miércoles, 22 de agosto de 2007

Braemar

En un pequeño pueblo de Escocia, donde veranea la Reina y se celebra una de las mayores reuniones de los Highland games, hemos llegado a parar hoy.
La experiencia de cenar en este país es totalmente ajena a la de España. Nosotros vamos a un restaurante a comer, mientras que aquí van a celebrar algo especal, siendo la comida secundaria. Sólo así se puede entender que existan restaurantes como Moorfield, en Braemar.

Dos personas lo hacen todo. Te reciben en el bar, donde esperas a que te preparen la cena (unos 45 minutos con el local vacío) mientras te tomas una cerveza. (Ellos toman varias). Elegimos primero y segundo de entre tres opciones:

Ensalada de mackerel
Ensalada de aguacate, manzana y Stilton
Sopa

(Las raciones de los primeros son enanas las ensaladas sin aliño alguno).

Cerdo cremoso sobre Tagliatelle (como suena es lo que era)
Curry de patatas y Coliflor (con arroz, bien picante, bueno)
Cordero con mostaza (mediocre).

Menú, unas 15 libras. De lo más barato del pueblo.
Ahora bien, velas, jazz, media luz, y dos horas de charla aseguradas. Ellos encantados, nosotros ....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Randolo:

Con lo interesantes qye son tus postcads culinarias (recuerdo especialmente las del picante), esta empaña tu blog. Ve y busca mejores destinos que ese petartdo que has escogido.

Raflen

Randolo dijo...

No te enfades. No todo es malo aquí. Si lees el de hoy, dame tu opinión.