domingo, 27 de abril de 2008

Milflores 2007

Desde hace ya muchos años, suelo comprar al menos una botella de Milflores cada primavera. Es un vino nuevo muy original, y en el que el nombre lo dice todo de él. Tanto de su sabor, como de su diseño.

Todos los años cambian la botella, que es serigrafiada a color. Es un vino de corta maceración, que conserva cierta cantidad de gas. Casi un refresco (aunque con su graduación alcohólica completa). De color violeta, y cuando se bebe es como si se masticaran uvas.

Marida muy bien con la comida china, ayer tomamos un wok de pollo con brotes de soja, pimiento verde y rojo, cebolla tierna (la parte verde), champiñones, setas de cardo, ajo, cilantro y guindillas rojas frescas., y aguantó el tipo perfectamente.

Lo del cambio de las botellas es una cosa que no sabía, y me he encontrado este año buceando un poquito. He encontrado unas cuantas, que incluyo aquí.

La de la izquierda es la de 2007, el año está escrito en la cápsula. El resto, en orden de izquierda a derecha, de 2006, 2005, 2004 y 2003 (esta última no estoy muy seguro).

Es un vino bastante más hecho que un Beaujolais (también suelo comprar, aunque la verdad es que no le he cogido mucho el gusto, no sé si seguiré intentándolo).

En Makro a 4,28 €.

miércoles, 23 de abril de 2008

Mull of Kyntire


El Promontorio de Kintyre es un paraje de Escocia situado al final de una península estrecha situada frente al norte de Irlanda, donde no ha llegado ni google maps aún. Aquí, en una quesería junto al mar y rodeada de dos destilerías de whisky (de las que dice que el aire que entra en la quesería está impregnado), cerca de Campbeltown.

Allí fabrican este queso cheddar extra maduro, que venden envuelto en cera negra y con forma cilíndrica, dentro de una caja hexagonal que demuestra que en el Reino Unido son los magos del packaging.

El Cheddar es el queso británico por excelencia, y representa más del 50 % de las variedades de queso que se venden allí. En los supermercados encontramos decenas de variedades de Cheddar. En general no es una excelencia, pero los Extra-Mature y en particular éste Mull of Kintyre están bastante buenos y merece la pena probarlos.

Este queso (Gracias C), es muy sabroso, y estupendo (como casi todos los curados) para tomar con vino. El otro día lo combinamos con un Syrah joven de la D.O. Jumilla que está en su punto, Dominio de Ontur. Los Syrah son unos vinos algo complicados de entender. La pasta del queso tiene una textura más compacta que un queso de oveja (es de leche de vaca), y algo más untuosa. Otro buen souvenir gastronómico escocés.


domingo, 20 de abril de 2008

El Tunel. Alcoy



Alcoy, ciudad muy especial y sobre todo en víspera de los Moros y Cristianos. Costumbres muy arraigadas hacen que tenga un ambiente muy diferente al resto de su entorno. Además, por tener en el XIX y principios del XX grandes fábricas, tiene muchas casas y detalles modernistas, como la Confitería El Túnel, muy cerca del Ayuntamiento.

Las ciudades de interior clásicas solían tener pastelerías muy bonitas, nada que ver con la estética franquicioide de las grandes ciudades, y que cada vez se come más a la imaginación del comercio "libre".

En Alcoy quedan ejemplos de comercio clásico, con magníficas rejas de fundición en muchos de ellos. Es un buen sitio para disfrutar viendo pequeñas tiendas, como la Patelería El Tunel en la calle de San Lorenzo, muy cerca de la Plaza del Ayuntamiento. Modernista y Art-Decó, pequeña, decorada desde el suelo hasta el techo y con una pastelería acorde, buena y bonita. (No barata, pero no se le puede pedir más). Comimos unos lazos que estaban en el escaparate, en la foto se ve en el centro a B dando cuenta de uno de ellos. 5,10 € los tres.

Subir a recorrer el sendero que parte de la Font Roja y llega hasta el Menejador abre el apetito. Es precioso. ¿Quién ha dicho que en Alicante está todo seco?


El Tunel
C/ Sant Llorenç 34
03801 Alcoi/alcoy
Teléfono 965 545 254

maps.google.es

jueves, 17 de abril de 2008

La Filosofía de un genio del vino

En una visita memorable al templo de las tiendas de vino, Bodega Selección en El Campello, y tras enseñar a Cuchillero el inmenso volumen de botellas de casi cualquier vino conocido y por conocer, tuvimos la suerte de encontrar a Esteban de la Rosa en estado puro y con ganas de hablar y agradar, como casi siempre.

Después de elegirnos una botella de vino para la carne del anterior post, de entre seis o siete recomendaciones, y tras preguntarnos cómo íbamos a comer la carne (Esteban te elige el vino si le dices qué vas a comer, pero no al modo de tinto-carne y blanco-pescado, sino con un nivel de detalle total) y cuanto dinero nos queríamos gastar, entramos al museo (algo caótico) del interior en el que nos explicó cómo analizar el mundo desde el punto de vista del vino.

Cuchillero es bastante escéptico en la ultra-apreciación de los matices del vino, y le pinchó un poco sobre este tema. Aquí llegó la disertación más sincera y convincente que he oído sobre el tema. Beber vino mejora la calidad de vida de las personas, pero no por sus características físicas (sano, nutrientes, alarga la vida, etc), sino porque aprendes a buscar colores, olores y sabores en el resto de las cosas que haces en tu vida normal, aprendes a apreciar los detalles en los que antes no te fijabas, y a disfrutar de ellos. Parece simple, pero es muy profundo.

Además, Esteban analiza las diferentes nacionalidades y procedencias de sus clientes en función del vino que beben y que compran, y acierta sociológicamente.

Otra de las cosas interesantes que nos explicó es el sistema de hacer unas jornadas gastronómicas y de maridaje que emplea con sus restaurantes-clientes (me consta que les prepara la carta de vinos y les recomienda que no pongan el precio del vino caro).

Primero: siempre cada restaurante en su casa. Nadie cocina igual de bien fuera de su restaurante (sus fuegos, sus cacerolas, su orden).
Segundo: platos que el restaurante ya sabe hacer y tiene comprobado ya que le gusta a los clientes (nada de experimentos con platos extravagantes)
Tercero: la elección del vino se hace por un comité de seis u ocho personas (legos, aficionados, y profesionales), que eligen para cada plato un vino de entre ocho con la premisa de elegir el vino no por el precio ni por la fama. Además los profesionales sólo intervienen si el resto no ha llegado a un acuerdo.

Genial.

Y muchas más cosas que no incluyo para no hacer el post muy largo. Una tarde muy interesante, rodeados de miles de botellas de vino, y aprendiendo. ¿Qué mas se puede pedir?

Carne de Escocia

En su reciente visita, Cuchillero transgredió las leyes de exportación e importación de carne, y trajo a casa un espléndido Rib-Eye de carne Escocesa, un corte que se basa en quitar la carne del chuletón, más o menos un chuletón sin hueso.

Los Británicos viven obsesionados por lo "Organic" y eso se nota en sus productos.

La pieza tenía un aspecto imponente, y con la maestría que sólo dan años de experiencia cortando carne (no importa si es humana, al final es carne), cortó unos generosos filetones que puso en la parrilla sin una gota de aceite ni grasa adicional que la suya propia. El resultado aquí lo tenéis (la foto es muy mala, perdón). Sal con Brezo para sazonarlo, y una botella de Balbás Reserva del 2001, que combinaba a la perfección. Unas mostacitas bastante singulares para acompañar a la carne, ambas también escocesas.

La Rabbie's Burnie, con más de 200 años de historia y muy especial, de Buccleugh. Recomiendo su compra si viajáis allí. Un sabor adicional al clásico de la mostaza, lleva guindillas, cebolla y ajo. Un punto algo dulce. Mucho más contundente la Taylor´s, que pasa por ser una de las mejores mostazas "inglesas" a pesar de estar hecha en Glasgow.

Unas patatas de guarnición y tomate con aceite. Una de las mejores comidas que un ser humano puede disfrutar. Gracias Cuchillero.




sábado, 12 de abril de 2008

Pungido

Transcurridos varios meses desde que posteamos la primera parte de la vida de Randolo, el inspirador de este blog, volvemos a introducir otro capítulo de su vida. La historia de uno de sus mejores y más valiosos amigos, Pungido.

Randolo conoció a Pungido en Cádiz, en Camposoto, cuando tuvo que realizar el servicio militar allá por 1936. Era amigo de Bartolomé Romero, su primo, y cantaba habaneras en Cádiz, además de dedicarse al contrabando de tabaco, y esporádicamente a la conserva del atún. Era un juerguista de órdago, y gracias a él Randolo disfrutaba de sus escasas salidas del cuartel.

Pungido poseía la gracia natural de los gaditanos, y una capacidad embaucadora que le hacía buscarse muy bien su vida. Sus padre era pescador, por lo que él vivió una niñez libre, ya que era hijo único, y su madre estaba todo el día trabajando en la conservera, con lo que campaba sólo por su Cádiz natal. No siguió la tradición familiar de los Largo, tal era su apellido, haciéndose pescador, ya que cuando tenía diez años, su padre desapareció junto con su barco en una tormenta, y su madre no se lo permitió.


Randolo tuvo la mala suerte de que se iniciara la guerra civil estando él en el servicio militar, y tomó una decisión que marcaría el resto de su vida, escapar del cuartel y desertar, justo cuando su unidad se unía al alzamiento, por lo que se le consideró oficialmente un adepto al bando republicano. Volvió a Orihuela donde comenzó un período de su vida oculto de todos.

Pungido, por su parte, se unió a los nacionales y participó en la rápida conquista de Granada, donde se le consideró un héroe aunque no hizo prácticamente nada. El resto de la guerra la pasó tranquilamente sin más acciones en el frente.

Tras finalizar la guerra, su amigo Bartolo le escribió una carta en la que le contaba que Randolo había desaparecido. Como Pungido ya no estaba bien económicamente decidió emigrar a Levante, en busca de su amigo. Llegó en el tren hasta Murcia, donde paró para hacer transbordo y se quedó tres años. Ante su escasez de dinero, inició un nuevo oficio, de limpiabotas en el Casino, donde pronto complementaría su escasa retribución con la organización de partidas de cartas, extraperlo y confidente de la policía.


Los tratantes de fincas murcianos en esa época intermediaban en la compra de fincas agrícolas muy productivas en la Vega Baja, especialmente en el enorme término municipal de Orihuela. A través de uno de ellos, tuvo noticias de Randolo, que se escondía en un caserón propiedad de su tío el indiano.

Seguiremos en otro momento con su reencuentro.

miércoles, 9 de abril de 2008

Tempura de Alcachofas


No quiero dejar de reseñar la llegada de Cuchillero desde la lejanas y frías tierras de Escocia a Alicante. Ayer nos preparó una cenita en casa en la que destaco especialmente unas Alcachofas en tempura que le ví hacer y que estaban extraordinarias. Primero las limpia y sumerge en agua con limón, las seca y las reboza con una mezcla de harina batida añadiendo agua con gas (Vichy Catalán, aunque no creo que sea algo importante la marca, aunque a lo mejor sí, por el bicarbonato, quién sabe). A la sartén y a comerlas. Excelentes. Además ha tenido a bien traerse una gran pieza de scottish beef, mostazas, salsas y libros. Ya escribiré alguna cosa cuando demos cuenta de ellos.

Rincón del Varadero



Hoy he ido a comer con mi amigo A, verdadero descubridor de lo más oculto y gran especialista y cocinero de pescado. Hemos dado bastantes vueltas buscando la nuevaDársena Pesquera, a la que se accede por un puente que cruza la Avenida de Elche.
En una planta superior, entrando por una puerta de Aluminio, accedemos por unas escaleras como en un colegio recién inaugurado, a un bar con mesas y una terraza entoldada con un olor y un aspecto plenamente marinero. Encima de la barra unas cigalas y gambas rojas de exposición, en un ambiente en el que predominan los trabajadores de la dársena pesquera, pero en el que se entremezclan los "descubridores". Se puede aparcar en la puerta sin problemas, y no dudo que pronto se llenará. De hecho hoy Segundo Pérez nos da una tarjeta y nos dice que no nos puede dar de comer, ya que tiene el bar lleno. Insistimos y le decimos que no nos importa esperar. Nos atiende en menos tiempo al final que si hubiéramos ido a uno de esos restaurantes de fama en los que parece que la espera no importa.
Pido una ensaladilla, ya que en la barra tenía muy buena pinta. La merecía. Nos pone de tapa unas patatas con ajo (buenas), y unas tellinas y unos mejillones a la plancha con ajo y perejil (especialmente sabrosos los mejillones). Después un Denton (o Dentón, del que ya he escrito algo antes) a la plancha para los dos no muy grande pero sí en su punto de plancha y muy fresco. Este todavía no se cría en granjas, ya ue se come todo lo que pilla.
Un café, tres cervezas y una botella de agua grande, total 51 €. Hay marisco, hay menú de plato hondo y arroces. Habrá que seguir investigando.
Rincón del Varadero
Bar de Tapas
Nueva Dársena Pesquera (Puerto Poniente) ocal 16/17
03001 Alicante
Tel 609022728

maps.google.es

jueves, 3 de abril de 2008

Benidorm

Benidorm, tan denostado y tan desconocido. Su urbanismo, siempre insultado pero ahora reconocido como la más brillante idea de crecimiento y además, sostenible. Ya se admite que es mucho más ecológico, consume menos energía y menos recursos de todo tipo la edificación en altura frente a la horizontal. Bueno, en fin, la ciudad se construyó gracias a la idea de un visionario, Pedro Zaragoza Orts, fallecido hace dos días. Además gran amigo.

La gastronomía de Benidorm, dentro de su enorme extensión, abarca todo, con grandes restaurantes, y opciones de toda la gastronomía europea. También hay tiendas y supermercados con las mejores opciones para comprar productos de todo el mundo. Uno de los paraísos de ese tipo de compras es el Súper La Nucía con una carnicería y bodega espectacular. Es propiedad de la familia Mendoza, junto la espectacular (en calidad) bodega Enrique Mendoza. Está en la carretera de Benidorm a La Nucía, a unos 10 kilómetros.


Uno de los lugares que merece la pena visitar es la calle "de los vascos" (calle de Santo Domingo) que empieza en la Plaza de la Constitución y en la que hay bares de pinchos estupendos. El primero de ellos (empezando desde el mar, que está a 50 metros), que empezó en 1980 como un pequeño local para tomar champán (como se llamaba entonces), se ha ampliado y extendido en los locales adyacentes. Tiene una gran barra de bar de tapas y pinchos con una variedad enorme, y una calidad adecuada (la música demasiado alta), y ha habilitado un local como restaurante, justo al otro lado del callejón. Mesas bien puestas, con vajilla, cubertería y cristalería decente, y un servicio rápido y eficaz. Comí con mi amigo M, Jamón ibérico y queso (el jamón espectacular, el queso correcto) unos mejillones al vapor, calamares a la romana (buenos), unos pimientitos de Padrón (más parecían de Guernica, pero estaban buenos), que sirvieron con un pan con tomate muy bien preparado. Después un solomillo de ternera trinchado en un plato caliente (gran carne) y un plato grande de chuletas de cordero lechal (en su punto) encima de una montaña de patatas fritas caseras con un plato de pimientos verdes. Bebiendo poco, con café y con un solo postre (una tarta de tiramisú comercial que no era auténtica), me pareció un poco caro, 46 € por cabeza. No ví el detalle de la cuenta, ya que me invitó M. Tengo que volver otro día a recorrer la calle de una barra a otra bebiendo en cada bar un zurito y un pincho, como hacía hace 15 años. Hay menos bares que antes pero más grandes.

A
Carretera Benidorm-callosa KM.52,7, 03530 La Nucia
965 873 010


Cava Aragonesa
Plaza de la Constitución
Benidorm

Teléfono 966801206

maps.google.es

miércoles, 2 de abril de 2008

Rompeolas revisitado

De vuelta a la Playa del Palo en Málaga capital, y revisitando el Rompeolas, ha cambiado mucho, las mesas están mejor puestas, y los camareros (ahora casi todos extranjeros), sirven con una PDA (?) El pescadito sigue en su buena línea, y el precio también (unos 10 a 15 por persona comiendo pescado en abundancia y cerveza).

Ensalada de pimientos.


Ensalada mixta.

Restos de espeto de sardinas (pequeñitas, muy buenas)

Calamaritos.