sábado, 19 de julio de 2014

Los Troncos Taberna

Tras haber visitado a Hugo en el Restaurante argentino Los Troncos, nos quedaba por probar la Taberna que ya hace un tiempo abrieron sus hijas en la rotonda de Miriam Blasco donde está la parada del Tram del "quesito" como dicen mis hijos.

Salimos a tomar algo simplemente y fue una muy agradable sorpresa, aunque estaba bastante lleno, la atención fue rápida y fluida para todas las mesas, y lo más importante, con un buen humor excelente y ganas de agradar. Las dos hermanas indistintamente atienden a las mesas y les da tiempo para hacerse bromas y conversar con los clientes.
Elegimos Bravas, ensaladilla, y unos tomates con ventresca, mientras bebíamos nuestras cervecitas nos sacaron unos pinchos que tiene preparado, un bollito preñado con chistorra y un huevo de codorniz, y un excelente pincho compuesto por un revuelto con verduras, espinacas y un queso de cabra, muy conseguido. Las bravas son patatas cortadas finas y un tomate frito casero inapreciablemente picante, sabroso. La ensaladilla es machacadita, estilo alicantino, y la ensalada de buena calidad, algo escasa para el precio que tiene.

Además tomamos un par de montaditos de ternera y de jamón con queso, que fueron alabados por quién se lo comió.

Tienen un carta de raciones justa, con hamburguesas además, que tienen una pinta bastante buena, y que volveré a probar.







La cuenta, 40 € para cuatro, no comimos mucho, pero la realidad es que la atención, alegría y calidad lo merecen. Tienen menús, cocina sin gluten y tartas hechas por su madre que prometemos probar la siguiente vez.

Taberna Los Troncos
Glorieta del Deportista Sergio Cardell, 3
03540 Alicante
Teléfono 966264210

www.lostroncostaberna.com

Bar Anci Cervecería. Madrid

Salimos en busca de bravas por Madrid, y tras una rápida búsqueda nos dirigimos al reconocido Docamar, en la calle Alcalá 337, en Ciudad Lineal, traspasado el umbral de la M30, y en un ambiente torrentiano, degustamos un par de platos de bravas y unas patatas con alioli de buena facción, pero que no nos parecieron tan tan buenas como a todo el mundo. La verdad es que fueron ultrarrápidos, pero como estaba lleno hasta los topes, tuvimos que tomarlas de pie en unos barrilitos que tienen en el exterior. Cinco bebidas y las tres raciones, 20 €.

Decidimos itinerar un poco y acercarnos al Bar Anci, en la misma calle, pero en el 378. Tras unos diez minutos divisamos su letrero luminoso y entramos en el paradigma de bar madrileño. Prácticamente encima de una boca de metro, para el que no quiera coger coche.


En cuanto entramos nos atienden con voz decidida y nos sentamos rápidamente en unas mesas cuadradas que juntan, hay ambiente de familias del barrio y gente conocida, y todo el bar comparte un único espacio de sonido, conversaciones entre mesas y barra, mesas y mesas.

La carta está en la pared en un letrero verde que indica que la variación en las raciones a lo largo del tiempo sólo será el precio (y no muchas veces)

Tras pedir nuestras bebidas nos traen una tapa de patatas con alioli que me devuelve a mi adolescencia, clásicas a más no poder, y pedimos, bravas,  pimientos de padrón, gambas rebozadas y champiñones.



Las bravas son lo más clásico que he probado en años, perfectas de cocción y fritura, con picante controlado pero apreciable y el sabor del fondo de carne del tomate, perfectas. Merece la pena coger el metro y tomarse unas bravas aquí en lugar de en cualquier bar el centro que se está turistizando de forma casi absoluta.

Los pimientos, las gambas y el resto todo correcto y agradable, comida dentro de la tradición, sin concesiones a lo "light", bocadillos, etc.





La barra, un espectáculo visual. La verdad es que esta excursión ha sido una agradable vuelta al pasado, con recuerdos de espacios y sabores. Recomendad a buscadores.

Bastante barato para ser Madrid. Bravas a 3,25, raciones entre 5 y 7. 

Calle de Alcalá, 378
 28027 Madrid
Teléfono 913674646