domingo, 30 de enero de 2011

Mesón de Pincelín. Almansa


Recientemente visitamos esta población albaceteña tan cercana a Alicante, junto a un grupo de amigos de muchos años, con el objeto de disfrutar de este magnífico restaurante.

Tenía muy buenas referencias de este restaurante, desde hace muchos años. Está ubicado en una bocacalle de la antigua carretera que cruza Almansa de punta a punta, en una muy cuidada casa, que a pesar de su buen aspecto, no hace imaginar la enorme calidad de la decoración de su interior. Es muy amplio, con varios comedores y distintos ambientes, pero se ve muy bien cuidado y presentado.

Comimos en la mesa redonda junto a la chimenea del fondo (la mejor mesa del local según mi amigo P, organizador del evento). Cuando llegamos había en la mesa unas almendras fritas y unas cortezas y morro de cerdo espectacular, que acompañamos con una cerveza. Pedimos unas quisquillas (finas, finísimas, el Pincelín es famoso por su marisco),


una ensalada de perdiz (qué aspecto),



y una sepia a la romana (qué difícil es preparar la sepia así, y que delicada quedó).


A continuación el plato estrella de la comarca, unos gazpachos servidos en su torta. Para el que no los conozca, son difíciles de describir, pero es un plato extendido por la mancha y el norte de Alicante que no se puede uno perder, Monte en su estado puro. Los gazpachos servidos encima de una gran torta y con cuchara de madera, como Dios manda.

Para beber, un buen acompañador Castillo de Almansa selección, vino nada complejo, pero muy adecuado para este especiado plato. Ni que decir tiene que tomamos de postre la torta del gazpacho con miel y con anchoas, aparte de unos platos de postres variados. Incluso tomamos una copa después.

Una extraordinaria comida que celebraba el décimo aniversario de una reunión. Qué bueno es poder tener tan buenos amigos en el trabajo.

C/. Las Norias, 10
Teléfono : 967 340007 - 967 345427
02640 - Almansa (Albacete)


http://www.pincelin.com/restaurante/index.html

1 comentario:

juanchipirón dijo...

randolo, a cuanto ascendió el ágape?