sábado, 5 de marzo de 2011

Masena Jávea

Después de una jornada de trabajo, recalamos en éste restaurante que está en la carretera que hay entre Jávea y Benitachell, en un chalet amplio. La decoración es rústica, suelo de color barro cocido, vigas de madera, sillas también de madera.

La cena era organizada, por lo que no puedo hablar de la carta ni del precio. No obstante, lo reseño porque la calidad de la comida era francamente buena. Inicialmente nos trajeron unas brochetas de pollo especiado, a continuación un carpaccio de peras con virutas de foie de pato y reducción de moscatel de Jalón, (abundantes virutas y muy buena combinación).

Luego un tartar de salmón con vichysoisse de de espárrago, picantito, bien condimentado. Muy bien elaborado.

Siguió una sepia troceada al ajillo, bien preparada, y fresca, y al final una lubina salvaje con salsa de erizos con un sabor a mar rotundo.

El vino no fue para recordar, muy justito. El menú estaba bien preparado y bien servido. El comedor es amplio. Muy buen sitio para preparar comidas de grupo. Nosotros eramos unos 35 y estuvimos muy bien atendidos.

Finalmente, nos amenizó el final de fiesta el humorista Leo Harlem, con un monólogo continuo y sin pausas de 90 minutos. Muy meritorio.

Masena
Carretera Benitachell, 37
03730 Xabia/javea
Teléfono 965 793 764



maps.google.es

jueves, 3 de marzo de 2011

La Escaleta. Cocentaina





Para celebrar el aniversario de cierto luctuoso acontecimiento, nos dirigimos a este super-renombrado establecimiento, al que por desgracia no había visitado hasta ayer.

Su localización es muy bonita, en las faldas del Montcabrer en un chalet al final de una carretera. Se respira cuidado en su entrada, con la terraza (en la que tomamos al final los cafés por el extraordinario día primaveral que hizo).

Se accede al local por una doble puerta de madera impresionante, al pasar a un mostrador en un recibidor con una curiosa escultura y un sofá para esperar si lo precisas. El comedor principal es amplio, con mucho espacio entre mesa y mesa. Copas Riedel, mantelería blanca, y cubertería de alta gama.

Elegimos el Menú intermedio (se puede elegir por número de platos, y se llaman Sabor, Saber y Saboer), de 55 €. La carta de vinos es un libro impresionante, con una bodega digna de un lord inglés. Referencias múltiples de todas partes. Elijo (me toca) un Estrecho, Monastrell de rotundo sabor.

Para empezar un plato realmente singular, Helado de ajo en crujiente de Pericana. Una especie de Sandwich de helado con una combinación especial, explosiva pero original.



Después una tosta con embutido de la zona doblado con pera asada en el interior, bien combinados los sabores, y una manteca de romero (profundísimo sabor) con un pan de pueblo, servido de forma sencilla, la barra cortada pero sin perder su forma.

A continuación un queso de almendras con miel (y un par de flores), con un sabor a leche de almendras y muy, muy fresco, y una ensalada blanca, de tiras de endibia muy finas, trufa, infusiones y queso, mezcla sin color.

Un bocadillo de butifarra, fue el plato que nos decepcionó, nunca todo está a gusto (lo siento). Bizcocho de cacao con una butifarra poco hecha. Demasiado grande, y con una combinación algo agresiva.

Un plato de bacalao con brotes de bambú y yema de huevo, correcto y un jabalí con jugo de anguila ahumada con manzana y puré de castañas de sabor enorme, muy bueno.
Dos postres finalmente, Manzana blanca de hielo (servida en un bol con hielo que hay que mezclar con el fondo del postre, muy refrescante, y un helado de cacahuete y sal sobre chocolate (que sabe a cacahuetes salados).

Con los cafés, nos trajeron una tableta de chocolate blanco con naranja y aceitunas negras hecho en casa muy bonito e interesante.

Un espectáculo, al final a unos 75 € por barba, aunque celebrar estar vivo aunque sea una vez al año merece un exceso.

La escaleta
Cami Estacio del Nord, 205
Cocentaina 03820
Teléfono 965592100



(web densa)

Embassy. Madrid.


Después de una tensa sesión de trabajo, hemos recalado en éste clásico donde los haya (desde 1931 reza su toldo), repleto de abogados de la super-firma que se encuentra cerca.

Decoración clásica, servicio clásico, cuidado, un sitio intemporal. Aprovechando que era miércoles, pedimos la mayoría el plato del día (25 €) un cocido madrileño. De beber elegimos el vino de la casa, Luis Cañas y Marques de Riscal Blanco.

Antes del cocido de aperitivo hay unos canapés de sémola con vinagreta, bastante originales y mantequilla con dos tipos de pan, una mini baguette y una pan con pasas y nueces. El cocido viene en dos entregas, primero una sopa con fideos (totalmente desgrasada), y luego un plato con los garbanzos, un poco de repollo, una pelotita de carne, tuétano, tocino, chorizo, morcilla, carne y jamón. De todo un poco. Es un cocido bastante suave, que no te deja lleno.

De postre nos traen a sugerencia de mi amigo A (que tanto conoce la gastronomía madrileña) , una bandeja de pasteles con una pinta fantástica, yo pruebo uno de cerezas y la especialidad de la casa, de limón.

Una buena experiencia.

Embassy
Paseo de la Castellana 12
28046 Madrid
Teléfono 915 764 877

www.embassy.es