domingo, 29 de abril de 2012

The Wellington Real Ale Pub. Birmingham

En esta muy entretenida ciudad (aunque no tenga buena fama) que visitamos recientemente se halla este reducto de la tradición británica.



Es un Pub bastante céntrico, con una fachada no muy amplia. Se accede y lo primero que llama la atención es el intenso olor a cerveza. Como nosotros la bebemos fría, no genera esta atmósfera. Está lleno de gente vestida con un traje curioso rematado con un sombrero de flores. Son Morris Dancers (antes de la danza primaveral ritual deben beber cerveza autóctona, si no, la danza no sale igual de bien.



Decoración completamente típica, moqueta de dibujo, muebles de madera sólida, amplia barra con múltiples grifos de cerveza, y en la parte trasera espejos y botellas invertidas con esa horrible medida que impide beber nada que no sea cerveza por su escasísimo volumen (para nuestras costumbres).

En las paredes hay unas pantallas negras con las cervezas vigentes en la barra, su código de color (para que sepas si es más oscura o más clara) en letras y su graduación. POr supuesto la medida de cerveza es la pinta, 568 ml.



Las cervezas no tienen gas añadido y se sacan del barril por efecto de bomba manual, y su temperatura, sin ser la de la habitación (hace bastante calor, porque está permanentemente lleno), no es fría, sino más bien fresca.

Lo de menos es la opinión sobre las cervezas, ya que hay que ser muy aficionado a éste tipo de cerveza para poder opinar, y yo no lo soy (me gusta la Cruzcampo glacial, nada parecido a ésto). El ambiente es muy auténtico y es una excelente experiencia.


35 Bennets Hill
Birmingham B2 5SN
Open 7days a week, 10 am - Midnight

http://www.thewellingtonrealale.co.uk/

martes, 17 de abril de 2012

El Gran Barril. Madrid


Es el tercer o cuarto restaurante del grupo Oter al que he ido en Madrid en los últimos años, todos de gran calidad en la comida y en el servicio.

En ésta ocasión acudimos al local de la calle de Goya 107, bastante amplio y luminoso. Nos sentamos cerca de la entrada, en una mesa cuadrada con un buen mantel, y somos atendidos rápidamente. Acompañando a un Tío Pepe (seco como el olmo de Machado), y unas cañas, nos sirven primero unas aceitunas sin hueso muy gordas y superrelucientes y unos trozos de lacón (bien gordos) con una patatita, para abrir boca. En la esquina de la barra se muestran grandes pescados y mariscos.

De entrada tomamos una ensaladilla (especialidad de la casa), servida con un trozo de pescado frío encima, unas anchoas y una ración de un muy bien frito cazón con unas patatas paja.

De segundo pido unos chipirones a la parrilla, muy ricos. Las delicias de Merluza rebozada también están estupendas.

Para beber acompañamos con un albariño de la casa, Nora, muy pajizo él.

Recomendable, si el presupuesto no es ajustado. Salimos a algo más de 50 €, pero esto es Madrid, y se tiene que notar.

El Gran Barril
Goya, 107
Madrid

Teléfono 914312210

sábado, 14 de abril de 2012

Lamucca de Prado. Madrid









Con éste nombre tan original visitamos el establecimiento que se encuentra a tiro de piedra del Congreso, y cerca del enorme local que tiene la "iglesia" de la Cienciología en Madrid.

Es un local muy bonito, con paredes de ladrillo original recuperado, y columnas de metal, estilo industrial, mesas de madera sin mantel (a nosotros nos toca una cuadrada bastante grande con bancos). Camareros jóvenes, de negro, y una carta ecléctica, en el estilo urbano que impera en las ciudades grandes, con platos multinacionales (echando en falta algo de comida española).

Elegimos de primero unos mejillones con patatas fritas, servidos con salsa de tomate en una cacerola negra muy simpática, y una ensalada césar, con una buena salsa, aunque una ración no muy grande de ensalada. De segundos, unas pizzas (muy buenas, de boletus, de alcachofas con jamón) y muy grandes. También un pollo con salsa tailandesa y arroz, y pasta de arroz con berberechos. La carta es bastante amplia, incluyendo carne y pescado. También hay menús con muy buena pinta.

De beber cervezas, y se puede tomar agua del grifo en jarra (súper europeo).

La verdad es que el sitio es bonito, un ambiente moderno, y una comida aceptable, buen sitio para ir con niños. (era nuestra selección para un viaje familiar). Dentro de nuestro presupuesto, que era de 20 € por persona. En total 97,50 € para 5.

Muy buena opción, además tienen otro local en la calle del Pez. Iremos otro día, seguro.


Lamucca de Prado
c/ Prado, 16
Madrid
teléfono 91 420 23 49

martes, 10 de abril de 2012

La panza es primero. Madrid




En un viaje con los niños a Madrid, en el que siempre intentamos buscar agun sitio divertido, seleccionamos este local, del que hay varios en Madrid. Fuimos al de la callle libertad, en chueca, y así le dimos una vuelta también al remodelado mercado de San Antón, que es bastante bonito.

Nos gustó la idea de que se anunciara como cocina mex-mex en lugar del habitual tex-mex, tan denostado por los mexicanos, como invasor de su gastronomía. (Imaginemos que la cocina española se conociera fuera de españa como cocina angloespañola).

En fin, el local es pequeño, barroco en su decoración, mucha madera y carteles antiguos de publicidad traídos de Mexico. (escribo el país con su grafía original, pero por favor, siempre pronunciada j cuando hablamos en español, nunca se pronuncia x tanto en el nombre como en el gentilicio).

La carta es complicada de entender, precisamos ayuda de la camarera, primero tomamos unos nachos con guacamole (deberían haber sido llamados totopos), con queso y frijoles, y una tortilla (de trigo, no de maíz), relleno de una carne en tiras especiada llamada gringa pelirroja.

De segundo tomamos unos centritos (un platillo con relleno para tortillas), uno de pollo cuitlacoche (con maíz negro), y uno de tiras de ternera (tinga), y finalmente el de sabor menos mexicano en nuestra opinión (cerdo borracho).

Original y muy distinto a la habitual cocina pseudomexicana. Con parquedad de bebidas, salimos a unos 12 por persona, sin comer demasiado.

Es interesante sobre todo para comparar. La decoración es malverdiana, con sillas de limpiabotas en la entrada, Virgen de Guadalupe en el techo, y botellas de tequila por todas partes.

C/ Libertad, 33
Madrid
teléfono 915 21 76 40


sábado, 7 de abril de 2012

Arnadí


Ayer tuve la oportunidad de ver y probar esta reliquia gastronómica. Cuando no tienes una familia que pertenezca enteramente a un lugar, como la mía, pierdes esta sensación de tradiciones, y cuando alguien te cuenta que hace un dulce porque lo vió hacer a su madre, y a su abuela, se te pone la carne de gallina.

El Arnadí es un dulce de calabaza (también con boniato, moniato en valenciano), que se hace cociendo y escurriendo calabaza, mezclando con almendra molida, canela y ralladura de limón, algo de azúcar, y al horno, pinchando almendras y piñones. Su forma es intrínsecamente árabe, un cono. No lleva huevo, aunque lo diga la wikipedia.

Está muy bueno, además. La calabaza se convierte en un dulce excelente, ya que no es exageradamente dulce. Los no amantes del chocolate lo encontrarán delicioso.

Se hace para el Jueves Santo. Me cuentan que en Valencia se está poniendo de moda últimamente, aunque en general la que se encuentra en las pastelerías, deja mucho que desear.

Muchas Gracias, C. Por cierto, el Arnadí versión Alberic.

Hay muchas referencias en internet a éste postre ancestral. Arnadi podría derivar de garnadi o que proviene de Granada.