lunes, 20 de octubre de 2008

El Escorial



Estos dos últimos días los he pasado en un sitio verdaderamente interesante, el centro universitario María Cristina, en El Escorial. Es un complejo anexo al monasterio de San Lorenzo, todo de granito, y con aspecto de monasterio fundado en los finales del XIX y regido por los agustinos, donde voy a hacer un curso que va a durar hasta Junio. (Mi comentario será gastronómico, no desesperéis). Todo aquí es apacible, sobrio y limpio. Un lugar perfecto para abstraerte del día a día.

No creo que se pueda comer sin estar alojado allí, pero no me resisto a compartir mi experiencia de dos comidas y una cena. Es como retrasar el reloj. Unas comidas fenomenalmente cocinadas y muy bien servidas, sencillas pero ejecutadas con cariño y profesionalidad.


Con una puntualidad monacal, tanto en su comienzo como en su final, tres platos siempre, un caldo o una crema de verduras servidas en una taza de loza gorda, intemporal, para entrar en calor, ya que estamos a más de 900 metros de altura. Unas judías verdes con patatas y pimentón espectaculares, una lasaña de atún con un sabor que me recordaba a los canelones de mi niñez, una simple pechuga de pollo a la parrilla, o un filete con patatas fritas de verdad, o un emperador con sabor auténtico. Por cierto, todas las comidas con un Ribera de crianza de 14,5 grados, muy sabroso y potente, Valdecuriel.


Todo seguirá así, seguro, en el resto del curso, como vendrá siendo desde hace muchos años.

2 comentarios:

Gandalf12 dijo...

Hola, Randolo.
Acabo de descubrir tu blog y simplemente quería felicitarte por sus contenidos.
Yo también soy d Alicante y gran aficionado a la gastronomía, así q espero participar a menudo en el mismo.
Saludos y gracias,

Randolo dijo...

Ojala mantenga tu interés. Muchas gracias. Espero tus comentarios.