domingo, 20 de junio de 2010

El atún y la pala de pescado


Este viernes, en una comida en un conocido restaurante y que tiene fama de productos de primerísima calidad, después de unas entradas, (unos calamares a la romana con un rebozado de gran volumen, unas alcachofas a la plancha muy tiernas, una ensalada de un tomate muy dulce con anchoas, unas almendritas marcona y alguna cosilla más), me trajeron un par de trozos de atún de ijada.

Este atún es un corte de la zona de la "barriga" del atún. Ijada, según el diccionario de la Real Academia, es :"Cada una de las dos cavidades simétricamente colocadas entre las costillas flotantes y los huesos de las caderas.Parte anterior e inferior del cuerpo de los peces." Como está en la parte del pez con menos músculo por su flexión, es la parte más grasa del pez. También se llama aquí Tonyina de Sorra.

En Andalucía y Levante es la parte más apreciada, por su potente sabor, y frecuentemente se come en conserva, como salazón.

A la plancha está también muy bueno, aunque no gana tanto como la parta más musculosa del atún haciéndose crudo (bajo mi punto de vista).

Lo que sí tengo claro, y reivindico en este post es que el atún no se come con pala de pescado, sino con cuchillo, para poder cortarlo bien. La pala es un buen invento para comer pescados cuya carne está en capas, ya que permite separarlos, y "rebuscar" en partes del pez más escondidas. El atún, el emperador, requieren un cuchillo para cortar, y comer sin las hebras que se hacen cuando cortas con un instrumento sin filo.

No se si será una manía, pero aquí queda.


sábado, 12 de junio de 2010

Borsec


Ayer, en una visita fugaz a Alcampo, que de los hipermercados o supermercados de nuestro entorno, me parece el más divertido, compramos una botella de litro y medio de agua mineral con gas de esta marca rumana, para ver qué tal.

El panorama nacional de las aguas minerales está viciado por la predominancia de Vichy Catalán, que machaca la posibilidad de la extendida cultura de aguas minerales que hay en otros países. Hace unos años me decía un responsable de una de las empresas europeas de mayor producción de agua mineral que la batalla de las aguas minerales con gas estaba perdida, porque en nuestro inconsciente gustativo colectivo, está Vichy Catalán, que es un agua mineral salada, y que cualquiera otra no "sabe a nada" comparada con ella, por lo que ninguna tiene éxito.

Un poco lo mismo que los bebedores de vino de Rioja clásico, a los que el resto del vino no les sabe a nada.

Esta agua es sorprendentemente potente respecto al resto de las aguas minerales con gas, con una gran cantidad de gas cuando abres la botella (es de PET, lo que no ayuda la pervivencia del gas). Tiene un gusto dulce, y no se "hipa" mucho aunque bebas con ganas. De las mejores que hemos probado últimamente, y además a un precio excelente, poco más de un euro por 1,5 l.

Su web es muy buena, y además es un producto 100 % rumano, lo que me encanta, dentro del muy competitivo y "multinacionalizado" mundo del agua mineral. Tiene una tradición de la época de los romanos, y una continuidad desde 1806.

Animo a su prueba y compra. Como reza en su etiqueta es la Reina de las aguas minerales.

Ah! y veo que a Carlos Dube también le gusta, lo que para mí es una garantía.