miércoles, 18 de julio de 2007

Comer algo en el tren


Últimamente, cuando voy a Madrid a trabajar, voy sustituyendo el avión por el tren, por precio, servicio, y sobre todo por saber a la hora que llego. Hoy he salido a las 7 y llegaré a casa a las 20:30. Si sacas billete en primera (no se por qué la tienen que llamar preferente), puedes comer (y sobre todo beber) en tu asiento sin sobreprecio. Aunque últimamente ha empeorado bastante, el catering hace su papel, sobre todo si viajas a la hora de la comida. Hoy al entrar en el tren me han dado un minizumo de naranja (minute maid) y un par de galletas danesas. Más tarde, una bandejita con medio huevo revuelto de esos hechos con nata, una especie de puré de patata y unas verduras deconstruidas. Además, un panecillo, un croissant, mantequilla, miel, aceite, café, (he tomado uno de la cafetería, no me va el americano), más zumo, agua y repetir de lo que pidas. Luego te puedes inflar a cubatas, pero por la mañana no procede.

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