domingo, 30 de diciembre de 2007

Nespresso


Mis amigos de End.esa me han regalado una cafetera Nespresso esta semana. La verdad es que aparte del anuncio de Clooney no sabía mucho del tema. Es un concepto de marketing verdaderamente estudiado. Para los que no sepáis, es una máquina de café a presión realmente pequeña, que funciona con unas cápsulas de aluminio rellenas de café molido de forma que la máquinita no va si no usas el café de la marca.

Las cápsulas tiene un color distinto por cada tipo de café. Hay 12 tipos distintos: 6 para café expresso, 3 para café largo, y tres descafeinados. Sólo puedes comprar las recargas en internet (registrándose en su web), o en algunas tiendas propias (Madrid, Barcelona, Valencia y Palma).

El café está bastante bueno y sale muy rápido. La máquina es bonita y pequeña, y por estas cosas del marketing y los anuncios, les encanta a los niños y a los "fashion victims". En un par de días casi nos hemos cepillado las 12 muestras que trae, ya que todos los que vienen a casa (y en estas fechas son bastantes) quieren probarlo.

Cada cafecito sale a 0,32 € (0,34 € las cápsulas de café largo), más 5,50 € por gastos de envío, así que la broma respecto a un café normal de cafetera italiana es muchísimo más caro. Ahora bien, mola bastante. Ya veremos lo que dura el invento. De momento compraré una recarga.

viernes, 28 de diciembre de 2007

La Posada. Torrellano.

Torrellano es un pueblo situado entre Alicante y Elche, junto al Aeropuerto. Aunque técnicamente es una pedanía de Elche, en otra provincia sería un pueblo con entidad propia. En la carretera que lo cruza, justo enfrente de un supermercado Consum, se encuentra el restaurante La Posada, debajo de un Hostal, que se ha convertido ahora en un aspecto secundario del negocio, tras la ambiciosa remodelación del restaurante. 

Es un local muy profundo, de decoración sólida, rústica. El personal es muy amable. Nos atendió Carmen, la hija del dueño, muy correctamente.

Para empezar, nos dejaron en la mesa unos bolecitos con aceite y tomate, y una tapenade (aceitunas negras machacadas con un poco de anchoa y alcaparras). Pedimos un plato de queso (lo sacan viejo, con almendras muy bien fritas), unas croquetas (gordas, con una bechamel con jamón y puerros, que les dan peculiaridad), y unas tostaditas con tomate seco.

Después una dorada salvaje a la sal para los cuatro, que sirven con unas salsitas y unas verduras al vapor. Nos limpian y sirven las raciones en el plato. Una exquisitez. Rematamos con un tiramisú (demasiado dulce, ración tremenda de grande), y un café. De beber, una cerveza, y un infalible: Viña Ardanza (del 2000, que no es su mejor año, pero es un Viña Ardanza).

Algo menos de 50 € por persona.

En la carta hay carnes, pescados, arroces, mucha variedad y todo de muy buena calidad. Es un sitio recomendable.

La Posada
Avenida de Ilice, 42
03320 Torrellano
Teléfono 965682957

maps.google.es

sábado, 22 de diciembre de 2007

Los regalos de Navidad



En la Navidad, aparte de las horribles comidas de empresa (gracias a Dios en la mía no hay), casi todo lo gastronómico es agradable.




Uno de los mayores placeres del ser humano es tener un Jamón en la cocina, para poder "tocarlo" a todas horas del día. En otras épocas del año no es lo mismo, ya que como hace frío ahora, se mantiene estupendamente. Esas cenas como la de hace dos noches, con una copa de vino (era Laderas del Sequé, un vino que para tapear está muy bueno y es barato), y además una tortilla de patatas de esas andaluzas, gordas y cuajadas, con el cuchillo en una mano y una barra de pan de la que pellizcar sin cortar al lado son memorables.




Otro placer es el turrón. Todos los años me regalan una enorme caja de turrón de Antiu Xixona, (ya contaré cosas de Roberto Soler, de La Fama, que es uno de mis ídolos), en la que predominan los turrones por definición, el de Alicante y el de Jijona. El de Alicante ahora en dos tabletas para no ser tan gordo, con esas almendras Marcona enteras tan fantásticas, y el Jijona, que suda un poquito. Un truco, el turrón Hacendado de Mercadona lo hacen ellos, y es el mismo, de la misma calidad, y mucho más barato.




En estas fechas se piensa mucho en lo que se va a hacer de comer, con lo que se come mejor.




Feliz Navidad

domingo, 16 de diciembre de 2007

Señorío de Plumarejos

Ayer 15 de Diciembre volví al espectáculo-cata de Bodega Selección Esteban de la Rosa, en Campello. Respecto a hace quince días, había algunas variaciones, como la desaparición de la mesa estelar del Marques de Legarda Reserva Especial de 1994 (excelso) y su sustitución por menores espadas.

Yo probé vinos de los comprables, y de entre ellos, una sorpresa muy agradable, Señorío de Plumarejos Reserva 1999, de la Ribera del Duero. Es un vino de nariz muy buena, pero sobre todo, un laaaaargo recorrido despues de beberlo. Quizá el vino que más me gustó, de entre los que bebimos, incluyendo los relatados en el post anterior. Quizá sea una herejía el decir esto, pero que le vamos a hacer. Además, había Sequiot (un vino valenciano que está muy muy bueno),Penya Cadiella Selecció 03, Viña Hermosa, (crianza y reserva, quizá mejor el primero), y muchos más.




miércoles, 12 de diciembre de 2007

One One

Hoy he disfrutado de una gran comida en uno de los restaurantes que más me gustan. Es de esos locales pequeños, en los que la personalidad de su dueño es suficiente para llenarlos, y donde la mayoría de los que van a comer repiten de manera compulsiva. No tiene termino medio, o lo amas o lo odias, ya que no es un local característico, y sobre todo en esta ciudad.

Se entra por un callejón a espaldas de la calle Valdés, en el centro de Alicante, por una puerta de madera y cristal después de subir un par de escaloncitos, como si estuvieras entrando a tu casa, y es que en realizada lo estás haciendo. Una decoración abigarrada, con muchos motivos franceses, varios "Rodolfos" (un gallo que Bartolo promociona), fotos de sus viajes por Asia, Cabo Verde, América ...

Sobre la mesa, un paté de pimienta muy picante y unas cebollitas rojas en vinagre, pepinillos y aceitunas. Bartolo te saluda, y empieza el show. Te explica lo que hay, se va a la cocina, vuelve, se enfada con unas anulaciones, (por supuesto no hay carta), trae unas cervezas y acaba trayendo los primeros que quiere, un plato con unas alcachofas a la plancha con foie y un poco de jamón ibérico que corta en ese momento, otro sustituyendo el foie por un revuelto de hongos, una brandada de bacalao con un huevo crudo en el centro y una ensalada espectacular, de tomate, tomate seco de Abanilla, (su pueblo murciano), queso de cabra, lechugas, un aliño especial y un poco de Mozzarella. Todo muy bueno.

Una botella de un Rioja bastante normal (el vino es normal, Riojas, Riberas, nada especial; como diría mi amigo J "poco original, pero infalible"), y los segundos. Unos entrecots fileteados a comer en un plato caliente con un centro de unas patatas guisadas con foie que están deliciosas, y unos confit de pato.

De postre, unas tartaletas de manzana bonsai y una tarta de chocolate y café (esta era nueva). Yo siempre pido un Vixca Alacant, el postre donde los haya. Otro día que lo coma lo describiré mejor. Frutas del tiempo, Mandarina Imperial flambeada que cae en una galleta en el fondo de una gran copa y que retiene los jugos de todo.

Un café Mussetti (me gusta mucho esta marca), por fin express, ya que durante años era de calcetín. Y con una mítica cucharilla de "Free Kuwait" que data de la primera guerra del golfo (1991) y que no se de donde trajo en su día. (No las tiene ya en la vajilla, pero yo se la pido siempre).

Familiar, simpático, temperamental. Una cocina notable, y un precio decente (todo esto, unos 35 € por persona con poco vino).

Y encima tardo tres minutos desde mi oficina.


One One
Valdés, 9 (entrada por el callejón de detrás)
Alicante 03001

Teléfono 965206399

maps.google.es

martes, 11 de diciembre de 2007

Los Borrachos de Velazquez


Hoy he comido en este restaurante andaluz de Madrid, que conozco hace unos 15 años, aunque tiene bastantes más.

He comido muchas veces bien aquí, una cocina totalmente tradicional, y que no cambia con el tiempo. Tras una copa de Manzanilla, (el catavinos está ya colocado encima de la sólida mesa en el comedor al que se llega bajando unos escalones desde una puerta de madera sin cristal), comemos unas entradas, y yo un plato de carne con tomate (la de P está mucho mejor, pero puede pasar).



Cazón en adobo, tortitas de camarones, un salpicón, una ensalada de patatas, unas aceitunas verde malaquita superpotentes, una pasta de roquefort con un pan y unos picos de jerez extraordinarios, y salgo pitando que pierdo el tren.



Tienen unos guisos muy buenos, olla podrida, pochas con almejas, cocido (los martes), rabo de toro, callos ...



Ya no cojo el avión casi nunca, ya que se ha convertido en un auténtico sablazo si vas y vuelves en el día y lo coges a las horas punta.



El servicio, se comenta con lo siguiente. Hoy comía con mi amigo R, de Montilla. Siempre que voy con él pido vino de Montilla, que es extraordinario, y casi nunca tienen fuera de Córdoba. Hoy lo he pedido y la contestación del camarero ha sido "eso ya no existe", y para rematarlo, "eso es muy antiguo, creo que hay una botella hace un montón de años por ahí dentro". Im-presionante.



Los Borrachos de Velazquez
C/ Príncipe De Vergara 205
28002 Madrid
915 634 002


maps.google.es

domingo, 9 de diciembre de 2007

El Mercat. Plaza de los Luceros





Vispera de la Inmaculada, vamos a cenar/tapear a un sitio que no conocía, en La Plaza de Los Luceros de Alicante, que después de su remodelación está bastante bonita, con la piedra de la fuente muy limpia, aunque la Plaza dentro del caos circulatorio/de ordenación que vive nuestra ciudad.

Es un local amplio, como un tubo ancho muy profundo con una terraza grande con alguna estufa de exterior (como la noche era cálida, la terraza estaba casi llena). Hay una barra grande a la izquierda, y la decoración es semi-oriental-diseño, con calidades aceptables y con carteles grandes de motivos varios en las paredes (anuncios antiguos, por ejemplo). Es agradable en su conjunto. Tomamos raciones en una mesa, al principio tardaron bastante en atendernos, pero luego un camarero bastante voluntarioso aunque le faltaba un punto de profesionalidad en el trato.

Una ensaladilla rusa bastante comible, unas bravas demasiado picantes, una ensalada de queso de cabra aceptable (pero que no admite una comparación con la de Toch), un revuelto hecho sin batir el huevo y moldado que se podía comer, unas berenjenas con miel (con miel demasiado dulce y con parmesano rallado encima, combinación desafortunada), no se si algo más, y atún de ijada a la plancha (bueno) y un entrecot con ajos tiernos que podría haber estado mejor. Una cerveza, y unas botellitas de Enrique Mendoza Merlot ( un vino todoterreno, muy bueno para tomar con cualquier cosa). Todas a buena temperatura menos la última, caliente.



Una vez terminadas las existencias de Merlot a buenas temperaturas, rematamos con una botella de Alceño selección, de Jumilla, que fue un error, ya que nos supo rancio, en comparación a lo anterior. No se si en otra circunstancia mejorará, pero creo que no lo volveré a pedir.


 

Unos cafés y en el centro un postre que he visto en sitios muy diferentes, "Muerte por Chocolate", una combinación de tarta, helado y mousse. A los que les gusta el chocolate dijeron que estaba bueno.

En resumen, calidad media a precio medio, 52 € por cada pareja, contando una cantidad de vino no excesiva pero sí respetable.

El Mercat
Plaza de Los Luceros, 7
Alicante

Teléfono 965213549


maps.google.es

Una queja a google maps, no se encuentra Plaza de los Luceros en su aplicación de mapas, aparte de venir grafiada como Estels, que es un nombre que nadie usa en Alicante, una traducción. Si preguntas a cien valencianohablantes, creo que la conocerán dos. Si son castellanohablantes, uno o ninguno.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Cata. Bodega Selección Campello


El pasado sábado, fuimos a uno de los mejores espectáculos del vino en España, la cata de Diciembre de la Bodega Selección, de Esteban de la Rosa, en Campello. Creo que es imposible encontrar una cata mejor desde el punto de vista de lo que se bebe, la selección y desde luego, calidad-precio.

Por una entrada simbólica, año a año Esteban te permite poder probar grandes vinos, muchos de los que no probarías nunca en tu vida por ser de un precio prohibitibo. Gracias a él, se puede valorar el que lo importante de un vino no es le precio. Otros años, he tomado vinos de moda, espectacularmente caros, y que no me han gustado en absoluto. O comparar vinos sin mirar el precio en absoluto, y salir ganando uno de forma repetitiva siendo de precio o fama mucho más modesta.

La cata está dividida en tres ambientes distintas, dentro de la enormemente surtida y caótica a veces tienda-supermercado, donde el vino come espacio año a año a la comida. La teoría defendida por Esteban (muy interesante persona, asiste a todas las catas y habla con todo el mundo poniéndose a tu nivel), es que en Alicante el vino se pude guardar de pie sin estropearse por la humedad, que hace que el corcho no se reseque.

La primera selección es de vinos comprables, Riojas, Riberas, y vinos de toda España. Las novedades del año, los clásicos, y las sorpresas. Alguna referencia en Crianza y Reserva para poder comparar. (Todavía no la he evaluado este año, ya que en Diciembre este año hay tres catas y voy a catarla otro día). En el interior de la colección, donde ni se sabe el vino que puede haber expuesto, en cajas, apilado o colocado, hay una zona de Cavas y Champagnes, y otra de grandes vinos.

Lo primero que catamos fueron los espumosos. Había una selección de Cavas catalanes, del resto de España, y un Champagne. Probé tres cavas catalanes de tres y cuatro años, y el Champagne.

Un buen Magnum de Rovellats, con un sabor muy clásico, correcto y justo.





A continuación, un Joan Raventos Rosell Gran Reserva, excepcional, elegante y para mí, el mejor incluso por delante del Champagne.



Y finalmente un Lenoble Grand Cru Blanc de Blancs. No siempre el Champagne es mejor que el Cava, aunque sí es verdad que el Champagne es todo bueno.


Una vez refrescados, pasamos a la mesa de los grandes vinos. La selección era básicamente la del año pasado, con algunas novedades, y algunos que Esteban convertirá en clásicos.


Haciendo patria, primero tomamos Montcabrer, de Vins del Comtat, excelente pero sólo para los que nos gusta este tipo de vino potente, pero muy equilibrado. Yo no pagaría lo que cuesta para tomarlo en casa, pero si me lo regalaran me pondría contento.

Después uno de los Riojas llamados "de alta expresión" que es un término abstracto que no me gusta nada, pero el vino es una maravilla, completamente diferente a un Rioja clásico. Imprescindible probarlo si te gusta algo el vino. Sólo por este vino merece la pena la cata.


Después un Montsant, Clos d'englora (no me gustó nada).

Un Pagos Viejos Artadi, muy particular, con un sabor profundo. Otro que merece la cata.


Un Ribera muy bueno, Palomero, que quizás lo tomé de más en esta cata, ya que me quedaba el paladar justo y tenía ganas de probar los dos finales, por lo que no le presté toda la atención que debía.



El ganador de la tarde, Marques de Legarda 1994 Gran Reserva. Había probado el Marques de Legarda Crianza hace años, como descubrimiento, y ahora está super consolidado. Este Gran Reserva, que tiene una botella con una presencia espectacular y una etiqueta preciosa (no es igual que el de esta foto que he encontrado), dura dentro de la boca diez segundos más que los demás. Tiene un color ya teja y está explosivo en la boca.



Y finalmente, un Vega Sicilia Unico 1965, de 725 € la botella que permite en la comparación probar que pasados más años de la cuenta, y aún sin estropearse, lo magnífico se aplana.






Para poner los dientes y la lengua larga a más de uno. El próximo sábado 8 y el 15 se repite, y el resto del año, cada primer sábado de mes, una cata diferente. Verticales, zonales, dispersas...

Tenemos suerte.

Taberna del Mar










He estado pensando si hacer este post por motivos egoistas. Esas veces que descubres un sitio diferente, bueno, y además barato, y que dudas si decirlo porque sabes positivamente que cuanta más gente vaya, antes se acabará.
Está en Benimagrell, ese pueblo que se ha detenido en el tiempo, que fue un núcleo importante de población y que se quedó estancado, con sus casas bajas, rejas en los balcones y donde aún se juega a la pilota. (Hoy había dos niños de siete u ocho años jugando a pilota) . En una de las casas del pueblo, junto a la panadería (el mejor pan de la zona), un pequeño local alargado, con tres mesas a la izquierda y tres o cuatro a la derecha, y una barra al fondo donde caben cuatro o cinco personas. En el fondo del tubo, la cocina. Decoración algo kitsch, mesas y sillas sencillas, al igual que platos, cubiertos, y el resto.

El dueño recibe a los vecinos a los que conoce, parlant en valencià. Como no hay sitio en las mesas, (siempre está lleno), nos sentamos en la barra, delante tenemos unas tapas con muy buena pinta. Tomamos un salpicón de pulpo con mejillones estupendo, luego pedimos unos chipirones fritos (fantásticos), una sepia a la plancha (en una bandejita, troceada, nada gomosa y con su ajito), unas patatas bravas (patatas pequeñas, cortadas en rebanadas con su piel, fritas al punto de crujiente y con la salsa de tomate picantita encima), y al final un plato de arqueología culinaria, tomate con pericana. Tomate en gajos y encima capellanes asados con aceite y picante desmenuzados. Una pasada. Hace muchos años que no tomaba una cosa tan bien hecha. Los capellanes tienden a estar tan fuertes que casi no se hacen en los bares. Están desapareciendo en esta época de la globalización de las tapas.

Hemos visto pasar unos calderos espectaculares, a 12 € con su pescado primero, y luego el arroz. Tenemos que llamar para probarlo, antes de que el seguro éxito acabe con lo que ahora es la Taberna del Mar, un sitio especial.

Lo de antes, con cinco cañas, por 26,50 € dos personas. Al fondo, una botella de cerveza El Neblí, la protomarca de El Aguila que se hacía en Alicante. Interesante artículo sobre ella aquí.


La cuenta, indicativa de cómo es el sitio.

Segunda visita 18/01/2008:

Visitamos otra vez la Taberna del Mar, después de que vaya cogiendo éxito. Gran crítica la de Nuño de la Rosa, acompañado del Bluesman, publicada en el Mundo. Creo que el martes va a ir a comer Carlos Herrera, el de Onda Cero. Tomamos Tellinas en una bandejita, con una gota de aceite y sal a la plancha, sabor a mar puro, la pericana, esta vez con Fonoll de Mar del Cabo de las Huertas (sigue con la arqueología), unos calamares a la romana nada fuertes, una mojama ahumada de atún que nos ofrecen de tapa (muy especial, nunca había tomado nada igual), unas gambitas fritas (se comen enteras incluso la cabeza y la cáscara, crujientes, como kikos), una dorada (de verdad, no de pisci) a la plancha impresionante, qué sabor, y de postre un Tiramisú (a compartir) que incluso para P, que lo hace muy bien, estaba bueno.

Sigue en su línea, una pasada, un descubrimiento. Todo esto por 49 € dos personas.


Tercera revisión: Por fin he conseguido tomar el caldero. Es un espectáculo, primero el calderito con el fondo de pescado, gallina (incluida su cabeza), mero y rape. Delicioso, luego el arroz (dejamos caldito para ponerle encima un poquito y tomarlo jugoso). Otro arroz imprescindible. 

Pongo unas fotos





La Taberna del Mar
Benimagrell, 28
03550 San Juan de Alicante
678939136