domingo, 30 de septiembre de 2007

Comer en carretera vuelve a ser lo mismo

Hace no mucho decía lo contrario, pero hoy me he sentido reconfortado. No es que prefiera los sitios clásico-antiguos, pero tienen un sabor especial, y hoy se podría decir que he vuelto al pasado.
Hostal El Cortijo, en la intersección de la autovía que viene de Antequera y la que viene de Málaga en dirección a Granada, a la derecha de la carretera, en un área de servicio. Tras entrar, una vitrina con navajas (de albacete, por supuesto), y expositores con casettes (de flamenquito muchas, claro), y con CD's (estos no existían antes, pero bueno, se admite). Una barra grande, repleta de camereros, esta vez con chaqueta blanca, unas mesas al lado de la barra y una sala aparte con el letrero "Comedor" (indispensable indicación). Una carta de tapas con bocadillos y raciones.

Hemos comido unos bocadillos de jamón con tomate (había de jamón ibérico pero hemos tomado el de bodega), muy buenos, y los niños un plato con dos huevos fritos y otro con un filete y un huevo frito, ambos con patatas fritas. Patatas de verdad, cortadas a mano y fritas en aceite de oliva, y con sal (ultimamente he notado un defecto de sal generalizado en las patatas en todas partes, antes siempre tenían sal). Una racioncita de lomo de cerdo al ajillo con una suavidad en el ajo que hace tiempo no notaba, una salsita de mojar pan.

Vamos, hemos comido los cinco (bebiendo agua, que la carretera obliga, y un cortado) por 20 € en total. ¿Seguimos en España?

Nos pararemos siempre que nos venga bien (por horario de viaje) a partir de ahora. Te sirven muy rápido y son correctos en el trato.


El Cortijo Cafe Bar Restaurante
Autovia A-92 Km 180
Area de Servicio Cuesta la Palma
Loja Granada
Tel. 958313807
maps.google.es

sábado, 29 de septiembre de 2007

El Rompeolas, el Palo, Malaga

Hoy, día de mi cumpleaños, por cierto, hemos comido en uno de los chiringuitos de la Playa de El Palo, de Málaga capital. Siempre es un placer, y no defraudaría a nadie al que le guste la comida. Cualquier sitio de esta playa es bueno, de los 5 que he probado, y el precio y el servicio es mas o menos el mismo.

Vaya por delante que son mesas con mantel de papel, servicio mínimo pero rápido y amable, vino (lo que entendemos como vino) no hay, ni carta.

Describo la comida : ensalada mixta y de pimientos asados (muy dulces) ya aliñadas y con buen tomate la primera, y luego calamares (rebozados solo en harina y fritos), calamaritos (chipirones) también fritos, boquerones abiertos y limpios fritos (una delicia), pulpo a la gallega (demasiado aceite, pero bien cocido), pulpo frito, rosada a la plancha con un ajito y perejil (es un escualo muy sabroso), cazón en adobo (hoy suave, es muy particular) y espetos. En pequeñas barcas en la arena de la playa a las que se le ha acoplado un pie con un sistema giratorio incorporado, se asan con madera las sardinas, pequeñas, pinchadas en un palo por la mitad. Siempre en su punto, y nada pesadas.

Además en mi mesa han pedido una paella (por llamarla algo), de la que no he comido (he probado dos granos y he hecho bien). De beber, cervecitas y tinto con casera. Sin postre (no lo recomiendo), a menos de 15 euros por persona. En una ciudad de 600.000 habitantes, turística, y en España. Parece increíble.

La fritura es perfecta. Al contrario que la de otros sitios de Andalucía, no es pesada para el estómago. También hay algunos moluscos y mariscos, pero no los pido nunca, ya que los moluscos crudos me dan miedo, y para el marisco hay otros sitios.



Luego, un blanco y negro clasico, (café granizado con una bola de mantecado) en la heladería Santa Gema, en Echevarría, un barrio que esta muy cerca.

RESTAURANTE ROMPEOLAS
Pº Maritimo El Pedregal, Nº 89
29017 Malaga (Malaga)
Tfno: 952299752
maps.google.es


viernes, 28 de septiembre de 2007

Malaga

Estoy en Malaga, y mañana vamos a comer pescaito frito al Palo, ya os contaré.

martes, 25 de septiembre de 2007

American cuisine

Anoche vi una película bastante simple, de título como el post, que trataba de cómo un americano con aspiraciones de ser cocinero (profesional) conseguía un trabajo en un restaurante francés de "cuatro" estrellas. La película es francesa, histrionismo a raudales, con un chef que exagera tanto como Louis de Funes.

Lo entretenido es ver esa cocina absolutamente llena de gente trabajando, y un perfeccionismo total, desayunos con Dom Perignon. (¡Qué web!)

La fama de los franceses ¿es merecida?, ¿es chauvinismo?. Me definiré personalmente: es merecida en un 90%. Siempre he deseado que no fuera así, pero (precio aparte) el Champagne es mejor que el Cava, el vino francés (el caro) está buenísimo, el queso es una delicia, el foie un gran invento ...

¿Y los restaurantes? No lo se, no he estado suficientes veces ni he probado. Agradecería comentarios.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Randolo. Sus antecedentes

Este blog, que utiliza de manera no autorizada el nombre de Randolo, interrumpe sus posts habituales para hacer homenaje a su vida.

Randolo procede de una familia noble. ¿Cómo acabó semivagabundeando?. Es una historia muy larga. El Abuelo de Randolo, llamado Ramón, coqueteó con la política, allá por 1870, en la primera República. A pesar de su desahogada posición y título, arriesgó todo y apostó en contra del Rey. Transcurridos los escasos once meses que duró la primera República, Ramón había arruinado a su familia y perdido su fortuna y su título. Tenía un hijo, llamado Pedro, que a la corta edad de quince años, emigró a América, haciendo fortuna. En su época de declive, y de forma muy tardía, nació Deogracias, el padre de Randolo. Corría el año de 1875, y definitivamente la familia no era ya lo que fue. A pesar de todo, les quedaba una gran afición por las artes y la cultura. Tanto fue así, que Deogracias, fascinado por la nueva técnica de la fotografía, hizo de ella su profesión.

Se casó tarde, a los treinta y tres años, con una hermosa mujer que conoció en Alicante, y que se llamaba Isabel, aunque el la llamaba "Perla". Tuvo hasta tres niños que no salieron adelante, falleciendo antes de cumplir un mes, (hecho bastante común en aquella época). Al fin nació Randolo. Corría el año 1913. El frágil físico de Perla no aguantó mucho más, y dejó huérfano a Randolo a la edad de tres años.

La cocinera de un antiguo amigo de su abuelo, le crió desde entonces, ya que su padre viajaba mucho, y además, empezó a vivir como un crápula. La cocinera se llevaba a Randolo a su trabajo, por lo que desarrolló desde muy niño un gran paladar. A los siete años, ingresó en el seminario menor, como otros muchos niños de su época, más como desahogo para su familia, que por propia vocación. Aprendía mucho, y fue poco a poco desarrollando un gran amor por la lectura, así como una cierta misoginia.

Las pocas veces que Randolo iba a casa de su padre, encontraba un ambiente muy poco familiar. Su padre, además, coqueteaba con las ideas republicanas que volvían a estar presentes en la sociedad a finales de los años 20. Randolo nunca estuvo interesado por la política, salvo por su amigo Miguel Hernández.
Era  sólo tres años mayor que él  Randolo le admiraba. Probablemente por esa amistad, sufriría muchas calamidades a lo largo de su desdichada vida. Pero eso lo contaré otro día

viernes, 21 de septiembre de 2007

Vadevins



Una de las cosas que más me gusta es marear en un tienda de vinos (o en una buena tienda especializada o supermercado bien surtido, o en el mercado en la zona del pescado). Hoy he entrado de forma muy fugaz en una nueva tienda en la calle de Castaños. Fachada negra de diseño con la firma del arquitecto y cierto aire de franquicia. Sin embargo, dentro se respira calidad. Unas estanterias de madera con el vino clasificado por zonas, con etiquetas hechas a mano y muy cuidadas. Rioja al principio, Ribera después, Alicante, con los Mendozas, el Sequé (y el laderas a su lado), Valencia, algo de Toro (Gago y Dehesa Gago) algún Priorat (Scala Dei), algunos Champagnes y Cavas, incluso cervezas.



En la parte de la izquierda hay Whiskies, Maltas caros y muy caros, rones, brandies y cognacs. Todo muy bien seleccionado. Al fondo, algunas conservas y más al fondo una cava en la que no he entrado hoy. Prometo completar el post. Buen sitio. Un poco mas arriba del Teatro Principal. En la tarjeta dice que es del grupo Nou Manolin. Tienen otra tienda en el pau 2 en la calle Ciudad de Wenzhou.



Es el concepto opuesto de la magnífica y caótica Bodega Selección del genial Esteban de la Rosa en Campello, con sus excelsas catas mensuales del primer sabado de mes a las que no puedo ir nunca salvo en Diciembre. La cata de Diciembre merece un viaje a Alicante incluso desde el extranjero. (Sobre la tienda de Alicante no opino hoy, que estoy de buen humor).

Otra tienda de vino que no se debe desmerecer es la de Bernardino en Benalúa.


He comprado una botellita de Mo (de Salinas) a 4,40 €, que me han dicho que está muy bueno. Creo que voy a organizar una cata de maridaje de queso azul y Monastrell.

 Un poco de Roquefort, Cabrales, alguno suave como Gorgonzola, un Stilton.



VadeVins
Castaños, 33
Alicante 03002
Tel 965208205

maps.google.es

Ciudad de Wenzhou, 6
Alicante 03005
Tel 965128341

maps.google.es

martes, 18 de septiembre de 2007

La Maestra

Hoy he sido testigo de la decadencia de una saga. La Maestra tuvo un gran restaurante de éxito en San Juan (ya cerrado), y estaba acompañado por el del centro de Alicante.
En la calle Valdés, muy cerca de la plaza de correos, nunca tuvo un local bonito, ni especialmente bien atendido, pero sí un gran arroz. Hoy hemos comido "a la alicantina": entraditas y arroz. Unas habitas con unos dados de algo que no sé si denominar foie, un pulpo que nadaba en aceite y pimienta, y unos sepionets con ajitos muy buenos. Luego, un "mitad y mitad" de arroz a banda y de paella alicantina (carne y marisco). El arroz, eso sí, suelto, bien terminado, buenas raciones. Un abanda sin casi tropezones, alguna gambita, y como se come en Alicante, sin el pescado al lado (eso es lo que significa "a banda"). Ya se que en otros sitios el arroz a banda se sirve con el pescado a su costado, y es casi un plato único. El pescado que se usa para el caldo del arroz no es especialmente bueno nada más que para hacer el caldo. Los auténticos triunfadores del arroz son los que lo seleccionan. Podríamos disertar sobre ello, incluso discutir de manera eterna (De hecho, prepararé un post malicioso respecto al tema), pero hoy he tenido un día bastante largo y no me siento inspirado.
Copas diferentes, vino de la casa mediocre (un rioja joven más verde que una lechuga), servicio poco profesional, (amiguetes), tazas de café de su padre y de su madre (el café, lamentable). Una pena. Además, el aparato de aire acondicionado vomitando un chorro tremendo en nuestro cuello, (hemos pedido bajarlo un poco y nos han dicho que no).
No creo, por el aspecto, que la saga continúe mucho tiempo. Una auténtica pena.
Aún así, repito, el arroz estaba muy bueno. Con pocos postres, unos 29 € por persona. El arroz, a 9 €. Hubiera sido una mejor comida una simple ensalada (sin salazones, sólo tomate, lechuga y cebolla), el arroz y algún postre ligero. Sin café.
La Maestra
Valdes 10
03001 Alicante
Teléfono 965 20 60 57

sábado, 15 de septiembre de 2007

Ensaladas y Foie



Anoche hicimos en casa una cena veraniega (aún estamos) que describo a continuación:

Ensalada de Salmón (copiada de un Oliver's Twist) :

Dos sobres de salmón Skandia, uno de salmón escocés y uno noruego. (con objeto además de compararlos, claramente superior el escocés). Se extienden en un plato, y se añaden unos berros y una ensalada de remolacha encima, con un poco de aceite de oliva y pimienta. La remolacha, antes, se lamina y se aliña con limón, aceite, vinagre (de Módena) sal y pimienta y se deja macerar 10 minutos. En la receta original le ralla rábano picante.



Ensalada de tomate, albahaca y mozzarella:

Simplemente eso, tres tomates aceptablemente buenos, albahaca fresca de un tiesto (los sobres no duran nada) y una mozzarella Santa Lucía de búfala . Para la ensalada puede pasar una normal, que vale la mitad, pero por 80 céntimos ...

Un poco de foie con mermelada de tomate. El foie era Delicass (foie gras de canard entier, pero es vasco), de calidad intermedia (hay tres) y la mermelada de tomate Hero classica. Buena combinación.

Una botellita de Champagne Veuve Emile (marca de Alcampo), que es de las más baratas que se encuantran (15,20 €), pero como dice mi vecino R, que es un gourmet internacional (de verdad), el Champagne siempre está bueno. Y es verdad. Las burbujas eran muy finas y el color un pelín ambar.

Las fotos son malas ya que, debido a mi aversión por la fotografía digital, las hago con un teléfono. No se si superaré esta manía algún día.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Les Espelmes

En la provincia de Tarragona, en la carretera entre Montblanc y Valls, está el Restaurante Les Espelmes. Es un restaurante catalán donde los haya. (Ultimamente Cataluña es cada vez más catalana).

Tras hacer un giro a la izquierda permitido pero peligroso, en un mirador privilegiado, entras en una especie de chalet con mucha madera en el interior, y te dirigen por un laberinto de salones. El personal es local, vestido de negro, y es bastante amable y profesional. Te hablan en catalán pero cambian enseguida. Lo primero que sacan es pan tostado en rebanadas, con un diente de ajo y un tomate pera madurito para restregar, muy bueno, sobretodo si llegas con hambre. Aquí se comen calçots, pero como no es temporada, tomamos caracoles. Primero con romesco y alioli. Los caracoles tienen un tamaño intermedio, más o menos de 1 cm. Los sacan en un cuenco, y los pinchamos con un palito de madera, mojándolos en la salsa. El alioli es correcto, el romesco con una textura como de una mayonesa con grumitos, no demasiado fuerte. Después a la llauna, en una paella pequeña y con mucha pimienta y aceitito, un contraste grande, porque el mismo caracol sabe completamente distinto.


Despues tomamos pato. Un confit correcto, con manzana caramelizada, y un magret en una salsa espesa de naranja excelente. Como medio magret cortado longitudinalmente nadando en la salsa. La combinación de pato a la naranja en otra preparación.

De postre una ración de fruta cortada (muy buena toda, pero 7 € un platito), y café solo (bien).

Vimos pasar unas ensaladas con una pinta fantástica.

Las mesas con buen mantel y servilletas. Por causas ajenas a mi voluntad, solo agua (Vichy Catalán y Viladrau). Y G tomó una cerveza (la excelente A. K. Damm).



Precio: 35 por cabeza .



Restaurante Les Espelmes
Ctra N-240, km 28
Coll de Lilla
43813 Valls (Tarragona)

Tel: 977601042

maps.google.es

miércoles, 5 de septiembre de 2007

El trato en el restaurante

Para mí, que soy alicantino, siempre había pensado que lo importante en un restaurante es que la comida sea buena (en Alicante en general el trato en cualquier sitio es mejorable). En los sitios en los que te tratan bien, son demasiado coloquiales. Sin embargo, hechos recientes me han hecho reflexionar sobre esto.

Cuando te vas al otro extremo, como en mi reciente viaje a Escocia, donde el trato en los restaurantes es muy cuidado pero la cocina es nefasta, ves que evidentemente prefieres comer bien.

Sin embargo, lo mejor es que el trato sea bueno, agradable, que la mesa esté bien puesta, la vajilla sin daños, los cubiertos todos iguales, las copas o vasos adecuadas, y que haya cierto cuidado al cliente. Una vez que eres amigo, las cosas pueden cambiar, pero no te pueden tratar como si lo fueras el primer día.

También defiendo los restaurantes con peculiar carácter, donde las reglas pueden alterarse en función de la personalidad del dueño. Estos sólo pueden ser los pequeños, en los que una persona controla todo (Como el One One).

Estoy leyendo un libro muy entretenido, que se llama Ajo y Zafiros (Garlic and Sapphire), de la crítica gastronómica del New York Times Ruth Reichl. (La página de "comer fuera" del New york Times es muy divertida). En el, la crítica gastronómica se disfraza, y compara cómo la tratan en un restaurante de lujo en función de cómo va vestida o el dinero que parece que tenga. En una frase, comiendo en el restaurante "Le Cirque" de Nueva York, dice "la comida es fantástica, pero me han arruinado la noche". ¿No os ha pasado alguna vez? En resumen, a partir de ahora cuando escriba sobre un restaurante, añadiré observaciones sobre el trato, como parte de un todo.

Me reitero en que la base del restaurante es la comida, que quede claro.


martes, 4 de septiembre de 2007

Lechuga

Tras unos días inactivos recuperándome de la vuelta a la normalidad (y al impacto que produce en el cuerpo el estar once días a 18 grados y pasar de golpe a 28), más una noche de sábado que me machacó el domingo y parte del lunes, vuelvo a escribir algo en el blog. He introducido fotos en algunos posts anteriores.

Me queda de Escocia el último. Posiblemente sea el post de la comida más sencilla que se pueda tomar, y menos elaborada. Cada comida tiene su momento, y se puede disfrutar con lo más sencillo y barato, lo mismo que con lo más complejo y caro.

En este caso, simplemente una lechuga. Ni siquiera Lollo Rosso o de Hoja de Roble.




Esta lechuga tan estupenda fue del Huerto de Cuchillero al plato, sin dejar pasar tiempo. Como aderezo sal, aceite y vinagre de malta. No mucho.

Crujía, y sabía un punto más amarga que las comerciales. Un auténtico placer. Hoy en día, que tomamos tanta ensalada de sobre (tienen sus virtudes, claro está), nos acostumbramos a las exoticidades y a las mezclas avanzadas. Sin embargo, lo auténtico es lo fresco. Ojalá pudiéramos tener un huertecillo con nuestro clima, y comer de vez en cuando nuestras patatas, lechugas o tomates. Así sabríamos que lo natural sigue siendo lo mejor.