Taberna del Mar










He estado pensando si hacer este post por motivos egoistas. Esas veces que descubres un sitio diferente, bueno, y además barato, y que dudas si decirlo porque sabes positivamente que cuanta más gente vaya, antes se acabará.
Está en Benimagrell, ese pueblo que se ha detenido en el tiempo, que fue un núcleo importante de población y que se quedó estancado, con sus casas bajas, rejas en los balcones y donde aún se juega a la pilota. (Hoy había dos niños de siete u ocho años jugando a pilota) . En una de las casas del pueblo, junto a la panadería (el mejor pan de la zona), un pequeño local alargado, con tres mesas a la izquierda y tres o cuatro a la derecha, y una barra al fondo donde caben cuatro o cinco personas. En el fondo del tubo, la cocina. Decoración algo kitsch, mesas y sillas sencillas, al igual que platos, cubiertos, y el resto.

El dueño recibe a los vecinos a los que conoce, parlant en valencià. Como no hay sitio en las mesas, (siempre está lleno), nos sentamos en la barra, delante tenemos unas tapas con muy buena pinta. Tomamos un salpicón de pulpo con mejillones estupendo, luego pedimos unos chipirones fritos (fantásticos), una sepia a la plancha (en una bandejita, troceada, nada gomosa y con su ajito), unas patatas bravas (patatas pequeñas, cortadas en rebanadas con su piel, fritas al punto de crujiente y con la salsa de tomate picantita encima), y al final un plato de arqueología culinaria, tomate con pericana. Tomate en gajos y encima capellanes asados con aceite y picante desmenuzados. Una pasada. Hace muchos años que no tomaba una cosa tan bien hecha. Los capellanes tienden a estar tan fuertes que casi no se hacen en los bares. Están desapareciendo en esta época de la globalización de las tapas.

Hemos visto pasar unos calderos espectaculares, a 12 € con su pescado primero, y luego el arroz. Tenemos que llamar para probarlo, antes de que el seguro éxito acabe con lo que ahora es la Taberna del Mar, un sitio especial.

Lo de antes, con cinco cañas, por 26,50 € dos personas. Al fondo, una botella de cerveza El Neblí, la protomarca de El Aguila que se hacía en Alicante. Interesante artículo sobre ella aquí.


La cuenta, indicativa de cómo es el sitio.

Segunda visita 18/01/2008:

Visitamos otra vez la Taberna del Mar, después de que vaya cogiendo éxito. Gran crítica la de Nuño de la Rosa, acompañado del Bluesman, publicada en el Mundo. Creo que el martes va a ir a comer Carlos Herrera, el de Onda Cero. Tomamos Tellinas en una bandejita, con una gota de aceite y sal a la plancha, sabor a mar puro, la pericana, esta vez con Fonoll de Mar del Cabo de las Huertas (sigue con la arqueología), unos calamares a la romana nada fuertes, una mojama ahumada de atún que nos ofrecen de tapa (muy especial, nunca había tomado nada igual), unas gambitas fritas (se comen enteras incluso la cabeza y la cáscara, crujientes, como kikos), una dorada (de verdad, no de pisci) a la plancha impresionante, qué sabor, y de postre un Tiramisú (a compartir) que incluso para P, que lo hace muy bien, estaba bueno.

Sigue en su línea, una pasada, un descubrimiento. Todo esto por 49 € dos personas.


Tercera revisión: Por fin he conseguido tomar el caldero. Es un espectáculo, primero el calderito con el fondo de pescado, gallina (incluida su cabeza), mero y rape. Delicioso, luego el arroz (dejamos caldito para ponerle encima un poquito y tomarlo jugoso). Otro arroz imprescindible. 

Pongo unas fotos





La Taberna del Mar
Benimagrell, 28
03550 San Juan de Alicante
678939136





Comentarios

rober e ivone ha dicho que…
hola somos los propietarios y gracias por todo pero el caldero hay que probarlo.
Randolo ha dicho que…
Gran honor. No dudéis que lo haré pronto. Mi amigo Sigfrido estuvo el otro día con Nuño de la Rosa y he leído la crítica en el mundo. Me alegro que os pusiera bien, ya que hay que hacer justicia. Un abrazo.