domingo, 30 de diciembre de 2007

Nespresso


Mis amigos de End.esa me han regalado una cafetera Nespresso esta semana. La verdad es que aparte del anuncio de Clooney no sabía mucho del tema. Es un concepto de marketing verdaderamente estudiado. Para los que no sepáis, es una máquina de café a presión realmente pequeña, que funciona con unas cápsulas de aluminio rellenas de café molido de forma que la máquinita no va si no usas el café de la marca.

Las cápsulas tiene un color distinto por cada tipo de café. Hay 12 tipos distintos: 6 para café expresso, 3 para café largo, y tres descafeinados. Sólo puedes comprar las recargas en internet (registrándose en su web), o en algunas tiendas propias (Madrid, Barcelona, Valencia y Palma).

El café está bastante bueno y sale muy rápido. La máquina es bonita y pequeña, y por estas cosas del marketing y los anuncios, les encanta a los niños y a los "fashion victims". En un par de días casi nos hemos cepillado las 12 muestras que trae, ya que todos los que vienen a casa (y en estas fechas son bastantes) quieren probarlo.

Cada cafecito sale a 0,32 € (0,34 € las cápsulas de café largo), más 5,50 € por gastos de envío, así que la broma respecto a un café normal de cafetera italiana es muchísimo más caro. Ahora bien, mola bastante. Ya veremos lo que dura el invento. De momento compraré una recarga.

4 comentarios:

paskki dijo...

Es un aparato interesante. Mi asesor fiscal lo tiene en la cocina de su gran despacho-asesoría.
Para salir del paso. Para tomar un café sin salir de la oficina. Por curiosidad. Hay muchas razones para probarlo. Para lo que es, merece la pena.
Paskki.

paskki dijo...

Por el fondo gastronómico comparto contigo el contenido de un artículo de mi blog http://sosegaos.blogspot.com. Dice así:
"Hace unos días comí en un sitio que os recomiendo: el restaurante La Mezquita, en Jávea. Un antiguo riu-rau transformado en restaurante desde hace varios años. Las vigas de madera callan y nos miran. Los lienzos de las paredes, colores cálidos. Los troncos de olivo, de naranjo, siguen ardiendo en las dos chimeneas de sus salones. El calor que disfrutaron antaño sus habitantes hoy nos hace compañía. Calor de la memoria. Calor de la cocina. Calor en el plato. Un arroz del señoret, extraordinario.

Mientras, en la tertulia, mi compañero de mesa, y amigo, Francisco, dice disfrutar de los fogones. Delantal, cubiertos de madera y paciencia. Los fines de semana el es quien cocina en su casa. Amigos y familiares disfrutan de su destreza. Ha archivado durante años recetas de la abuela. Ha guardado con cariño recetas que han pasado de padres a hijos. Recetas que pasean su aroma de generación en generación. Le animé a compartirlas y hacer su propio blog. Me ha hecho caso. Por partida doble. No ha hecho un blog. Ha hecho dos blogs. Uno en valenciano. El otro, en castellano. Nueva andadura. Tiempo y cariño, forman parte de sus ingredientes. Estas iniciativas nos enriquecen a todos. La dirección es http://desdelsaladar.blogspot.com/

Un abrazo. Pascual.

paskki dijo...

De acuerdo con eso de linkar que me pusiste en mi blog en el artículo de La Font de L´Abre. Pero con una condición, si puedo poner condiciones, que me ayudes a mejorar mi página: web amigas (incluida la tuya), poder recibir colaboraciones de terceras personas indicándolo con mi correo electrónico, traducción simultánea en valenciano y en inglés, etc. Cuando quieras lo vemos. Feliz año 2008!.

Un abrazo.
Paskki.
http://sosegaos.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Yo estuve a esto de comprármela en su día atraído por sus curvas, pero después de enterarme de lo que valía tomarse un café en casa con el inventito pensé (sinceramente)que es una máquina para "pijos". Al final pesó mas en la balanza el hecho cotidiano de irme a mi cafetería de toda la vida donde me sirven el café como a mi me gusta, me leo el periódico que a mi me gusta y encima comento las jugadas con los tertulianos. Y todo por sólo 0,80€. Zapatero se quedó corto en su día, ¿no?.