domingo, 27 de noviembre de 2016

El Baret de Miquel Ruiz


Por fin conseguí ir al Baret, gracias a que mi amigo JP me cedió una reserva para una comida a la que no podía ir. Enseguida montamos una excursión para aprovechar este privilegio. Se puede leer mucho sobre Miquel Ruiz, de cómo abandonó el mundo de la presión para montar su bar personal. Al entrar en el cuadrado que forma el local, un antiguo pub en el centro de Denia, con su barra vintage, colección de sifones, sillas y mesas sencillas pero coloridas y el salvaplatos de papel, me empezó a encantar el concepto. Es de los más alicantino, el renunciar a las formas y al detalle para centrarse en la comida. El servicio es familiar e informal, la carta de vinos con anotaciones a bolígrafo, y la mayoría de los platos que comimos, fuera de carta.

La comanda fue registrada matemáticamente, ya que intentamos probar muchas cosas, y el orden y las cantidades de las razones fueron ajustadas de forma precisa.

Pedimos un vino Mencía, Casar, que nos acompañó muy brillantemente durante toda la comida.


 La primera tapa fue el caramelo de hueva de atún con avellana caramelizada, auténtico dulce (salado) gracioso, y poco apto para desconocedores de nuestra gastronomía.

Después unas Patatas bravas estilo el baret, en una base de all i oli, las patatas en vertical y la salsa de tomate encima, una diversión.

Siguió un platazo, Queso fresco de almendra, capellan a la llama, tomate seco y asadillo, se abre la coca y se rellena con un poco de cada cosa. El queso de almendar estaba para llorar de bueno, y la combinación de sabores extraordinaria.
A continuación Empanadilla con guacamole de guisantes y tataki de bonito, Buena combinación de sabores, un bonito en su punto justo.

 Mini bocadillo de arroz a banda, otra diversión, ya que es un bocadillo con el sabor del arroz a banda dentro, cual montadito sevillano de pringá pero en versión alicantina.

 Figatell de Sepia, en la foto ya partidas, unas hamburguesas de Sepia con el nombre precursor de las hamburguesas, que ya se hacían en la Marina Alta hace muchos años.

 Sashimi de caballa con happy japo de cebolla, con unas bolas rosas que no averiguamos que eran pero que combinaban perfectamente con la caballa, muy buen pescado para comer crudo.

 Esponja de ceviche con erizos, servida en un plato con forma de erizo y con los sabores de cada cosa, muy conseguido.
 Coca pizza de Niscalos con cerdo ibérico, en pleno esplendor de los níscalos, un contrapunto de sabor a carne después de su ausencia hasta el momento. 

 Sargo imperial en fritura de gamba amb bleda (acelga), una base de sabor a verdura con un pescado blanco con una costra de gambas fritas. Espléndido.


 Tabulé de cordero con verdura y tira de cordero asado. Ya llegué con el paladar cansado.

Tomamos cuatro postres, uno de varios chocolates (sin foto), tarta de manzana, tarta de wiki....


El nivel es grandioso, la elección de ingredientes, su calidad. Despojando a la comida de la parte más prescindible, Miquel y su equipo, consiguen poder dar todo esto por 40 € por persona, y ser de lo más demandado de España.

Una maravilla. El facebook merece la pena

El Baret de Miquel
Carrer Historiador Palau, 1, 03700 Dénia

Móvil para whatsapp: 673740595

Bodhigreen

Los restaurantes vegetarianos no suelen tener término medio. Suelen ser aburridos o todo lo contrario, ya que la imaginación cuando limitas gran parte de los platos de ingredientes tradicionales, debe jugar un buen papel.

El Bodhigreen es lo más imaginativo y variado en vegetarianos en nuestra ciudad en el que he estado. Está situado en un local de mucha tradición en la calle de San Fernando, donde tras muchos años de estar cerrado (históricamente hubo una tienda de maquinaria agrícola, se han sucedido numerosos negocios de hostelería, pubs, cafeterías y restaurantes.

Casi siempre está lleno, el público mayoritariamente femenino. Hay un excelente menú por 10,90 que es muy completo y variado. Nosotros comimos a la carta este viernes. Las bebidas son "ecológicas" salvo la cerveza. No hay refrescos convencionales, por lo que los alternativos y las cervezas ecológicas que los sustituyen son singulares y mucho más caros.

Elegimos tres primeros para compartir entre la extensa carta, Unos involtini de berenjenas (antipasto italiano por antonomasia) bastante grandes y muy buenos, unos nachos con mucha población encima y la ensalada con el nombre más original de la carta, Ensalada Arco Iris del unicornio: mezclum, quinoa,remolacha,maíz asado,zanahoria, pimientos,pepino, alubias de boca negra, feta, tomate, lombarda y aguacate con salsa de lima, cilantro y menta, nada más y nada menos.



 De segundo una lasaña vegetal, de gran tamaño, bien realizada, y un bol de la abundancia, otro plato que elegí por el nombre,  (no me puedo resistir a los nombres imaginativos), verduras al vapor, boniato asado, arroz integral, lentejas, verduras asiáticas salteadas al sésamo, tempe y kimchi con salsa de tahín, cúrcuma y limón. El nombre está bien puesto, es abundante, y no pude terminarlo.





Para repetir, sin duda, y probar el menú. A la carta salimos a unos 20 € por persona (con un postre para compartir entre cuatro que no probé). 

Bodhigreen
San Fernando, 46
Alicante
Teléfono 965213144


jueves, 24 de noviembre de 2016

Córdoba

Recientemente hemos disfrutado gracias a la pertenencia a una bendita locura llamada La Real e Ilustre Orden de los Caballeros y Damas de la Buena Gente, de un evento mucho más amplio de lo que describo a continuación, que es un extracto de la parte gastronómica.

En una de las ciudades más acogedoras de España, aconsejados por grandes conocedores locales, y teniendo en cuenta que éramos un grupo numeroso, disfrutamos de tres de los más afamados locales la que fue capital del mundo.

Cazuela de la Espartería



Situada en la antigua Calle Espartería, donde se situaba el comercio de esparto a la entrada de la magnífica plaza de la Corredera, el antiguo centro del comercio de la ciudad se encuentra esta taberna, fundada en 1998 y con una aceptación muy importante entre los cordobeses, ya que en ésta ciudad todavía no se han segregado los turistas y los locales, al igual que en otras vecinas ya inundadas de visitantes.

El local es muy movido generalmente. Tiene una planta baja con numerosas mesas y una pequeña barra y en el piso de arriba hay varios salones. En el que estuvimos, decorado como un salón de un cortijo de campo,  nos sirvieron la Manzanilla traída por gentileza de Enrique y Ramón, aparte de buenas cervezas y un fino de Montilla, El Pensamiento, con una profundidad de sabor muy diferente a sus hermanos gaditanos. (Animaros a probarlo con tranquilidad y sin prejuicios y descubriréis un muy buen vino).

Empezó la ronda de tapas con un salmorejo dentro de un botecillo hermético muy original, seguido por una sucesión de tapas típicas cordobesas y andaluzas, como croquetas, albóndigas, tortillitas de trigueros, carrillada, pinchos de gambas, bocadillitos de pringá, y postre. Era como estar en el salón de tu casa lleno de gente en un día de Navidad.

Rincón de las Beatillas

Histórico local cordobés, taberna desde los años 40, flamenca y torera, muy clásica en su cocina, un buen sitio para entender la gastronomía propia de Córdoba. Su patio central te transporta a otra época. El barrio donde está situada es de lo más característico de la ciudad, algo fuera del circuito más poblado. Sólo el paseo para llegar a ella a través de los Jardines de Orive ya merece la pena. Su salón superior dio amplia cabida a todos los que asistimos a la excelente cata de aceite oficiada por Juanma Luque, y las dos o tres tapas servidas dieron muestra de la excelente calidad de su cocina, tortilla de patatas, japuta en adobo y boquerones al limón, (una fritura en un punto excelente ambas),  junto con el pan mojado en los aceites crudos y sabrosos fueron un buen aperitivo, sí señor.

Casa Pepe de la Judería


La gran estrella gastronómica de todo el evento. Histórico restaurante que data de 1920, y que a pesar de estar en una de las zonas más turísticas de la ciudad, la calidad es un sello de la casa.
Nos prepararon una planta completa para nuestro esparcimiento con un espacio para la degustación de los diferentes vinos que viajaron desde diferentes puntos de España.

Empezamos con un excelente Jamón de Bellota del valle de los Pedroches, nada que envidiar a otros ibéricos cercanos, y con una generosidad difícil de encontrar cuando en un evento se anuncia éste plato, Queso Calaveruela, excelente queso de leche cruda de Fuente Obejuna (¿Quién mató al comendador?), vasitos de Salmorejo con Jamón Ibérico y de su pariente Mazamorra (sin el tomate ni el color), con la densidad adecuada al uso en Córdoba,  Piruletas de Berenjenas con Miel, (nada más cordobés) , Tostas de Ensaladilla de Pulpo, (suave ensaladilla viuda con unas rodajitas finas encima), Croquetas Cremosas de Puchero, Patatas Moriscas (una suerte de patatas bravas con una salsa con sabor árabe), Cartuchos de Bacalao Frito (una tradición andaluza cada vez más escasa) y Flamenquín ibérico con patatas, todo de una excelente calidad, gran servicio y una abundancia poco habitual. Finalmente pasaron bandejas de dulces, incluyendo el famoso pastel cordobés.

Una muestra de primer nivel de cocina cordobesa, sin escatimar ni un punto en servicio ni calidad, que para una reunión de ochenta personas es algo muy difícil.

En el Hermanamiento de las Denominaciones de Origen pudimos disfrutar de Manzanillas tan destacadas como Barbiana y Solear, mosto de Jerez, (una curiosidad muy interesante y muy difícil de probar), varios txacolís (muy bien explicados), vinos de Madrid, de Campo de Borja, Cariñena y Calatayud, Rueda y Cigales, Alicante e incluso sidra Asturiana. De Blanco a Tinto, de sencillo a complejo, de Norte a Sur.


Disfrutamos de una muestra representativa de la gastronomía tradicional cordobesa, y aprendimos de una manera sencilla las claves del aceite de oliva, no podemos exigir más a la parte gastronómica del viaje. Tiempo habrá para seguir ampliando conocimientos.