lunes, 27 de agosto de 2007

The perfect Roast




Ayer disfrutamos del asado perfecto. Una pieza de aspecto brutal, llamada "Angus Aberdeen the banquet roast 5 bone rib of beef" de Donald Russell, asada en un horno neff, muy bonito y moderno, con maestría por Cuchillero. (Sus esfuerzos por nuestro gozo alimenticio llegan hasta la elección de la pasta, anoche, unos sencillos macarrones con tomate y chorizo estaban en su mejor "dente").
La carne estaba preparada con romero (del huerto, donde al parecer, incluso saldrá un tomate, hecho que en esta tierra sería un milagro), un poco de mantequilla, sal (ahumada) y pimienta recién molida, en una cama encima de una bandeja de horno. El horno primero calentado durante 20 minutos a 220 grados, y después bajándolo progresivamente A 180, 140 en unas tres horas hasta que el centro llegue a 68 grados. (tengo fotos, ya las subiré). En el fondo de la bandeja, se añade un poco de agua para que no se reseque.

El resultado es una carne jugosa, muy sabrosa, pero sin ese exceso de grasa que tiene la carne de menos calidad. No puedo describirlo mejor, esto hay que probarlo. Una vez hecha, la carne ha de reposar al menos 30 minutos. En el jugo se hacen unas patatas que se han semi-cocido, y luego se eleva la temperatura a unos 200 grados. (con su piel). En lo que queda, se hace un Gravy para salsear la carne.

Además, Puding de Yorkshire, una curiosidad en vez de pan. (bueno, además de pan). Bebimos Cava rosado, un poco de vino francés, y finalmente otro Talisker.

Para que luego digan que aquí se come mal.




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