Piripi



Hacía mucho tiempo que no volvía a éste renombrado restaurante, hijo del Nou Manolin, y con el que comparte una personalidad inequívoca. El ambiente es diferente, pero su calidad es la misma, y es muy alta. Comimos en el piso de arriba, tras pasar por la enorme barra llena de gente, por cierto.

Nos acomodan en la mesa que más me gusta, redonda con la pared también redonda en unos 240 grados, con litografías de Botero, y mientras pedimos unas cervezas y aguas, leemos la carta, veo que han introducido una carta nueva, de tapas, que utilizamos para los primeros, mientras que cada uno elige un segundo. El servicio es muy bueno, atento y profesional. A mejorar las copas en la que traen las cervezas, demasiado "de bar".

Empezamos con unas croquetas de jamón, muy gordas, bastante buenas, unas bravas, gajos de patatas con dos salsas (a la catalana) bien conseguidas, un tomate de muchamiel con unos encurtidos y algunos salazones (y unas aceitunas extraordinarias), unos calamarcitos encebollados en un plato estirado que nos saben a poco, habría hecho falta doble ración, y unas espinacas con bechamel. Ecléctico, pero es lo que quieren los jóvenes y hoy es su día. De segundos, elegimos un arroz para tres de puntillitas de calamar y ajos tiernos que merece la comida, y los demás pidieron un solomillo de ternera, tierno y en su punto, un cochinillo confitado que fue aclamado y unos canelones de la casa.

Un popurrí, que terminó con tres postres al centro para seis, ya que nadie se decidía, y que se terminaron evidentemente,  unas milhojas de crema y frutos del bosque (el mejor) una leche frita y un san valentin (profiteroles).

Bebiendo una botella de Merlot de Enrique Mendoza, que es un vino que vale para todo, salimos a unos 40 € por persona, un día es

un día. Muy buena comida.


Piripi
Avda Óscar Esplá 30
03003 Alicante
965 227 940


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