lunes, 8 de septiembre de 2008

Rompicapo. Navacerrada Madrid





Después de una intensa y divertidísima mañana en De pino a pino, bajamos al clásico y precioso pueblo de Navacerrada, más tarde de las tres y con el aviso de que tuviéramos cuidado con los precios de los restaurantes, utilizamos el viejo sistema de buscar a alguien con niños con pinta de "local" y preguntarle dónde podíamos comer. Fuimos remitidos al Rompicapo, en una preciosa casa con el techo alto de madera, y con decoración de puzzles con motivos italiano (no en vano el significado es rompe-cabezas).

Tiene una carta de restaurante italiano, más que de pizzería, y una atención muy buena. Elegimos una ensalada de rúcula, (correcta), una focaccia (como una pizza sin tomate finita y dura, con romero), unas verduras a la plancha (variadas, una buena ración) y unas berenjenas parmiggiano (muy buenas). Raciones abundantes, bien presentadas

Después tomamos varias pizzas, muy vistosas y con bastante sustancia. Las pizzas son una de mis debilidades. Desde luego abomino de las grasientas que te llevan a casa (no denominaré marca alguna), pero una buena pizza con la masa fina y con gracia en el contenido y la colocación y el color de su parte superior es una comida estupenda. Tomé una siciliana, con anchoas y alcaparras, una combinación salada pero que combina muy bien con el queso y el tomate.

Un acierto. Por cierto unas cervezas heladas y magníficamente tiradas. (Mahou, que es lo que abunda aquí). Parece mentira la diferencia que hay entre una caña tirada en Madrid y en la costa. No sé si tendrá que ver la presión ambiente, la presión del barril, la manera de tirarla o qué, pero algo hay.

Rompicapo
Avenida de Madrid, 26
Navacerrada
Teléfono 918560912

maps.google.es

2 comentarios:

Carlos Dube dijo...

Yo también certifico que se come de maravilla en este sitio. Destaco su panna cotta y sus pizzas. Un saludo.

Anónimo dijo...

ENHORABUENA RANDOLO...HACE TIEMPO QUE NO POSTEO NADA AQUÍ PERO NO DEJO DE VISITARTE PRÁCTICAMENTE A DIARIO.
ÁNIMO. COME, BEBE Y CUÉNTANOS QUÉ TAL.

JC