domingo, 20 de julio de 2008

Un año de Randolo


Bueno, ya ha transcurrido un año desde que empecé a escribir este blog. Unos meses más activo y otros menos. Bastantes alegrías, y alguna decepción, como la de un restaurante que incluí en mi post "pequeña guía" y se ha sentido ofendido por comentarios descriptivos coloquiales no malintencionados, al que pido disculpas.

Gracias al blog he desarrollado más mi sentido de la observación en mis comidas, para retener cosas que antes se me habrían olvidado, en lo que a mí respecta. He hecho algunos amigos y me ha dado mucho tema de conversación.

Mi querido maestro blogger me propuso que realizara una propuesta a los restaurantes que lean ésto (si es que hay alguno), para invitar a Randolo a comer como regalo de su primer cumpleaños. No lo propondré por si acaso no sale.

Muchas felicidades a mis lectores por aguantarme. Espero poder seguir algunos años más.

La historia del personaje que da nombre al blog está algo abandonada, pero como la realizamos juntos M A y yo, tendremos que quedar para ir perfilándola un poco más.

Mare Meua!


Paseando por el Barrio de Santa Cruz, en una de las bocacalles de la Rambla, me encontré con este local que conserva el espíritu clásico del Barrio de Santa Cruz de los 80, (en su parte positiva, claro).

El viernes por la noche cenamos allí rodeados por juventud veinte-treintañera, ya que tiene una fórmula para la crisis, que es un menú de cena con nueve primeros, nueve segundos y nueve postres por 20 €, que en estos tiempos que corren es muy de agraceder.

La decoración es Almodovariana, con unos maniquíes en la entrada que te saludan con un "Hemingway never ate here", y con muchos cuadros modernos, varios de ellos con la cara o parte de la cara de Daniel Mirabal, su propietario, que hace gala de un estilo muy singular. El diseño de su web es muy descriptivo de cómo es el restaurante, y muy original.

Antes de elegir nos sirvieron una pasta de mejillones con membrillo y algo más, con unos panes tostados bastante original. Elegimos dos ensalados, de tomate con ventresca de atún y puré de aceitunas negras y una ensalada con salsa césar de anchoas, correctas de tamaño y elaboración. De segundo elegimos unos pulpitos sobre patatas cocidas en lonchas y cebolla fosforescente (azul-verde), bastante buenos y un solomillo con foie y gratén de patatas de una gran calidad. De postre, una tarta de queso y limón y una crema de yogur con fruta muy suave.

Todo bueno, gran fórmula. Las mesas son pequeñas (por ponerle algún pequeño pero), el servicio impecable, y muy rápido. Bebimos un Enrique Mendoza Merlot de crianza, servido a su temperatura correcta. En total, 58 € dos personas.

Probaré más veces.

Restaurante Mare Meua!
c/Santo Tomás, 9
Alicante 03002

Teléfono 965141827

maps.google.es

sábado, 12 de julio de 2008

Por la Playa de San Juan

La Playa de San Juan no pasaba por sus mejores momentos en los pasados años de boom inmobiliario y económico, incluso algo decadente en los últimos tiempos, ya que los propietarios de los apartamentos no venían mucho (se iban de viaje a otros sitios) y no hay muchas plazas hoteleras. Como resultado los comercios de la zona han ido decayendo en general y los restaurantes y bares no han prosperado mucho.

Este año, parece que con la crisis general, todos los propietarios han decidido "ahorrar" yendo de viaje a su apartamento, y está bastante animado. Ayer por la tarde estuvimos dando una vuelta y terminamos yendo a alguno de los "clásicos" de la playa que nunca fallan.

Primero estuvimos en Flamingo (English Bar), probablemente uno de los bares más antiguos de toda la Playa (puede que tenga más de 40 años). Su ambiente sigue invariable, así como sus cervezas, sus dardos, sus patatas strogonoff, sus sandwiches ingleses y sus curries, pero estaba lleno. Dando un paseo entramos a Los Pacos, que está remodelado, y con las tapas clásicas de siempre, un servicio muy correcto y agradable. Ninguna sorpresa en nada. Lo más "benidormesco" en lo positivo que pueda tener la palabra. Todos los veranos lo visitamos un par de veces al menos. Bravas, Tigres, montaditos, pinchitos morunos, salpicón. También tiene platos para comer de restaurante, carne a la brasa, etc.

Finalmente, fuimos a la heladería Mira Xixona (la primera vez que fui, desde luego hace 30 años o más), que también se ha remodelado, en primera línea, con aspecto minimalista y su terraza de toda la vida. Helados artesanos y un secreto, sus polos de Coco, Horchata y Turrón, entre 0,80 y 1 euro, para mí la mejor opción.

La pena es el paseo marítimo, que salvo en la parte remodelada (la Norte) está decadente y muy deteriorado. Esperemos que alguien se de cuenta de que en una ciudad turística, esto es muy importante.

Flamingo English Bar
Apartamentos Flamingo
Avenida de Benidorm
Alicante 03540

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Los Pacos
Avenida de Bruselas
Alicante 03540
Teléfono 965164213

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Heladería Mira Xixona
Avenida de Niza
03540 Alicante

maps.google.es

sábado, 5 de julio de 2008

La Sucursal del IVAM. Valencia

Después de un disgusto notable, en una reunión con mi amigo A, decidimos rematar la mañana con una comida en un sitio de renombre con el fin de guardar un buen recuerdo del día en lugar de malo. (La última vez acabamos en La Broche todavía con Arola).

Subiendo las escaleras del edificio del Instituto Valenciano de Arte Moderno, encima de la cafetería desde la que se ve como trabajan los cocineros, se llega a un comedor acorde con el Instituto (Arte Moderno) y dispuestos a una comida también de arte moderno.

El comedor es cuadrado, con la escalera que asciende por el centro, las mesas están dispuestas de forma regular alrededor del perímetro, con una gran colección de botellas de whisky y otros licores. Una banda de cristal en el centro de la pared deja pasar luz al restaurante, que es algo oscuro por el negro del techo. Las copas de agua son de balón sin pie, las de vino creo que Riedel. La vajilla y cubertería de diseño, sustituyendo el cuchillo por una especie de cuchara-pala de pescado en casi todos los platos.

Carta de aguas, carta de cervezas y carta de vinos. No tomamos vino (a este paso no se cómo voy a acabar) debido a la legislación actual, aunque nos dicen que hay algunos vinos por copas.

La carta de aguas es muy entretenida. Diría que unas 40 referencias de todo el mundo y llegando a la Bling a 70 € por 750ml . Pido una Vilajuiga de Gerona con un casi inapreciable gas. Y Alhambra Reserva 1925, una cerveza que me gusta mucho.

Pedimos el Menú degustación, consta de muchos platos. Recuerdo del menú, primero unos aperitivitos cucharita de cochina (mejillón pequeño valenciano) con otros dos, foie con calabaza y verduritas crocantes (interesante), mini plato de arroz con pulpitos y cuadradito de allioli, huevo cocido a baja temperatura con carbón de espárrago y migas de aceitunas negras (quizá lo mejor), salmonete con gnocci líquido de all i pebre (gnocci tipo adriá), lomos de conejo (suaves), carré de cordero con mojellas caramelizadas . Melón con té verde y aloe vera (original), panacota con teja de cacao (normal), finalizando con unas cookies, petit fours y otra cosa.


La cocina es muy elaborada, pero en mi opinión, la elaboración como medio de llegar a algo es arte o creación. No se si llega aquí o se convierte en un fin. De todos modos, recomendable. Tengo que volver, pero bebiendo vino.

85 € por persona.

La Sucursal
Guillem de Castro, 118.
Museo IVAM. (Valencia). Tel: 963 746 665.

miércoles, 2 de julio de 2008

Teatriz. Madrid


Llevaba mucho tiempo queriendo ir a este restaurante, en la calle de Hermosilla en Madrid, en una de las zonas más pijas de la ciudad. Ahora es del grupo Vips, aunque no se nota en nada.

El sitio es original, un antiguo teatro reconvertido, con una entradita en la que hay unas mesitas con una carta de tapas, y la platea como comedor con unas telas cubriendo un pequeño anfiteatro y una barra de copas como escenario. El servicio es rápido y eficiente, camareros con mandil hasta los pies, chaleco negro y pajarita. El que me corresponde es excelente. Como voy sólo (venía de una Junta y antes del tren quería aprovechar el tiempo), me sientan e una mesa a la entrada, desde la que me entretengo viendo el pijerío que me circunda, dividido entre gente que come de trabajo y otros que vienen de comprar de Serrano. Bastante divertido.

Un trocito de jamón cocido con una mostacita de tapa mientras pido. Hay una carta, y un menú con varias opciones a 28 euros sin bebida (es lo que elijo) y carta de vinos (nada interesante). Como media botella, sólo me ofrecen un Viña Alcorta crianza de 2005 tempranillo 100% riojón, riojón.

Elijo un mézclum de lechugas con cuatro tipos de queso de cabra, ensalada original, con lechugas de verdad (no de sobre), bien aliñadas y con un trozo de queso calentito con un poco de eneldo encima, otro frito, unas bolitas con nuez y el cuarto una lámina rígida.

Después un salmón del canada con 13 especias (la que más destaca es el curry) con un poquito de cuscús. Dos trozos generosos. Untuoso.

De postre, un vaso cónico de arroz con leche al toffe de caramelo (una capa en la parte superior) a la flor de sal (?). Bastante bueno, nada dulce.

El café, largo y nada denso. No destaca nada, sino lo contrario.

Una buena comida, cronométricamente servida, con buen trato. En total, 43,50 euros, con una botella de medio litro de agua San Pellegrino.

Teatriz
Hermosilla 15 (esquina con Claudio Coello)
Madrid 28015

Teléfono 915775379