domingo, 28 de septiembre de 2008

Sichimi Teppanyaki



Este restaurante japonés ofrece un espectáculo parecido a ir al teatro.

Hay elección entre el Teppanyaki y comida en mesas convencionales. Teppanyaki deriva de teppan (plancha de acero) y yaki (a la parrilla), Así, nos sentamos alrededor de una plancha de acero en la que por cocinero caben unas 14 personas (te mezclan con otros comensales) y a ver el espectáculo.

Es un sistema diferente de ir a un restaurante, ya que sólo puedes hablar con el comensal que te toca al lado, o compartir tus conversaciones con el resto de la mesa. En realidad, si no tienes ganas de habar es un sitio ideal.

Si eliges Teppanyaki debes comer uno de los tres menús, entre 24 y 50 € (sin bebida), y han previsto a los niños con un menú digno por 10,5 € sin bebida. Primero una sopa de miso con sus verduras, setas y tofu, especiada y muy sabrosa, después una sucesión de platos a la plancha, en los que el cocinero intenta lucirse lanzando la comida por el aire, y jugando con los instrumentos de cocina. Brochetas de pollo, entrecot finito, solomillo, gambas, y al final un plato de arroz.

Es muy curioso ver cómo dentro de la sencillez, cada plato tiene una preparación más elaborada que sus homólogos occidentales. La materia prima es buena, y el interés del cocinero loable. Hay flambeados varios, en los que apaga la luz y se ven grandes llamas.

La plancha es enrome, y en función de la zona, aporta más o menos calor. Está debajo de una campana extractora eficiente, en la que casi no hay ruido. Para que el efecto de escenario sea muy más acusado, la iluminación del local es muy ténue y el mobiliario oscuro. Las cervezas, heladas, y el servicio muy atento. Vajilla, palillos elegantes, de buena calidad.

Recomendable ir a comer como espectáculo. Unas dos horas sin tomar café. 

Muy cerca del colegio de los Jesuitas. En la calle que está a la espalda del restaurante normalmente se puede aparcar.

Sichimi Teppanyaki
Av Pintor Xavier Soler, 22
03015 Alicante
Teléfono 965261810


sábado, 20 de septiembre de 2008

Asador el Ombú


En la calle de la Caja de Ahorros (ahora un tramo de la Vía Parque, por cierto, una gran vía de comunicaciones proyectada desde ¡1956! y aún no terminada en Alicante), está este restaurante ubicado en un antiguo chalet.

Desde el punto de vista de proyecto de arquitectura está muy logrado. Han vaciado el edificio, dejando la altura libre y diáfana, con una barra al fondo y una cocina y asador en cruz totalmente visible, y han techado y cubierto parte del jardín. La altura es considerable, con unos tubos de un aspecto industrial como conductos de aire pegados al techo y una iluminación para regular el ambiente muy bien diseñada. Los manteles son marrón claro, y la luz cenital y muy acogedora para las cenas. Tanto la cubertería como la vajilla es sencilla, pero de buena calidad y las copas son excelentes. El servicio atento y profesional. Desde el exterior, en el tejado preside una gran chimenea.

Por cierto, un Ombú es una planta de la pampa, como un gran árbol de hasta 15 m. Un oasis de sombra (su otro nombre es Bella sombra).

Es un asador de carne, de muchos tipos y cortes. Anoche tomamos antes de la carne un poco de Foie (Micuit) bastante bueno, una ensalada de tomate con albahaca (tomates correctos, podrían haber sido mejores) y unas provoletas. De carne tomamos presa ibérica (no soy muy objetivo en la apreciación del cerdo ibérico), y unos chuletones potentes, grandes y a muy juicio, en su punto.

Para beber, un Ribera del Duero muy agradable, Quinta de Tarsus (de Domecq) servido a una temperatura inicial baja (unos  13 º), una muy buena idea, porque cuando se empieza a beber ya está a su temperatura óptima. Cierto es que para la segunda botella no sucede así.  

El postre, una bandeja central variada de dulces varios.

Precio conforme a lo que se come y al ambiente, relativamente alto. Como fuimos invitados por Tresoles, no se cómo quedó, pero viendo la carta, estimo que comer aquí difícilmente bajará de 40 €.

Imprescindible para los amantes de la carne. 

C/ Caja de Ahorros 4, Vistahermosa
Alicante 03016
Teléfono: 965155710







OFF de Juver

Debido a atravesar ciertos periodos de agobio laboral (ahora denominado stress), llevo tiempo tomando de forma esporádica este zumo de Juver. La fórmula se ha modificado a mejor, ya que antes tenía un componente de tila más alto y dejaba un fondo astringente que ha desaparecido.

En base a las características de sus componentes, Piña, Kiwi, Melisa y Tila, se supone que es relajante. Tanto la Melisa como la Tila son reconocidos desde la antigüedad, por lo que en principio no es demasiado discutible el que relajen (igual que el café es excitante). En los hiperenlaces de arriba hay descripciones de botanicalonline que lo atestiguan. El Kiwi es una bomba de Vitamina C que también parece que evita el nerviosismo, aparte de otros muchos beneficios, y la Piña además de la vitamina C favorece la digestión entre otras cosas.

(Parece que me pague Juver)

Muchas veces pensamos que estos productos son placebos, incluso así, en el caso de que uno se lo crea, creo que nos favorecen. En este caso todo indica que el producto está muy trabajado.Como amigo de los conceptos, me parece muy logrado. Está muy bueno, y a mí me funciona. En estos momentos a unos 50 céntimos por el zumo de 0,33. Por ponerle algún defecto, beber del brick te hace poner la boca en una superficie que está en contacto con el transporte, otras manos en el super, etc. Mejor en un vaso, y además tiene un color verde singular.

Hay otro zumo, el ON, para lo contrario, que no he tomado hace tiempo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Rompicapo. Navacerrada Madrid





Después de una intensa y divertidísima mañana en De pino a pino, bajamos al clásico y precioso pueblo de Navacerrada, más tarde de las tres y con el aviso de que tuviéramos cuidado con los precios de los restaurantes, utilizamos el viejo sistema de buscar a alguien con niños con pinta de "local" y preguntarle dónde podíamos comer. Fuimos remitidos al Rompicapo, en una preciosa casa con el techo alto de madera, y con decoración de puzzles con motivos italiano (no en vano el significado es rompe-cabezas).

Tiene una carta de restaurante italiano, más que de pizzería, y una atención muy buena. Elegimos una ensalada de rúcula, (correcta), una focaccia (como una pizza sin tomate finita y dura, con romero), unas verduras a la plancha (variadas, una buena ración) y unas berenjenas parmiggiano (muy buenas). Raciones abundantes, bien presentadas

Después tomamos varias pizzas, muy vistosas y con bastante sustancia. Las pizzas son una de mis debilidades. Desde luego abomino de las grasientas que te llevan a casa (no denominaré marca alguna), pero una buena pizza con la masa fina y con gracia en el contenido y la colocación y el color de su parte superior es una comida estupenda. Tomé una siciliana, con anchoas y alcaparras, una combinación salada pero que combina muy bien con el queso y el tomate.

Un acierto. Por cierto unas cervezas heladas y magníficamente tiradas. (Mahou, que es lo que abunda aquí). Parece mentira la diferencia que hay entre una caña tirada en Madrid y en la costa. No sé si tendrá que ver la presión ambiente, la presión del barril, la manera de tirarla o qué, pero algo hay.

Rompicapo
Avenida de Madrid, 26
Navacerrada
Teléfono 918560912

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