miércoles, 31 de marzo de 2010

La Tagliatella

En dos ocasiones recientes, he visitado dos restaurantes de esta franquicia en Alicante. Sin tener prejuicios en la asistencia a este tipo de modelo de restauración, como pasa con todo, hay franquicias buenas y malas.

El modelo es el de restaurante italiano con una larga carta basada en ensaladas, pasta y pizzas. La decoración imita una trattoria antigua, algo recargada en su tipismo, pero admisible. En ambos restaurantes hemos tenido un correcto servicio.

Los platos pueden parecer caros, pero son muy abundantes, el truco es compartir platos. Yo diría que con dos platos para cada tres se come bastante, y justo un plato para cada dos. Si tomas un plato para cada persona, no te lo comes todo. Las ensaladas son muy originales, las pastas están separadas en pasta fresca, rellena y "asciutta", hay risottos, algo de carne y unas finísimas pizzas, bien cocidas y con unos ingredeintes también muy originales.

He tomado la ensalada Torre de Pisa, con una torre literal del mozzarella, la de rullo di capra gratinato, con una buena combinación de lechugas, endibias, tomate caramelizado, pistachos, piñones y maíz. Se pueden combinar con diferentes vinagretas y aderezos.

La pizza Tagliatella, con pesto, cebolla, pimiento, un queso especial cremoso, bacon y espinacas es una opción tambieén muy original. También he probado la pasta, taglierine frescos muy blanditos, con salsa siciliana (verduras y aceitunas), buena combinación.

Hay muchísimas opciones, y resuelven con rapidez en ambos locales.

Una muy buena opción si te gusta la comida italiana, y para que tus hijos coman cosas interesantes.

Junto con la nota (unos 17 por persona sin postre), te dan una carta en miniatura para que te la estudies y vuelvas, una buena idea.

La Tagliatella
c/ Castaños esquina Santa Bárbara
Alicante 03001

Teléfono 965208797

maps.google.es


Glorieta de la Deportista Paqui Veza, 1
03540 Alicante/alacant
‎ - 96 515 16 30

maps.google.es

Prensa escrita

En este mes de Marzo de tan escasa productividad, voy a escribir un artículo teórico, espero que no decepcione a los escasos seguidores de este blog. Recientemente he sido invitado a una comida-coloquio en el restaurante La Ereta, del que ya he hablado previamente. Someramente y para no perder la costumbre de este blog, la comida estuvo compuesta por una ensalada de langostinos, unos huevos con jamón y patatas en copa originales y un confit de pato, terminado por un tiramisú, todo bueno y bien servido, en una única mesa para todo el restaurante

Bueno, el invitado era el director de un importante periódico, que nos hablaba sobre la crisis en la prensa. (Dejo aparte nombres y medios, ya que no es trascendente para lo que quiero contar y además no debo, por la confianza que transmitió en el acto y porque en cierto modo, lo considero amigo mío.

Después de analizar el mercado y sus problemas, detecté un rechazo a internet como medio, ya que según él, en general la juventud no distingue las cabeceras, y da la misma credibilidad a lo que figura debajo de elmundo.es o elpais.com que a forocoches, por poner un ejemplo. También nos cuenta que no hay cultura de lectura de medios ni siquiera entre los universitarios, y que la accesibilidad de internet ataca el espíritu de la prensa. Más allá de generalidades, yo no estoy en el fondo de acuerdo en absoluto. Internet es un medio, no es un contenido, y lo que ha cambiado no sólo es la actitud con internet ante la prensa, sino el concepto de la utilización del tiempo. Lo que ataca a la prensa es la rapidez con que con el ordenador se tiene acceso a las noticias y el tiempo que hoy en día se dedica a ello. Muchos lectores de prensa (la mayoría de ellos), salvo los domingos, hojean el periódico, y leen los titulares, y escasos artículos de opinión, por lo que la sustitución por la prensa digital es evidente.

Hoy en día es difícil encontrar a alguien que dedique una hora diaria a leer un periódico “como Dios manda”, igual que es difícil encontrar a alquien que esté en casa para hacer una entrega de un paquete o una bombona de butano, y no sólo porque “no tenga tiempo” sino por la percepción o el uso del tiempo que quiera dedicar. La época de la inmediatez y la especificidad no sólo es por la internet, es por muchas más cosas (los móviles, el “bienestar”…).

Por otra parte, otro aspecto llamativo de la charla es la mala imagen de los blogs, ya que no están sometidos a ningún control, a la ley de prensa, etc., mientras que la prensa escrita debe supuestamente contrastar lo que escribe y no puede publicar rumores ni artículos infundados. En esto tampoco estoy de acuerdo, ya que al igual que se extienden muchos bulos por internet, la prensa también publica artículos infundados, y la credibilidad del medio la da el lector. Es igual que si, por ejemplo, se lee una pintada en la calle llamando ladrón a determinado político, y le damos credibilidad por el hecho de estar escrita en tinta en lugar de en el ordenador.

En fin, no se cual es la solución de la prensa escrita, si el de regalar cosas con el periódico para que el público la adquiera, publicar más páginas de opinión o convertirse en revistas semanales, todo puede pasar. Lo que si tengo claro, es que salvo que algún gobierno, sociedad de autores, o similar cambie las reglas de acceso a internet o la facilidad de publicar, las cosas no van a cambiar mucho.

Yo me fio lo mismo de un comentario sobre un restaurante de un blog que de un artículo del periódico, entre otras cosas porque cuando va el crítico gastronómico de la prensa (avisando antes, claro), no tiene la misma atención ni se le sirve igual que a cualquier persona.
A lo mejor no me fio lo mismo de una opinión política o de un artículo sobre economía depende de donde lo lea.

sábado, 27 de marzo de 2010

El Landó. Madrid



Fantástica comida, de trabajo aunque muy relajada, ayudada por el ambiente familiar del restaurante, conocido por mi amigo A. desde su infancia. En la parte trasera del centro de Madrid, junto a los Jardines de las Vistillas, y en un local semisubterráneo, al que se accede bajando unas escaleras llenas de fotos de los migos y personalidades que han comido allí. De la familia del famoso Lucio, pero con un ambiente castizo, local, sin turistas extranjeros y con unos camareros atentos, de los de toda la vida, y además bien simpáticos, llegando a compartir chistes en bastantes fases de la comida.

Comimos a base de raciones, sin platos individuales, por lo que probamos bastantes platos. Todos de una calidad en la materia prima espléndida y con una elaboración perfecta. Enumero todo lo probado, no se si en el orden correcto. Ya al llegar había en la mesa un par de platos de un buen jamón, unos tacos de salmón ahumado muy finos, nada grasientos, y bastante gordos, prismas de un centímetro y medio de lado y tres de largo, unos boquerones en vinagre como los de antes, unos boquerones fritos correctos y un plato de tomate finamente cortado y aliñado. Después tomamos el plato que más me gustó, una ensalada de pamplinas (o boruja), que es una hierba de los prados de Gredos realmente fina, en una ensalada con un poco de cebolla y unas trazas de bonito. Creo que sólo se puede comer en primavera, por lo que donde se pueda conseguir, no se debe dejar pasar la oportunidad.



Siguieron unos tacos de cazón con un adobo ligerísimo, muy bien fritos, unos espárragos verdes a la plancha, unos huevos rotos con patatas (dicen que como los famosos de Lucio), y una carne frita al ajillo (que me recordaba a la casa de mi Abuela, más madrileña que el chotis).

Casi no tomamos postre, y unos bebieron vino tinto Viña Contino y otros tomamos blanco Monopole Verdejo de Rueda, que acompañó muy bien a la comida. Con licores y algunas cervezas al inicio, salimos a unos 62 € por cabeza, poniéndonos realmente morados.

El local es de una decoración muy clásica, con madera en las paredes y muchas fotos por todas partes. El servicio es extraordinario. Está abierto desde 1977, ya más de 30 años.

Aquí enlazo un vídeo sobre el local.

Restaurante el Landó
Plaza de Gabriél Miró 8
28005 Madrid
Teléfono 913667681