Talisker, fin de un día gastronómicamente interesante




Tras nuestro retorno de los dominios de la reina Isabel en Escocia, hemos pasado un día muy divertido y muy interesante.
Lo primero del día ha sido un desayuno inglés auténtico, con huevos azules (cáscara azulada de verdad), muy suaves, con una yema brillante, fantástica, un tomate y unos champiñones a la parrilla, una salchicha escocesa larga, como nuna longaniza, que creo que era de ternera, un vaso de leche fresca y un zumo de naranja. Desayunar fuerte es fantástico, siempre que puedo (en un viaje en un hotel con buffet, por ejemplo), me pongo morado. Lo único malo es que luego me entra sueño.

Después hemos ido a comprar a una especie de Makro que se llama Costco, y a visitar una pescadería y un mercado chino de Glasgow. En el Costco, y a unas 20 libras, hemos comprado una botella de Talisker. Yo nunca he sido un amante del whisky hasta hoy, que lo he probado. Muy buena presentación, dentro de una caja azul.

Hemos comido una lasaña de carnes variadas (otra vez influencia del gran Jamie Oliver), hecha magistralmente por E. Capas de Grana Padano rallado en el momento, bechamel (no mucha) y pasta. La Lasaña es la única cosa para la que creo que la pasta fabricada en casa merece la pena hacersa, ya que al ser más blanda, se hacen mejor las capas. En este caso era pasta de la de hervir, pero el conjunto ha sido fantástico. ¡Bravo, Cuchillero!.

Luego por la tarde ha habido un concurso internacional de tortilla de patatas (habría mucho que decir sobre el tema, y no soy un experto), con un triunfador por los pelos. Las chicas se ha marchado a cenar, los niños a ver la tele, y en ese momento, ha llegado el culmen del día. Dos vasos bajos bonitos, con base de plata, y unos 30 milímetros de alto de Talisker sin hielo ni nada más que sofá, y conversación.

Sabe suave, algo dulce al principio y al final salado, como si chuparas un poco de Cloruro Potásico (lo siento, una analogía algo estúpida, pero soy químico), y ahumado. Un regusto de whisky, pero un conjunto muy distinto de todos los que había probado hasta hoy. Un colofón estupendo. Hoy dormiré pensando que las penurias alimenticias del campo escocés han acabado. Soñaré con la única destilería de la Isla de Skye, y con otro día más como hoy.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hombre, la referencia al cloruro potasico no parece la mas feliz. Digamos que la brisa marina del Mar de Irlanda aporta tonos salinos que en combinacion con el ahumado de la madera de roble despues de una decada en barrica hacen de este single malt un destilado con mucha personalidad. Cheers!
Cuchillero