martes, 24 de julio de 2007

Casa Pepe de la Juderia. Córdoba.

Pocos sitios hay en las zonas ultraturísticas en los que coincidan los locales con los turistas españoles y los extranjeros. Este domingo por la tarde, en una Córdoba desierta y a una temperatura anormalmente baja para esta época del año, fuimos a tapear a un infalible, casa Pepe.

En una calle estrecha, muy cerca de la mezquita, donde ya se pueden ver en una excavación los restos del suelo de mosaico de la iglesia visigoda que fue destruida para la construcción de la mezquita, (que por cierto, luego fue conservada como iglesia), esta casa Pepe, en una casa cordobesa llena de habitaciones y patios. Coexisten zonas de tapas con otras más arregladas como restaurante. Tomamos berenjenas fritas con miel de caña (super recomendables), croquetas, tomate negro con ventresca, (tengo que hacer un post monográfico sobre el tomate), flamenquin y salmorejo. Después, el camarero, uno de los mejores que recuerdo en mucho tiempo, que además hace de guía de turismo, nos trajo de postre unos platos con un fondo de natillas con almendra y el nombre de cada niño escrito en fresa, y a nosotros con "alacant". De regalo. ¡que se mueran los chupitos! Unos 14 euros por persona, más 6 euros de una de las propinas mejor ganadas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo tambien he estado en casa Pepe con un monton de ninos. Ciertamente el servicio es profesional y sobre todo paciente. He intentado reproducir el efecto de las berenjenas fritas con miel en casa con resultados aceptables pero no es lo mismo. Volvere sin duda a casa Pepe de Cordoba, pero esta vez solo con T.
Cuchillero