sábado, 20 de diciembre de 2014

Ca Jaume. Altea

Últimamente voy a Altea con mucha frecuencia, y su panorama gastronómico es bastante diferente al de otras zonas de la provincia. Hay pocos sitios para españoles, entendiendo ésto como sitios de comida y clientela local.

Buscando se encuentra, y aparte de otros grandes sitios, llegamos éste pequeño restaurante frente a la Playa en la Calle de Sant Pere. Unas mesas y sillas de metal en un día luminoso de invierno con vistas al Mascarat por un lado y a Sierra Helada por el otro, para romperse.

Pedimos lo que nos recomendaron, y fundamentalmente de temporada. Unas alcachofas salteadas con jamón pequeñitas, que nos cuentan que traen también fuera de temporada por cutivarse en las Alpujarras, sepionet maravilloso, qué cambio da este pequeño pariente de Sepia y Calamar, de ser delicado a fuerte, dependiendo de la época y la calidad , un par de gambas rojas extraordinarias a la plancha, tellinas, tomate con salazones.



Otro día también tomamos un filete de ternera, bien resuelto, y ambos una tarta tatin de manzana de chuparse los dedos.

Gran  toque en la plancha y muy buena selección de producto. El precio acorde con la calidad, a unos 30 € (sin gambas).

Magnífica opción. Tiene unas mesas dentro, pero si hace bueno, fuera es claramente la mejor opción.

Ca Jaume
Carrer Sant Pere, 30, 03590 Altea, Alicante
646 47 05 75

jueves, 9 de octubre de 2014

La Tana. Cabo de Palos

En un magnífico día 9 de Octubre, con un sol y una claridad difíciles de igualar, aterrizamos en Cabo de Palos por una recomendación de unos buenos amigos. Sin dudarlo nos madaron al restaurante la Tana.

La primera impresión fue de acierto, ya que era el único restaurante de todos los cercanos excepto el Miramar que tenía muchas mesas comiendo, ya que es jueves y sólo fiesta para los de la Comunidad Valenciana.

Nos sentamos junto a la barra del pequeño puerto de Cano de Palos, colgados encima del mar, a la sombra de unos toldos. Hay una buena cantidad de camareros que nos atienden muy amablemente, incluso me facilitan la entrada al local al ir a acompañar a mi madre que iba en silla de ruedas. Tienen cuarto de baño para minusválidos, por cierto.

Leo la carta, bastante extensa de tapas, pescados y arroces, y elegimos un menú que por 30 € (sin bebidas) tiene dos entradas, un pescado y postre. Nos traen para picar un cuenco con alioli

La primera son unas finísimas sardinas ahumadas sobre un pimiento asado en ensalada. ¡Qué calidad! Los mejores salazones del mundo son de esta zona.

Después unos calamares a la romana, que estaban bien, pero claramente inferiores a la entrada anterior y al fresquísimo trozo de denton  que nos sirvieron con unos ajitos, unos guisantes de quitar el sentido y unas patatas cocidas. Un pescado verdaderamente bueno y bien hecho.

El postre, una tarta al queso y un tocino de cielo caseros, bien.

Al finasl con escasas bebidas, salimos a 36 € por persona. Destaco la gran calidad del ahumado y del pescado. No me parece caro por loo comido. Cambiaría los calamares por una ensalada sencilla en el menú con tomate y un poco de atún o incluso con unas buenas aceitunas.

La recomendación fue un acierto, la extiendo.

Restaurante La Tana




Paseo de la Barra, 3, 30370 Cabo de Palos, Murcia
Teléfono 968 56 34 25

http://www.la-tana.com/




miércoles, 8 de octubre de 2014

Restaurante Panorámico Hotel Adamar. Estambul

Después de fallarnosVogue, un sitio de moda de Estambul al que íbamos a ir  a cenar por estar lleno, elel amable empleado de nustro hotel nos indicó que podíamos ir a cenar a la terraza del Hotel Adamar, que está en la ciudad vieja y tenía unas vistas que no nos dejarían indiferentes.





Además se puso a llover a cántaros, y como nos pillaba cerca, pues allá que nos dirigimos. No me hacía en principio una especial gracia, ya que no suelo ir a restaurantes de hoteles, y me equivoqué. El Hotel es uno de los pocos edificios altos que hay en esa parte de la ciudad, y las vistas de Santa Sofía, la Mezquita Azul, y del otro lado del cuerno de oro son impresionantes. Además, la noche lluviosa, más que estropear las vistas les daba otro matiz. Las fotos que pongo son bastante malas, por reflejarse algo en los cristales el interior, pero da lo mismo.

Elegimos un plato de entremeses turcos, para compartir entre los dos, y dos buenas Efes pilsen, una cerveza turca muy buena, (el vino esaba a un precio prohibitivo, la botella básica a unos 40 €, y no pedimos). Eran un conjunto de pastas de verduras y quesos trituradas para comer con una buena bandeja de pan de pita y normal, que casi no pudimos terminar.




A continuación pedimos una cazuela vegetariana, que vino con queso gratinado, unas buenas verduras, y un Mahmudiye, que es un plato de cocina otomana, consistente en pollo con albaricoques y almendrás, que sirvieron en un puré de patatas. Me recuerda mucho a un plato que hacía miu madre, en el que en lugar de los albaricoques ponía ciruelas pasas.

La realidad es que la cocina turca tiene grandes semejanzas con la española en ocasiones, ya que si nos ponemos a pensar, las influencias son casi las mismas, griegos, romanos, árabes, sólo cambia el orden de los factores, nosotros fuimos Musulmanes hasta el siglo XV y ellos cristianos hasta el XV, y luego al revés.




De postre compartimos una tarta de manzana demasiado dulce para mí. Es lo único que no he disfrutado de la comida turca, ya que sus pastelerías son muy numerosas, pero el azucar y yo nos miramos pero no nos queremos, sólo a veces, en fin.

Los platos cuestan alrededor de los 10 €, y las cervezas son bastante caras, a 5 € cada una.

De todas formas, es un sitio con unas vistas magníficas, unos camareros amables, que chapurrean el español (tienen carta en español también), y un horario de apertura amplio, terminamos de cenar a las 11 y media (cerrando el restaurante, claro).


Hotel Adamar 

Direklerarasi Pide Salonu. Estambul




Andando de la Universidad a la imponente Mezquita de Fatih, que es interesante porque está algo fuera del circuito y ya no tiene entrada diferente para los fieles y los turistas, y por lo tanto el ambiente es más auténtico, nos paramos a comer en este sencillo local, simplemente por su aspecto. Tienen de todo, incluso kebap del que da vueltas (conseguí pasar por Estambul sin comer ninguno).

Nos atendieron en seguida, y nos sentamos en la calle, aunque había un salón abierto y otro en el piso de arriba (no había casi ningún extranjero).

Está especializado en pizzas turcas, una especie de pizza en forma de barco, pero preferimos probar unas cazuelas, ya que tenían muy buena pinta.



Pedimos una ensalada, que era bastante grande, y al estilo habitual muy picado con bastante perejil, pimiento rojo, tomate y pepino, así como cebolla. Para aliñarla, un aceite de oliva claro y vinagre de granada, así como limón


A continuación trajeron un gran pan de pita y las cazuelas, que se diferenciaban en el tamaño en el que cortaban las verduras y la carne, y en el grado de cocción, estando la más menuda bastante más fuerte, sin llegar a picante. Muy buenos guisos, que sirvieron calientes recién rematados.




Un sitio recomendable, ya que al estar al lado de una estación de metro (Şehzadebaşı)
 y de la Universidad tiene una clientela local. Tienen un montón de cosas, si hubieramos pasado más días seguro que hubiera probado más...

Bebimos té y pagamos unos 9 euros por persona. 

enlace a zomato y a tripadvisor

Direklerarasi Pide Salonu
Kemal Paşa Mahallesi,
Şehzadebaşı Caddesi, No 2,
Fatih, İstanbul

sábado, 4 de octubre de 2014

Kanaat Lokantasi. Estambul

Después de cruzar el Bósforo en metro por el novísimo metro Marmaray, que es alucinantemente moderno y rápido, aparecimos en el Estambul Asiático, en el barrio de Uskudar (barrio es un decir porque tiene 500.000 habitantes).

Es una zona bastante diferente del otro lado, ya que no hay casi turismo. Lo primero que se ve al salir por la supermoderna boca del metro es una mezquita imponente hecha por la hija de Suleiman el magnífico, en el siglo XVI. Se llama Mihrimah Sultán Cami y la hizo el arquitecto Mimar Sinan en sólo dos años (increíble).

Detrás de un supermercado (en el que entramos a curiosear ya que en la parte turística no hay ninguno), hay una calle con movimiento, y al principio se encuentra la casa de comidas caseras (lokantasi) con mayor fama de Uskudar.

Después de observar otras opciones decidimos entrar porque hay mucha gente y todos son turcos.

Es un salón bastante grande, con mesas con mantel blanco y cubertería y vajilla sencilla. Un  camarero muy amable va a lo práctico, como casi todo el mundo en Estambul y nos acompaña a un ventanal que da a la cocina y nos explica todos los segundos platos que hay (guisos de carne y uno de pescado y a otro mostrador donde están los primeros platos.

Elegimos una ensalada muy picadita con tomate, pepino, cebolla y perejil aliñada con aceite de oliva y limón. Muy buena.



Y unas hojas de parra rellenas de arroz cocinado muy compacto, casi como el del sushi. Muy buen sabor.





De segundo un magnífico guiso de carne con berenjenas y un cordero también con su tomate, aceite y mucho chup chup.


ESte restaurante (lokantasi) está abierto desde 1933, y es un sitio muy valorado por los turcos ya que ven en él una cocina "como la que hacían sus abuelas". ESte tipo de comida es muy parecido en el fondo a la comida española, ya que se basa en unos muy abundantes sofritos y bastantes verduras, con algo de carne y de pescado. El cordero es más parecido al que comemos en el sur, más fuerte que el del norte de España. El resultado es una comida muy agradable a nuestro paladar, de sabores muy profundos pero no exageradamente especiada.


Rematamos la comida con un té turco en su vaso característico. Bebimos agua en la comida, que como en muchos sitios de Estambul, te ponen en la mesa y te incluyen en el menú. Salimos a unos 18 euros por persona, bien pagados por la calidad de la comida.


Enlace a  zomato en el que hay un montón de fotos del restaurante y de la comida.



Las vistas de Estambul por la noche desde Uskudar merecen la pena desde luego, y está ahora a un paso. Recomendable para la próxima visita que hagáis.

Kanaat Lokantasi
Sultantepe Mahallesi, Selmanipak Caddesi, No 9, Üsküdar, İstanbul

miércoles, 1 de octubre de 2014

Balik Ekmek. Estambul



Esto sí que es una experiencia. Lo había visto en un programa de televisión, y leído en varias páginas web, pero en directo supera a lo descrito. En el muelle junto al puente de Gálata, hay unos chiringuitos con un barco en el que hay una gran parrilla.

Se vende un único producto, Balik Ekmek (literalmente bocadillo de pescado). Después de hacer una cola de siete u ocho personas, que va rápida, como todas las de Estambul, (los turcos son un prodigio de la eficiencia), se encuentra un par de vendedores con un fajo de billetes de 20 cm de ancho, y expende los bocadillos, que tienen dentro una caballa limpia hecha en la parrilla (hay en el barco 8 personas haciendo bocatas), y con una ensalada de lechuga y cebolla. Valen 6 Liras cada uno, unos 2 €.



Gracias a P, que se tiró como una loba a ocupar una minimesa, nos sentamos en los taburetes mientras nos limpian la mesa y el suelo de debajo (otra cualidad de los turcos, su limpieza). Encima de la mesa roja hay un bote de sal y un frasco de zumo de limón, para aderezar el bocadillo. Pasan unos camareros (algunos niños) con Coca Colas Fantas y otros refrescos, vasos de limonada (como el limón granizado pero sin hielo) a 1,5 Liras (50 céntimos), y atención, vasos de pepinillos en su vinagre que los turcos beben antes de comerse los encurtidos.







Optamos por la limonada, y disfrutamos de un espléndido bocadillo de un pescado fresco bien hecho (en su punto) y en un ambiente de bullebulle increíble. Desde luego, si tenéis la ocasión de ir a Estambul, probadlo y no os arrepentiréis.

Debajo del puente del Gálata, para los menos aventureros, también venden el mismo bocadillo, con mesas más normales, y con mayor rango de bebidas, incluso cerveza, pero no será lo mismo.

También en el muelle de enfrente, en Karakoy hay chiringuitos de pescado parecidos, al igual que en Uskudar en Asia, y en el puerto pesquero. Buscad donde ponga Balik Ekmek.





martes, 30 de septiembre de 2014

Köfteci Ramiz. Estambul

Franquicia de comida Turca, con bastante presencia en Estambul, y en la que se pude comer una ensalada enorme, hecha con todo lo que quieras, ya que es de tipo buffet, y luego las albóndigas turcas (köfte) de varios tipos, con su pan de pita, todo bueno, y con mucho servicio.

Lo primero que llama la atención de Estambul en cuanto a la restauración se refiere, es la gran cantidad de camareros y el buen servicio que tienen. Esta cadena de comida rápida a la turca es un sitio estupendo para comer, ya que permite tomar una excelente ensalada, con al menos 25 cosas para elegir, ya sea lechugas, tomates, incluidos unos estupendos tomates secos, encurtidos, aceitunas, judías frías de varios tipos, cebolla, remolacha, rábanos, etc., y aliñarla con aceite de oliva, vinagre de granada, limón, o elegir un aliño de unos 20 frascos diferentes. Te dan un plato hondo y puedes coger lo que quieras una vez. Precio, 7 Liras (al cambio de este verano, 2,50 €). Muy barato y muy bueno.

Tienen una carta de platos basados en la albóndigas turcas, köfte, que sirven con un pan de pita, un poco de salsa picante en un lado, y un par de rodajas de tomate a la plancha, bien hecho y bueno, este plato, cuesta 12 Liras (4,25 €) con seis Köfte.

Para beber no hay alcohol, como en casi todos los sitios donde comen los turcos (al contrario que en los que comen los turistas). Nosotros bebimos té caliente, que es rojito y está muy bueno, como en casi todos los sitios de Estambul.

Hay dulces de postre. La carta tiene fotos, y como en casi todos sitios, sabiendo algo de inglés, te entiendes perfectamente.

Un sitio muy recomendable para comer, limpio, y rápido. La franquicia deriva de un Macedonio que empezó con la restauración en 1928, tiene mucha trayectoria.


Köfteci Ramiz
Cagaloglu
Estambul

sábado, 13 de septiembre de 2014

Viet Nam

Acudimos a probar la comida vietnamita a este restaurante que figura con muy buenas críticas en el principio de la calle de Huertas al lado de la plaza de Santa Ana. El local es estrecho, y sólo hay una mesa ocupada cuando llegamos, ya que es entre semana y no hay menú a precio reducido como en la enorme mayoría de sus competidores, nos lo explica el atento camarero que nos atendió perfectamente de principio a fin de la comida.

Pedimos el menú degustación de 32 euros, que consta de seis platos, sin bebida. Nos trajeron unas Mahou y empezamos con unos rollitos Nem Tom, con salsa de pescado que nos explican se comen enrollados en una hoja de lechuga, mezclados con las hierbas que lo acompañan y mojados en la salsa de pescado.

Una especie de raviolis de una pasta muy fina rellenos de carne, con unas especias picantes y un fondo de carne con soja que para mí fueron el mejor plato de todos.



Bum Cha, que es un secreto ibérico a la parrilla con tallarines de arroz y una salsa de verduras, también con hierbas.




My Xao, unos tallarines fritos con verduras y pollo con salsa de cacahuete muy diferente en texturas a lo esperado.








Com Rao, un arroz con jamón y verduras con una salsa de pescado de acompañamiento.




Para finalizar un Bo Xao Luc Lac que es una bandejita de ternera cortada en daditos, macerada y bastante blanda acompañada de verduras a la parrilla con una salsa de carne de sabor fuerte.


No son unas grandes raciones, fuimos cuatro y terminamos sin problemas. Quizá el menú por el precio que tiene debería incluir un postre, que nos ofrecieron fuera de menú pero que declinamos.

En general muy buena la comida, algo diferente de la comida asiática que se come en otros sitios, pero sin ser "otra cosa". Quizá eché de menos eso.


Viet Nam
Huertas, 4
Madrid

viernes, 5 de septiembre de 2014

Bar el Toreo

Tremendo bar de producto en el final de Mutxanel, casi llegando a la doble gasolinera de la salida hacia Xixona, junto a la Venta Diego.

Es un chaflan con una barra en forma de L, con estética antigua, y cinco mesas sencillas. En la barra está desplegado el género, casi todo del mar, y con muy buen aspecto. Un matrimonio atiende con eficiencia a los que estamos, pocos esa noche.

Comenzamos con una muy buena y colorida ensalada, con unos buenos cogollos cortados a la alicantina, un elegido tomate, cebolla, unas guindillas y algo de salazón.




A continuación unos pulpitos a la plancha (plancha vista en el bar, en la que se puede seguir la evolución de todo), realmente delicioso, hueva también a la plancha de gran categoría, y para rematar dos buenas tajadas de atún de sorra super sabrosos y en su punto.


Gran punto de plancha en todo sobre una buena materia prima. Con cervezas sin demasiado control, y un postrecito, salimos a 17 por cabeza, que para el precio que tiene la materia prima nos pareció muy buena relación calidad-precio.

Vimos pasar buenas quisquillas y montaditos

Un descubrimiento tardío a pesar de habérmelo recomendado gente de muchísima confianza. Conviene no contárselo a mucha gente, ya que es pequeño.

Av Alfonso XII
Muchamiel, Valenciana, Spain

Teléfono 672495825



viernes, 22 de agosto de 2014

Bar Merfin



Este verano he frecuentado este bar de tapas de Campello, que me gusta por su originalidad. Se ve esmero en su oferta, sin ser nada superespectacular, pero la verdad es que es muy agradable, y se vuelve.

Las tapas que más me gustan son las bravas, cortadas como chips finitas y con una salsa de tomate  casera con un picante ligero, las tostas, en sus versiones de bacalao con pimientos del piquillo y aceitunas negras y las de salmón con naranja y queso, bastante grandes y bien combinadas, el pollo crujiente, que está recubierto con corn flakes y se sirve con una salas de mostaza y miel un ketchup casero, los rollitos de calabacín, la marineras de ensaladilla con su anchoa encima, el pincho de sobrasada con miel y alguno más. Raciones no muy grandes, pero a muy buen precio, bebidas con precios contenidos, siempre he tomado cerveza, que es Mahou tirada casi con la espuma de Madrid, para el que le guste así, aunque tiene vinos originales.


Decoración un poco hipster, colores, pizarra, delantales.. un tono azul azafata de fondo, carta escrita a mano... El servicio es bueno, y el lugar es agradable. No tiene vistas a la playa, pero a los no veraneantes nos da eso un poco igual, luego podemos dar un paseo para bajar la cena...



Bar Merfin
San Bartolomé 22
Teléfono 865 64 60 69

domingo, 10 de agosto de 2014

Fin de Siècle. Bruselas

Bruselas es contrariamente a lo que se dice habitualmente, una ciudad con mucha vida y movimiento. Tras una investigación por internet en la que no pude averiguar nada sobre restaurantes de locales, de bruselienses, y las consabidas búsquedas en Tripadvisor, que no  me gusta mucho, llegamos a este simpático restaurante de cerca del centro, muy cerca de la Bolsa, del que casi todo el mundo habla muy bien.



En Bruselas te sientan a comer con otras personas en mesas corridas con mucha frecuencia, y éste local es de ese criterio, se ve un local muy antiguo, con mesas y sillas mezcladas y desuniformes, sin mantel y con un trasiego de gente y camareros notable. Aunque no hay sitio cuando llegamos, en diez minutos estamos sentados en el interior, aunque la terraza parece más agradable. La carta está en una pizarra, y aparte de las especialidades locales, hay otros platos. Las raciones son enormes, y pedimos sólo una ensalada para compartir, (podíamos haberla ahorrado) y carbonade a la Chimay y Entrecote. Ambos platos muy buenos, con unas raciones poderosas con guarniciones de purés de patata casero con hierbas apetecible.

La Carbonade es un guiso con cerveza que se deja mucho tiempo, y que junto al Waterzooi es de los más típico de la gastronomía belga. El codillo es el Jambonneau, otra de las cosas que se deben pedir en Bélgica.


Dentro del local hay unas vidrieras antiguas, de 1916 y está algo destartaladete, pero el corre corre y el ambiente merecen la pena.

Como en todos sitios, tienen una amplia variedad de cervezas, nosotros tomamos Maes de barril, que suele costar unops 2,50 € en los sitios normales. Las cervezas un poco más especiales van de los 4 € hacia arriba.

Con el tamaño de las raciones, y además las sirven con mucha guarnición, se puede comer un plato perfectamente (buen sistema de ahorro, por cierto)

Comimos bien 5 personas por 100 €, lo que en ésta ciudad es complicado.

Rue des Chartreux 9, 1000 Bruxelles





sábado, 19 de julio de 2014

Los Troncos Taberna

Tras haber visitado a Hugo en el Restaurante argentino Los Troncos, nos quedaba por probar la Taberna que ya hace un tiempo abrieron sus hijas en la rotonda de Miriam Blasco donde está la parada del Tram del "quesito" como dicen mis hijos.

Salimos a tomar algo simplemente y fue una muy agradable sorpresa, aunque estaba bastante lleno, la atención fue rápida y fluida para todas las mesas, y lo más importante, con un buen humor excelente y ganas de agradar. Las dos hermanas indistintamente atienden a las mesas y les da tiempo para hacerse bromas y conversar con los clientes.
Elegimos Bravas, ensaladilla, y unos tomates con ventresca, mientras bebíamos nuestras cervecitas nos sacaron unos pinchos que tiene preparado, un bollito preñado con chistorra y un huevo de codorniz, y un excelente pincho compuesto por un revuelto con verduras, espinacas y un queso de cabra, muy conseguido. Las bravas son patatas cortadas finas y un tomate frito casero inapreciablemente picante, sabroso. La ensaladilla es machacadita, estilo alicantino, y la ensalada de buena calidad, algo escasa para el precio que tiene.

Además tomamos un par de montaditos de ternera y de jamón con queso, que fueron alabados por quién se lo comió.

Tienen un carta de raciones justa, con hamburguesas además, que tienen una pinta bastante buena, y que volveré a probar.







La cuenta, 40 € para cuatro, no comimos mucho, pero la realidad es que la atención, alegría y calidad lo merecen. Tienen menús, cocina sin gluten y tartas hechas por su madre que prometemos probar la siguiente vez.

Taberna Los Troncos
Glorieta del Deportista Sergio Cardell, 3
03540 Alicante
Teléfono 966264210

www.lostroncostaberna.com