martes, 23 de abril de 2013

Filandón

Elevadísimo nivel el de éste restaurante de Madrid al que fui invitado tras una mañana densa de trabajo. El subtítulo del restaurante (cuando hay nivel...) es "el campo en la ciudad", y doy fe de que está bien puesto.
 
Es un chalet (concepto antiguo de chalet) gigante, en el monte del Pardo en Madrid,  en una esquina, la que pega a Fuencarral,  reluciente, y con un concepto de diseño difícil de describir, ya que es rústico y moderno a la vez, una combinación de techos de madera tipo nave de campo, con sillas diferentes dos a dos y un color gris de fondo, muchos espacios interconectados y una enorme cocina central con cristaleras y las parrillas más grandes que he visto últimamente.

Múltiples espacios, exteriores e interiores, pero amplios, ejército de recepcionistas y camareros (me gustaría averiguar cuanta gente trabaja aquí), y un concepto de calidad de producto, carnes a la parrilla, pescados frescos, en la comida.

Tomamos unos huevos con jamón y patatas (los rompimos nosotros) y ensalada de tomate con ventresca, ambos excelentes. Después unos rodaballos frescos (no de criadero) y un lenguado bastante grande. Todo sencillo. Servicio eficiente pero cercano, tipo Madrid elegante. Clientela igual.

Con un postre que no recuerdo y cafés, bebiendo un Valdeorras y alguna cerveza, sin excesos, salimos a 55 € por persona, un día es un día.

Muy recomendable, para alguna ocasión especial. Se puede aparcar allí, sin problema.


Filandón
Carretera Fuencarral-El Pardo (M - 612) Km. 1,9
28049 Madrid
(Coordenadas 40.504728, -3.716737)
Teléfono 917 343 826


www.filandon.es

lunes, 22 de abril de 2013

Villa del Pescadito Madrid


De paseo por los alrededores de la Plaza Mayor, en la zona más concurrida de Madrid, y donde cada vez es más difícil encontrar sitios auténticos, (no copias de antiguos sitios auténticos), bares familiares, de gente local, sin pda ni imitaciones de platos típicos prefabricadas, y después de haber recibido un sablazo en el precioso Mercado de San Miguel (ya lo sabía de antemano), entramos en este estrecho bar de los de toda la vida.

No resulta muy atractivo para los extranjeros, pero tiene una pátina de bar español que nos hizo entrar. No tiene más que barra y una mesa alta a la entrada. Especialidad en pescado frito. Yo iba tras unas bravas de Madrid clásicas.

Las bravas son un plato un poco manido y variado. Las típicas de Madrid son a cuadrados grandes, cocidas y luego fritas, y con una salsa picante en la que la base es el pimentón, salsa de tomate (no mucha) y fondo de carne. Nunca con alioli o mayonesa con ajo, ni cortadas finas, ni por supuesto a bastones.

Acierto pleno, unas bravas como las esperadas, de las que disfrutamos dos platos, junto a unas estupendas cañas de Mahou con la espuma a la madrileña (también es muy diferente a la del resto de España, muy batida), servidas con una tapita de pan con embutido, y un bocadillo de calamares también tradicional.
Larga vida a éste bar auténtico, al que entraré mientras conserve la originalidad. Frituras y pinchos de tortilla grandiosos pasaron por delante de nuestros ojos. No esperéis decoración, ni iluminación moderna ni infografía, para eso hay muchos otros sitios.

Magnífica elección al azar. Larga vida al plato redondo.

Por cierto, al día siguiente fuimos a otro bar tradicional, a la calle del Pez 11 que también cumple con parte de los requisitos de bar de plato redondo.

Villa del Pescadito
Toledo, 26
Madrid

Mad*28001


En la búsqueda de sitios para ir a comer en Madrid de viaje familiar sin sufrir graves agujeros en el bolsillo, encontré un muy entretenido blog  www.chicandcheapmadrid.com , en el que seleccioné el Mad*28001, mutación que ha sufrido el wagaboo o wogaboo.

En Ayala 14, junto a Serrano, con una pequeña fachada, entramos a un comedor en L con la cocina al fondo visible con un gran ventanal, música de los 80 y decoración con grandes pósters. Nos sentamos en una mesa entre dos bancos de altos respaldos junto a la entrada de la cocina. Los camareros son “good-looking”, ya que estamos en una parte de la ciudad que lo requiere.

La carta es amplia, a base de tapas, se ha españolizado mucho. Pedimos bastantes, entre otras, una burrata con tomate (muy buena), una tortilla de patatas (tipo gallego, blandita, que luego repetimos), una carrillera con salsa, una presa con chimichurri, unas croquetas, un plato de arroz orientalizado, y unas hamburguesitas pequeñas pero muy gordas, de buena calidad.

De postre los niños tomaron unos helados que estaban quizá excesivamente suaves.
En resumen estuvo bien, a unos 20 € por persona, sin excesos con las bebidas, y el servicio correcto.

Mad*28001
Ayala 14
28001 Madrid
Teléfono 915783368