viernes, 23 de enero de 2009

Tapeo en Alicante


Hoy hemos realizado un pequeño periplode tapeo por el centro, que de vez en cuando apetece comer de esta manera más que sentado en una mesa. Alicante también tiene buenos sitios para tapear, aunque no sea muy clásico el andar de un bar a otro.



Empezamos en la Taverna del Racó del Pla (sí es una "v" pero ellos lo escriben así), en un local amplio, con una barra a dos alturas y unas mesas de tapeo a la entrada y al fondo alguna mesa más puesta para comer sentado. Tomamos en la barra unas patatas de río con un poquito de alioli, unas croquetas de jamón y bacalao y una almejas a la marinera (estas últimas podían haber estado mejores). En la barra, bastante marisco y otras tapas. Hay variedad. Muy buen ambiente en este local al que deseo gran éxito. calle Navas, 40



Continuamos con un gallego muy clásico, el Rias Baixas de la calle de Pablo Iglesias, en donde como no podía ser de otra manera, tomamos unos pimientos de Padrón (no picó ninguno. La dueña sabe diferenciar los que pican de los que no, no sé cómo lo hace), unos chorizos a la sidra y un trozo de empanada gallega. Infalible. Es un local con barra y mesas al fondo, donde se respiran los ochenta.



Con tres cervezas en el cuerpo enfilamos hacia el Mercado, y en la calle de Velázquez entramos en otro histórico, el Guillermo, donde elegimos ensaladilla rusa, habas crudas (más alicantino imposible), una pericana (super fuerte), unos pepitos de ternera cortados por la mitad y unos calamares a la romana de chuparse los dedos. Bar superclásico con ambiente popular y mucho moviento. Son super eficientes y rápidos. hay algunas mesas, pero suele estar lleno.



Finalmente entramos en el Damasol, en la calle Balmes, a la espalda del Mercado Central, y desde una barrita que tiene en la calle, tomamos unos champiñones con verdura, bacalao frito y un filete de atún de ijada a la plancha troceado, para rematar con unos cafés sentados en la Ibense, de la Avenida de la Constitución. Damasol es un local donde se respira la comida, bastante pequeño y siempre atestado. Un ambientazo para cervecear. No hay que perdérselo en hogueras.



Todo en un día de invierno a 23 grados. No está mal. Excepto el primer sitio, bien decorado, el resto no destaca por su decoración moderna ni cuidada, pero no se trataba de eso, sino de comer bien y pasárselo mejor. Todo con 100 € cuatro personas, sin pasarnos con las cañas.

3 comentarios:

Salmorejocordobés dijo...

Hola Randolo,
Ya veo que os dísteis un buen homenaje.
¿Qué son las patatas de río?
Un abrazo

Anónimo dijo...

Muy buen recorrido. La "Taverna" lo escriben así, con "v" porque está en valenciano. "La taverna del Racó del Pla", sería algo así como "La taberna del Rincón del Llano". El pla (el llano) es un barrio de Alicante. Se escribe con "v" también en inglés (tavern) y otros idiomas como el portugués.

Anónimo dijo...

Esta vez no he sido yo!
Cuchillero