La propina


La propina es un tema sujeto a multitud de interpretaciones. En algunos países se considera una obligación tácita, en otros incluso se pone en la cuenta o sale en el recibo para que la rellenemos. Muchos camareros en el extranjero pueden casi insultarte si no dejas lo que consideran conveniente. En España es muy curioso. En general no tiene mucho que ver con el precio. Hay comidas de precio astronómico en las que el que paga (la empresa más gorda de los asistentes) no deja un duro.

Los sueldos son bajos, pero salen de lo que se paga, por lo que a mayor sueldo, menos necesidad de propina, y cuenta más alta (a igualdad de comida). Si no hay incentivo económico, el trato se resiente (el mundo no es perfecto). Dejamos aparte las consideraciones de explotación que puntualmente se dan. Cuando ésto pasa, la calidad de la atención y del establecimiento es mala, o es una franquicia.

Si el restaurante es familiar, y se da propina, pagamos la propina si hemos estado a gusto con el servicio, o si creemos que la comida vale más de lo que hemos pagado, ya que la propina es un plus que cobra la propiedad.

Si el camarero es ajeno a la propiedad, y la propina sólo le remunera a él, mi teoría es que hay que dar en función de su atención, pero no de la comida servida, que puede ser excelente pero con un nivel de atención malo. El precio de la comida es ajeno al camarero "no tiene la culpa" del precio, y no le debemos castigar.

Mi opinión es que la propina es buena y necesaria, que debe utilizarse como premio a una atención extraordinaria, o a una comida excelente si es que va destinada al empleado o a la empresa.

Bueno, una reflexión un poco liosa, en fin otro día estaré más lucido

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Que me dices de la letra pequena en algunas cartas que reza "servicio no incluido"?
Cuchillero
Anónimo ha dicho que…
es asi estoy de acuerdo en argentina tratamos de atender con esmero ya que el sueldo y la cantidad de horas no tienen relacion con el dinero obtenido
randolo ha dicho que…
Espero que os mejore la situación. De todas formas, la profesión de camarero no está bien remunerada en ningún país del mundo. Si hablas con los dueños de los bares o restaurantes te dicen que no hay más. No tengo conocimiento de la economía del negocio para opinar. Lo que sí que ratifico es que hay hombres que valen dos e incluso tres sueldos, y que es muy necesaria la profesionalización.

Un saludo