Ensaladas y Foie



Anoche hicimos en casa una cena veraniega (aún estamos) que describo a continuación:

Ensalada de Salmón (copiada de un Oliver's Twist) :

Dos sobres de salmón Skandia, uno de salmón escocés y uno noruego. (con objeto además de compararlos, claramente superior el escocés). Se extienden en un plato, y se añaden unos berros y una ensalada de remolacha encima, con un poco de aceite de oliva y pimienta. La remolacha, antes, se lamina y se aliña con limón, aceite, vinagre (de Módena) sal y pimienta y se deja macerar 10 minutos. En la receta original le ralla rábano picante.



Ensalada de tomate, albahaca y mozzarella:

Simplemente eso, tres tomates aceptablemente buenos, albahaca fresca de un tiesto (los sobres no duran nada) y una mozzarella Santa Lucía de búfala . Para la ensalada puede pasar una normal, que vale la mitad, pero por 80 céntimos ...

Un poco de foie con mermelada de tomate. El foie era Delicass (foie gras de canard entier, pero es vasco), de calidad intermedia (hay tres) y la mermelada de tomate Hero classica. Buena combinación.

Una botellita de Champagne Veuve Emile (marca de Alcampo), que es de las más baratas que se encuantran (15,20 €), pero como dice mi vecino R, que es un gourmet internacional (de verdad), el Champagne siempre está bueno. Y es verdad. Las burbujas eran muy finas y el color un pelín ambar.

Las fotos son malas ya que, debido a mi aversión por la fotografía digital, las hago con un teléfono. No se si superaré esta manía algún día.

Comentarios

Kelly Slater ha dicho que…
La comida es alimento y los alimentos se clasifican en hidratos de carbono, proteinas, grasas... y poco más. Combustible para máquinas de carbono, repletas de radicales OH.

Lo bueno es la bebida alcohólica, cuya estructura parece ser más sencilla si es que esto es posible, y beneficia al espíritu más que a los ácidos.

Por tanto, los peces que sacan las aletas por las olas son comestibles.

Y los topillos también.

Lo que no se come es el conejo australiano.

Palabra de surfer.
Randolo ha dicho que…
¡Vuelve el absurdo de los 80! ¡Vivan las letras de Golpes Bajos y Radio Futura!