Comer en Sanlúcar


Tras vivir unos intensísimos días en Sanlúcar de Barrameda, concidiendo con el último ciclo de las Carreras de Caballos, espectáculo donde los halla y con una gente más que extraordinaria, intentaré hacer un resumen gastronómico de los sitios más destacados que hemos visitado, a modo de pequeña guía. He de decir que todos los sitios están recomendados por gente local y por lo tanto el primer filtro está hecho.

Casa Bigote.

Excelente género y cocina, comimos muchos diferentes platos de atún, marrajo, cazón, con diferentes elaboraciones, afiambrado, en conserva, a la plancha,  y una magnífica manzanilla, La Gabriela en botella transparente (lo más genuino). Tapeamos en los barriles de la terraza junto a la playa de Bajo de Guía, en la desembocadura del Guadalquivir. Muy agradable, y si no recurres al marisco, con un precio excelente (nosotros no tomamos y cenamos por unos 20 € por persona).  Lo más famoso de Sanlúcar y merecido.






Bar Parada el Gallego.

Bar en la parte alta de la ciudad, la medieval, junto al Palacio de Medina Sidonia y la Parroquia de la O, ambos absolutamente imprescindibles en una visita. Langostinos de Sanlúcar, atigrados y enormes, con un sabor especial, Sirven unas considerables tapas acompañando a la cerveza, la nuestra fue una bandeja de  pescaditos fritos con pimientos, también un salpicón con una pinta impresionante esperaba detrás de la barra. Muy buen sitio para tomar los langostinos a mejor precio que en la más bulliciosa parte baja o Sanlúcar americana.



Barbiana.

En la parte más animada, la Plaza del Cabildo, una taberna histórica de la Manzanilla Barbiana, modernizada con una ampliación que le da mucho más aire, y con unas terrazas llenas de público, bulliciosa y de un ambiente estupendo, Papas Aliñás de fama internacional, (patatas cocidas aliñadas como ensalada y con una buena melva en conserva encima). Otro sitio al que uno no puede dejar de ir en Sanlúcar. Probamos unos minitomates con sal negra y un buen aceite y vinagre muy interesantes.



Bar La Gitana

En la otra punta de la Plaza del Cabildo, y más reciente aunque yo no lo aprecio en la decoración, otra taberna algo más amplia, con falsos barriles en la pared, y una amplia barra, aquí comimos unos estupendos salmonetes fritos, tortillitas de camarones, cazón y Manzanilla por supuesto. Buena opción de tapeo si el ultrafamoso Casa Balbino está lleno, por cierto, también entramos pero ya sólo tomamos jamón (muy bueno), no estuvimos lo suficiente para opinar. Las tortitas de Balbino  tienen más camarones que masa.



Cambiando de tercio, y en la zona más sur de la playa, visitamos dos sitios fuera del circuito habitual que tienen un interés especial cada uno de ellos.

Chiringuito La Morera

Suelo de arena y muy sencillo, casi diría que forma parte del pasado, ya no hay sitios así. Un amigo que conocí más tarde me explicaba que Sanlúcar es un sitio de raíces, en el que cada cosa es lo que es, sabe a lo que es y huele a lo que es. Este chiringuito es así, tomate de su huerta, serranitos, carne con tomate, berenjenas fritas, todo sencillo, pero bien resuelto. Incluso berza (Es un guiso de garbanzos con judías, habas, zanahorias, calabazas, guisantes y chorizo y/o morcilla no necesariamante con todas ellas, me describen), para compartir. Me gustó mucho, es una experiencia.


Casa Club Sociedad de Carreras de Caballos

Justo enfrente del chiringuito, en el callejón de las Piletas, está el club donde se organizan las Carreras, y el restaurante junto a un picadero, en un césped de green de golf espectacular. Muy tranquilo, lo escogimos para descansar después de mucho recorrer en varios días, comimos unas ensaladas sencillas, atún, presa, gambas a la plancha, y unas tartas. Correcto, ideal para reposar después del jaleo,  y está junto a la zona de las Carreras.



Castillo de Santiago

Por último, comer en un castillo medieval del XV excelentemente conservado siempre es un plus, una sala como un Parador Nacional. También imprescindible visitar la torre del castillo, con una colección de mapas muy nutrida. Aquí comimos también tapas, ensaladilla, patratas con alioli, cazón frito, Berza, y cervecita, después de una visita a la Bodega Barbadillo que no podremos olvidar ninguno, con el mejor guía posible, gracias Enrique.



Y no hay que perderse una de las más bonitas puestas de sol que se pueden ver en España. Gracias M y G, por unos días maravillosos.






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