos de la era en la que Europa tenía menos de la mitad o incluso la tercera parte de paises que ahora). La verdad es que era francamente bonito, y la destilería de Pilsner Urquell (que significa por lo visto Original de Plzen), bastante original, ya que es como una ciudad dentro de la ciudad.

La cerveza es muy suave al beberla, pero con un regusto más amargo al final de lo normal. No se si será verdad el que el la primera cerveza rubia que se hizo (según dice un papelito que viene dentro de la caja). Lo que sí es verdad es que tiene un marketing muy bueno, con la forma de la botella, el vaso con relieve por delante y un castillito en dorado por detrás.

Es curioso, y aquí voy al título del post, la gran influencia que tiene el paquete en lo que compramos, y lo que pagamos por las marcas. Tengo cierta relación con el mundo de la distribución, y hace un par de años, visitando la fábrica de cerveza más grande de España, en Sevilla, pude ver cómo la elaboración de tres marcas diferentes, con tres precios absolutamente dispares (la más cara más del cuarenta por ciento más que la más barata), tiene prácticamente el mismo coste de fabricación, con lo que pagamos cuando compramos el coste de la publicidad y el margen del producto.

Hay casos como el de la cerveza Coronita, que vendiendo poco, es de las más rentables, ya que aún trayéndola de Méjico, y gracias al marketing, pagamos una fortuna por tomar una cerveza en botella y con una rodaja de limón metida en el cuello (los mexicanos se parten de risa al verlo).

Aún pensando de una manera nítida que el marquismo en la alimentación es en el 60 % de los casos absurdo, también pico. La Cerveza es uno de los productos de consumo habitual en el que más diferencia de precio existe. Un abanico de precios brutal. Otro ejemplo es cómo la cerveza San Miguel es un producto de lujo para los británicos (que por cierto, pagan en los supermercados el doble e incluso el triple, por la cerveza que nosotros, y no sólo por el efecto de los impuestos).

La cerveza Pilsner Urquell pertenece al mayor grupo mundial de cerveza, SABMiller, que tiene una cantidad de marcas alucinante.

Bueno, en resumen: la cerveza estaba muy buena, y me lo he pasado bien investigando un poquito y escribiendo, ¿qué mas quiero? Si hubera cogido una Amstel de mi nevera, no estaríais leyendo esto. Brindo por todos.


miércoles, 3 de octubre de 2007

Cervecería Max


Llevaba mucho tiempo queriendo ir a esta Cervecería reconvertida en esa categoría de sitio que abunda por estos lares, que es una ascensión a un pequeño restaurante desde un bar a base de fama y buen hacer.
Antes de entrar en el local, hay cuatro adhesivos en la puerta de recomendación por la guía Gourmetour (de los sucesivos años hasta éste), un local de una sola pieza, con una barra a la derecha y seis mesas cuadradas. Al menos cuatro camareros (aparte del cocinero vestido de negro, y más en la cocina). Decoración correcta.

En la barra, gamba roja, quisquillas (qué bigotes), navajas, caracoles serranos, ensaladilla y alguna cosa más. En la pared con tiza, expuesta la lista de pescados y mariscos del día, Merluza, Dorada Salvaje, gambas, cañaillas, con sus precios (de órdago). En algunas mesas, veo que sirven un caldero (forma de preparar en arroz en un ídem, que lo deja más jugoso que en paella).

Nos hemos sentado en la barra, y mientras esperaba, he tomado una ensaladilla con unas aceitunitas que acompañaban a una cerveza Alhambra (sin alcohol, hoy, que tengo que trabajar después). La ensaladilla bastante buena, de patata machacada y sin la contribución indeseada de guisantes o elementos de color verde, que son antiestéticos en la ensaladilla rusa y además no aportan nada.
Después, una ensalada bastante pretenciosa, de 9 hierbas (he contado seis), con habitas tiernas y jamón de pato. (Las habitas no estaban a la altura). Unas quisquillas bastante buenas (a precio de oro), unas tortillas de camarón (se les han quemado levemente), unos montaditos de jamón con Brie (correctos, esto no se puede fallar), y unas patatas de río con Mojo Picón,
(unas patatas cocidas pequeñitas con una salsita, que por cierto nos ha dicho una
chica que estaba sentada a nuestro lado que era canaria y que no era mojo picón. Yo no opino, no lo he tomado en Canarias). Estaba bueno.

Repetiremos algún otro día a ver si le pillo el punto, que lo debe tener, pero hoy no se lo he encontrado. Los camareros son profesionales, rápidos y educados. En este capítulo, nota alta. Precio 50 €, pero con 22,16 +IVA por 160 gramos de quisquillas. Otro día pediremos arroz.




Cervecería Max
Miriam Blasco 18
Alicante 03016
Tel 965260705
maps.google.es con varias críticas

domingo, 30 de septiembre de 2007

Comer en carretera vuelve a ser lo mismo

Hace no mucho decía lo contrario, pero hoy me he sentido reconfortado. No es que prefiera los sitios clásico-antiguos, pero tienen un sabor especial, y hoy se podría decir que he vuelto al pasado.
Hostal El Cortijo, en la intersección de la autovía que viene de Antequera y la que viene de Málaga en dirección a Granada, a la derecha de la carretera, en un área de servicio. Tras entrar, una vitrina con navajas (de albacete, por supuesto), y expositores con casettes (de flamenquito muchas, claro), y con CD's (estos no existían antes, pero bueno, se admite). Una barra grande, repleta de camereros, esta vez con chaqueta blanca, unas mesas al lado de la barra y una sala aparte con el letrero "Comedor" (indispensable indicación). Una carta de tapas con bocadillos y raciones.

Hemos comido unos bocadillos de jamón con tomate (había de jamón ibérico pero hemos tomado el de bodega), muy buenos, y los niños un plato con dos huevos fritos y otro con un filete y un huevo frito, ambos con patatas fritas. Patatas de verdad, cortadas a mano y fritas en aceite de oliva, y con sal (ultimamente he notado un defecto de sal generalizado en las patatas en todas partes, antes siempre tenían sal). Una racioncita de lomo de cerdo al ajillo con una suavidad en el ajo que hace tiempo no notaba, una salsita de mojar pan.

Vamos, hemos comido los cinco (bebiendo agua, que la carretera obliga, y un cortado) por 20 € en total. ¿Seguimos en España?

Nos pararemos siempre que nos venga bien (por horario de viaje) a partir de ahora. Te sirven muy rápido y son correctos en el trato.


El Cortijo Cafe Bar Restaurante
Autovia A-92 Km 180
Area de Servicio Cuesta la Palma
Loja Granada
Tel. 958313807
maps.google.es

sábado, 29 de septiembre de 2007

El Rompeolas, el Palo, Malaga

Hoy, día de mi cumpleaños, por cierto, hemos comido en uno de los chiringuitos de la Playa de El Palo, de Málaga capital. Siempre es un placer, y no defraudaría a nadie al que le guste la comida. Cualquier sitio de esta playa es bueno, de los 5 que he probado, y el precio y el servicio es mas o menos el mismo.

Vaya por delante que son mesas con mantel de papel, servicio mínimo pero rápido y amable, vino (lo que entendemos como vino) no hay, ni carta.

Describo la comida : ensalada mixta y de pimientos asados (muy dulces) ya aliñadas y con buen tomate la primera, y luego calamares (rebozados solo en harina y fritos), calamaritos (chipirones) también fritos, boquerones abiertos y limpios fritos (una delicia), pulpo a la gallega (demasiado aceite, pero bien cocido), pulpo frito, rosada a la plancha con un ajito y perejil (es un escualo muy sabroso), cazón en adobo (hoy suave, es muy particular) y espetos. En pequeñas barcas en la arena de la playa a las que se le ha acoplado un pie con un sistema giratorio incorporado, se asan con madera las sardinas, pequeñas, pinchadas en un palo por la mitad. Siempre en su punto, y nada pesadas.

Además en mi mesa han pedido una paella (por llamarla algo), de la que no he comido (he probado dos granos y he hecho bien). De beber, cervecitas y tinto con casera. Sin postre (no lo recomiendo), a menos de 15 euros por persona. En una ciudad de 600.000 habitantes, turística, y en España. Parece increíble.

La fritura es perfecta. Al contrario que la de otros sitios de Andalucía, no es pesada para el estómago. También hay algunos moluscos y mariscos, pero no los pido nunca, ya que los moluscos crudos me dan miedo, y para el marisco hay otros sitios.



Luego, un blanco y negro clasico, (café granizado con una bola de mantecado) en la heladería Santa Gema, en Echevarría, un barrio que esta muy cerca.

RESTAURANTE ROMPEOLAS
Pº Maritimo El Pedregal, Nº 89
29017 Malaga (Malaga)
Tfno: 952299752
maps.google.es


viernes, 28 de septiembre de 2007

Malaga

Estoy en Malaga, y mañana vamos a comer pescaito frito al Palo, ya os contaré.

martes, 25 de septiembre de 2007

American cuisine

Anoche vi una película bastante simple, de título como el post, que trataba de cómo un americano con aspiraciones de ser cocinero (profesional) conseguía un trabajo en un restaurante francés de "cuatro" estrellas. La película es francesa, histrionismo a raudales, con un chef que exagera tanto como Louis de Funes.

Lo entretenido es ver esa cocina absolutamente llena de gente trabajando, y un perfeccionismo total, desayunos con Dom Perignon. (¡Qué web!)

La fama de los franceses ¿es merecida?, ¿es chauvinismo?. Me definiré personalmente: es merecida en un 90%. Siempre he deseado que no fuera así, pero (precio aparte) el Champagne es mejor que el Cava, el vino francés (el caro) está buenísimo, el queso es una delicia, el foie un gran invento ...

¿Y los restaurantes? No lo se, no he estado suficientes veces ni he probado. Agradecería comentarios.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Randolo. Sus antecedentes

Este blog, que utiliza de manera no autorizada el nombre de Randolo, interrumpe sus posts habituales para hacer homenaje a su vida.

Randolo procede de una familia noble. ¿Cómo acabó semivagabundeando?. Es una historia muy larga. El Abuelo de Randolo, llamado Ramón, coqueteó con la política, allá por 1870, en la primera República. A pesar de su desahogada posición y título, arriesgó todo y apostó en contra del Rey. Transcurridos los escasos once meses que duró la primera República, Ramón había arruinado a su familia y perdido su fortuna y su título. Tenía un hijo, llamado Pedro, que a la corta edad de quince años, emigró a América, haciendo fortuna. En su época de declive, y de forma muy tardía, nació Deogracias, el padre de Randolo. Corría el año de 1875, y definitivamente la familia no era ya lo que fue. A pesar de todo, les quedaba una gran afición por las artes y la cultura. Tanto fue así, que Deogracias, fascinado por la nueva técnica de la fotografía, hizo de ella su profesión.

Se casó tarde, a los treinta y tres años, con una hermosa mujer que conoció en Alicante, y que se llamaba Isabel, aunque el la llamaba "Perla". Tuvo hasta tres niños que no salieron adelante, falleciendo antes de cumplir un mes, (hecho bastante común en aquella época). Al fin nació Randolo. Corría el año 1913. El frágil físico de Perla no aguantó mucho más, y dejó huérfano a Randolo a la edad de tres años.

La cocinera de un antiguo amigo de su abuelo, le crió desde entonces, ya que su padre viajaba mucho, y además, empezó a vivir como un crápula. La cocinera se llevaba a Randolo a su trabajo, por lo que desarrolló desde muy niño un gran paladar. A los siete años, ingresó en el seminario menor, como otros muchos niños de su época, más como desahogo para su familia, que por propia vocación. Aprendía mucho, y fue poco a poco desarrollando un gran amor por la lectura, así como una cierta misoginia.

Las pocas veces que Randolo iba a casa de su padre, encontraba un ambiente muy poco familiar. Su padre, además, coqueteaba con las ideas republicanas que volvían a estar presentes en la sociedad a finales de los años 20. Randolo nunca estuvo interesado por la política, salvo por su amigo Miguel Hernández.
Era  sólo tres años mayor que él  Randolo le admiraba. Probablemente por esa amistad, sufriría muchas calamidades a lo largo de su desdichada vida. Pero eso lo contaré otro día

viernes, 21 de septiembre de 2007

Vadevins



Una de las cosas que más me gusta es marear en un tienda de vinos (o en una buena tienda especializada o supermercado bien surtido, o en el mercado en la zona del pescado). Hoy he entrado de forma muy fugaz en una nueva tienda en la calle de Castaños. Fachada negra de diseño con la firma del arquitecto y cierto aire de franquicia. Sin embargo, dentro se respira calidad. Unas estanterias de madera con el vino clasificado por zonas, con etiquetas hechas a mano y muy cuidadas. Rioja al principio, Ribera después, Alicante, con los Mendozas, el Sequé (y el laderas a su lado), Valencia, algo de Toro (Gago y Dehesa Gago) algún Priorat (Scala Dei), algunos Champagnes y Cavas, incluso cervezas.



En la parte de la izquierda hay Whiskies, Maltas caros y muy caros, rones, brandies y cognacs. Todo muy bien seleccionado. Al fondo, algunas conservas y más al fondo una cava en la que no he entrado hoy. Prometo completar el post. Buen sitio. Un poco mas arriba del Teatro Principal. En la tarjeta dice que es del grupo Nou Manolin. Tienen otra tienda en el pau 2 en la calle Ciudad de Wenzhou.



Es el concepto opuesto de la magnífica y caótica Bodega Selección del genial Esteban de la Rosa en Campello, con sus excelsas catas mensuales del primer sabado de mes a las que no puedo ir nunca salvo en Diciembre. La cata de Diciembre merece un viaje a Alicante incluso desde el extranjero. (Sobre la tienda de Alicante no opino hoy, que estoy de buen humor).

Otra tienda de vino que no se debe desmerecer es la de Bernardino en Benalúa.


He comprado una botellita de Mo (de Salinas) a 4,40 €, que me han dicho que está muy bueno. Creo que voy a organizar una cata de maridaje de queso azul y Monastrell.

 Un poco de Roquefort, Cabrales, alguno suave como Gorgonzola, un Stilton.



VadeVins
Castaños, 33
Alicante 03002
Tel 965208205

maps.google.es

Ciudad de Wenzhou, 6
Alicante 03005
Tel 965128341

maps.google.es

martes, 18 de septiembre de 2007

La Maestra

Hoy he sido testigo de la decadencia de una saga. La Maestra tuvo un gran restaurante de éxito en San Juan (ya cerrado), y estaba acompañado por el del centro de Alicante.
En la calle Valdés, muy cerca de la plaza de correos, nunca tuvo un local bonito, ni especialmente bien atendido, pero sí un gran arroz. Hoy hemos comido "a la alicantina": entraditas y arroz. Unas habitas con unos dados de algo que no sé si denominar foie, un pulpo que nadaba en aceite y pimienta, y unos sepionets con ajitos muy buenos. Luego, un "mitad y mitad" de arroz a banda y de paella alicantina (carne y marisco). El arroz, eso sí, suelto, bien terminado, buenas raciones. Un abanda sin casi tropezones, alguna gambita, y como se come en Alicante, sin el pescado al lado (eso es lo que significa "a banda"). Ya se que en otros sitios el arroz a banda se sirve con el pescado a su costado, y es casi un plato único. El pescado que se usa para el caldo del arroz no es especialmente bueno nada más que para hacer el caldo. Los auténticos triunfadores del arroz son los que lo seleccionan. Podríamos disertar sobre ello, incluso discutir de manera eterna (De hecho, prepararé un post malicioso respecto al tema), pero hoy he tenido un día bastante largo y no me siento inspirado.
Copas diferentes, vino de la casa mediocre (un rioja joven más verde que una lechuga), servicio poco profesional, (amiguetes), tazas de café de su padre y de su madre (el café, lamentable). Una pena. Además, el aparato de aire acondicionado vomitando un chorro tremendo en nuestro cuello, (hemos pedido bajarlo un poco y nos han dicho que no).
No creo, por el aspecto, que la saga continúe mucho tiempo. Una auténtica pena.
Aún así, repito, el arroz estaba muy bueno. Con pocos postres, unos 29 € por persona. El arroz, a 9 €. Hubiera sido una mejor comida una simple ensalada (sin salazones, sólo tomate, lechuga y cebolla), el arroz y algún postre ligero. Sin café.
La Maestra
Valdes 10
03001 Alicante
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sábado, 15 de septiembre de 2007

Ensaladas y Foie



Anoche hicimos en casa una cena veraniega (aún estamos) que describo a continuación:

Ensalada de Salmón (copiada de un Oliver's Twist) :

Dos sobres de salmón Skandia, uno de salmón escocés y uno noruego. (con objeto además de compararlos, claramente superior el escocés). Se extienden en un plato, y se añaden unos berros y una ensalada de remolacha encima, con un poco de aceite de oliva y pimienta. La remolacha, antes, se lamina y se aliña con limón, aceite, vinagre (de Módena) sal y pimienta y se deja macerar 10 minutos. En la receta original le ralla rábano picante.



Ensalada de tomate, albahaca y mozzarella:

Simplemente eso, tres tomates aceptablemente buenos, albahaca fresca de un tiesto (los sobres no duran nada) y una mozzarella Santa Lucía de búfala . Para la ensalada puede pasar una normal, que vale la mitad, pero por 80 céntimos ...

Un poco de foie con mermelada de tomate. El foie era Delicass (foie gras de canard entier, pero es vasco), de calidad intermedia (hay tres) y la mermelada de tomate Hero classica. Buena combinación.

Una botellita de Champagne Veuve Emile (marca de Alcampo), que es de las más baratas que se encuantran (15,20 €), pero como dice mi vecino R, que es un gourmet internacional (de verdad), el Champagne siempre está bueno. Y es verdad. Las burbujas eran muy finas y el color un pelín ambar.

Las fotos son malas ya que, debido a mi aversión por la fotografía digital, las hago con un teléfono. No se si superaré esta manía algún día.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Les Espelmes

En la provincia de Tarragona, en la carretera entre Montblanc y Valls, está el Restaurante Les Espelmes. Es un restaurante catalán donde los haya. (Ultimamente Cataluña es cada vez más catalana).

Tras hacer un giro a la izquierda permitido pero peligroso, en un mirador privilegiado, entras en una especie de chalet con mucha madera en el interior, y te dirigen por un laberinto de salones. El personal es local, vestido de negro, y es bastante amable y profesional. Te hablan en catalán pero cambian enseguida. Lo primero que sacan es pan tostado en rebanadas, con un diente de ajo y un tomate pera madurito para restregar, muy bueno, sobretodo si llegas con hambre. Aquí se comen calçots, pero como no es temporada, tomamos caracoles. Primero con romesco y alioli. Los caracoles tienen un tamaño intermedio, más o menos de 1 cm. Los sacan en un cuenco, y los pinchamos con un palito de madera, mojándolos en la salsa. El alioli es correcto, el romesco con una textura como de una mayonesa con grumitos, no demasiado fuerte. Después a la llauna, en una paella pequeña y con mucha pimienta y aceitito, un contraste grande, porque el mismo caracol sabe completamente distinto.


Despues tomamos pato. Un confit correcto, con manzana caramelizada, y un magret en una salsa espesa de naranja excelente. Como medio magret cortado longitudinalmente nadando en la salsa. La combinación de pato a la naranja en otra preparación.

De postre una ración de fruta cortada (muy buena toda, pero 7 € un platito), y café solo (bien).

Vimos pasar unas ensaladas con una pinta fantástica.

Las mesas con buen mantel y servilletas. Por causas ajenas a mi voluntad, solo agua (Vichy Catalán y Viladrau). Y G tomó una cerveza (la excelente A. K. Damm).



Precio: 35 por cabeza .



Restaurante Les Espelmes
Ctra N-240, km 28
Coll de Lilla
43813 Valls (Tarragona)

Tel: 977601042

maps.google.es

miércoles, 5 de septiembre de 2007

El trato en el restaurante

Para mí, que soy alicantino, siempre había pensado que lo importante en un restaurante es que la comida sea buena (en Alicante en general el trato en cualquier sitio es mejorable). En los sitios en los que te tratan bien, son demasiado coloquiales. Sin embargo, hechos recientes me han hecho reflexionar sobre esto.

Cuando te vas al otro extremo, como en mi reciente viaje a Escocia, donde el trato en los restaurantes es muy cuidado pero la cocina es nefasta, ves que evidentemente prefieres comer bien.

Sin embargo, lo mejor es que el trato sea bueno, agradable, que la mesa esté bien puesta, la vajilla sin daños, los cubiertos todos iguales, las copas o vasos adecuadas, y que haya cierto cuidado al cliente. Una vez que eres amigo, las cosas pueden cambiar, pero no te pueden tratar como si lo fueras el primer día.

También defiendo los restaurantes con peculiar carácter, donde las reglas pueden alterarse en función de la personalidad del dueño. Estos sólo pueden ser los pequeños, en los que una persona controla todo (Como el One One).

Estoy leyendo un libro muy entretenido, que se llama Ajo y Zafiros (Garlic and Sapphire), de la crítica gastronómica del New York Times Ruth Reichl. (La página de "comer fuera" del New york Times es muy divertida). En el, la crítica gastronómica se disfraza, y compara cómo la tratan en un restaurante de lujo en función de cómo va vestida o el dinero que parece que tenga. En una frase, comiendo en el restaurante "Le Cirque" de Nueva York, dice "la comida es fantástica, pero me han arruinado la noche". ¿No os ha pasado alguna vez? En resumen, a partir de ahora cuando escriba sobre un restaurante, añadiré observaciones sobre el trato, como parte de un todo.

Me reitero en que la base del restaurante es la comida, que quede claro.


martes, 4 de septiembre de 2007

Lechuga

Tras unos días inactivos recuperándome de la vuelta a la normalidad (y al impacto que produce en el cuerpo el estar once días a 18 grados y pasar de golpe a 28), más una noche de sábado que me machacó el domingo y parte del lunes, vuelvo a escribir algo en el blog. He introducido fotos en algunos posts anteriores.

Me queda de Escocia el último. Posiblemente sea el post de la comida más sencilla que se pueda tomar, y menos elaborada. Cada comida tiene su momento, y se puede disfrutar con lo más sencillo y barato, lo mismo que con lo más complejo y caro.

En este caso, simplemente una lechuga. Ni siquiera Lollo Rosso o de Hoja de Roble.




Esta lechuga tan estupenda fue del Huerto de Cuchillero al plato, sin dejar pasar tiempo. Como aderezo sal, aceite y vinagre de malta. No mucho.

Crujía, y sabía un punto más amarga que las comerciales. Un auténtico placer. Hoy en día, que tomamos tanta ensalada de sobre (tienen sus virtudes, claro está), nos acostumbramos a las exoticidades y a las mezclas avanzadas. Sin embargo, lo auténtico es lo fresco. Ojalá pudiéramos tener un huertecillo con nuestro clima, y comer de vez en cuando nuestras patatas, lechugas o tomates. Así sabríamos que lo natural sigue siendo lo mejor.

martes, 28 de agosto de 2007

Ichiban noodle Cafe

Comer en este pais cocina oriental es una buena opción, por muchos motivos. Ayer comimos en una especie de restaurante japonés llamado Ichiban noodle cafe.
Un local rectangular , con bancos corridos, donde a la hora del lunch, y por un precio único se puede elegir un plato principal (muy grande) y un side dish respetable, por 6,50 libras, un hecho insólito en cuanto a calidad/precio. Yo tomé un plato de pollo picante en caldo con noodles ramen, donde había espinacas, algas, y una buena cantidad de noodles, bien hechos y sabrosos, el caldo, bien picante y muy bueno. De acompañamiento, tres rollitos de sushi, con su jengibre rosa, y su wasabi, con el platito de soja correspondiente. En otro platito, unos brotes de soja con una rodajita de limón verde para quitar el sabor del picante al final de la comida.
Una comida muy abundante, reparadora, y además con un horario amplio, y servicio enn cuanto a rapidez lo más parecido a España. Comida rápida de calidad, y a buen precio. ¡Guau!

A Posie también le gusta (buen blog) Posie

184 dumbarton road
glasgow
g11 6un
tel: 0141 334 9222

maps.google.es


www.ichiban.co.uk